Hugh Glass se topó con una osa Grizzly a la que seguían dos oseznos juguetones, pero no era Youtube. “A comer”, pensaría ese trampero yankee. Eso mismo se dijo la osa, nefasta coincidencia. 550 kilos de músculos nutridos con miel salvaje frente a 80 kilos alimentados con Jack Daniels. Ganó el Ursus Arctos Horribilis en un plis plas y los tres animales se cebaron con el cuerpo del cazador, dejándole hecho un cristo.
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Ratatat – Magnifique
En el fondo yo no sé hablar de música. Sonidos, sonoridad, acordes, movimientos, variaciones, partituras, estilos, inspiraciones, influencias, influenciados… si muchas veces hasta me cuesta reconocer los instrumentos, sobre todo cuando se trata de decir si es uno de verdad o su versión Macbook. Hay gente que ha nacido para ello, como SrHelvetica en su blog The Songs We Love, es capaz de disecar hasta la extenuación -bueno, yo me moriría- una única canción, en un ejercicio bi semanal que se queda a muy lejos de mi alcance.
Fist City – Everything Is A Mess
Lo confieso, soy un friki de los grafitis. No tanto los «artísticos», hechos con spray de colorines, aunque los hay bonitos de verdad. Me gustan más estas declaraciones de intenciones hechas de prisa y corriendo, normalmente de color negro. Mensajes cortos de tintes políticos, sociales, culturales o sentimentales –mi choni q te kerre para cienpre-. Estos últimos son los que menos aguantan el paso del tiempo, porque me apuesto una copita de Rueda que a los dos meses la choni en cuestión tenía un ojo morado. Qué mundo…
JD McPherson – Let The Good Times Roll
Aquí me tienes, feliz. No sé lo que me va a durar, me suele pasar cuando doy con un disco que me atrapa a la primera escucha. Creo que la última vez fue con Owen Pallett y antes con The War On Drugs. Buf, JD McPherson, rayo de luz en la m… hipster veraniega. Rock’n’Roll a lo grande, el de los orígenes, cuando estaba todo por hacer. Nada de cupcake modernillo, aquí huele a costillas grasientas.
Jenny Hval – Apocalypse, Girl
Desde hace varios años, los nórdicos copan buena parte de la producción de música electro indie pop folk –un saco cómodo donde meter todo lo que no es puro rock o pop-. No es la primera vez que me extraño por ello en el blog, pero sigo sin respuesta. La lista de artistas escandinavos podría ser interminable, pero basta con recordar a Lykke Li, The Knife, I’m from Barcelona, Fever Ray, Little Dragon, Röyksopp, Todd Terje, Mikhael Paskalev, Le Corps Mince de Françoise, para ver que la cosa va en serio.
Kendji Girac – Kendji
No conoces a Kendji Girac. Ni yo hasta hace diez minutos. Tranquilízate, musicalmente no te pierdes nada. Lo que compone y canta este gitano francés de dieciocho años es insufrible. Así, tal cual, INSOPORTABLE, escrito con letras de ocho metros de alto, con focos alumbrando la palabra plantada en lo alto de la colina para que todo el mundo la vea, incluso de noche. Si sueles bucear en este blog en busca de buena música, te va a chirriar.
Thee Oh Sees – Mutilator Defeated At Last
Rock. R – O – C – K. Psicodélico para más inri. Hacía mucho que no me daba un buen baño de riffs a lo Hendrix, con guitarras, bajo y batería de verdad. Instrumentos de madera y metal, con arañazos de rabia, pinturas desgastadas y mocos secos entre las cuerdas –este pequeño detalle marca la diferencia entre el rock y el resto, no lo verás nunca en el macbook de un músico indie pop, por meterme con alguien vamos-.