Bachar Mar-Khalifé – Ya Balad

Ay, ¿pero qué he hecho de mal? Una lectora del blog me ha pillado por sorpresa, adivinando cuál será el último post. Mi tan anhelado número 1.000, socorroooooo. He tenido que comprar su silencio, le he dicho que ponga ella el precio, a cambio de no revelar nada. Dice que quiere un tomate Raf verde, con un lacito con nudo alrededor. Lo que quiera, pero no puedo dejar que se sepa. ¿Tan obvio era? No daré más pistas, aunque me interesa saber si otros también lo intuyen. Entre comprar un tomate o diez, qué más me da. Pero si son muchos más, habrá que pensar en otra variedad más barata.

Quien sí, no será, es Bachar Mar-Khalifé. No porque no se lo merezca, viendo el soberbio álbum que acaba de sacar. Más bien porque apenas se le conoce por aquí. Tampoco por allá, de hecho. Además su música no es precisamente la alegría de la huerta y para el #1.000 quiero algo explosivo y festivo. Basta con ver la caratula de su disco, este gesto que hacemos todos cuando nos negamos a ver lo que nos rodea.

Bachar Mar-Khalifé no quiere mirar el mundo. Está consternado por lo que ve, y no seré yo quien le quite la razón. ¿Algo que decir en contra? No, ¿verdad? Esto se nos va de las manos, mejor si volvemos a la política de la avestruz. No es que se respire bien con la cabeza veinte centímetros bajo tierra, por lo menos parece que no se avecina nada malo. Lee Jeffries, el fotógrafo de estas famosas instantáneas de mendigos que dieron la vuelta al mundo, captó la cara de Bachar Mar-Khalifé justo cuando éste parecía percibir la pérdida y el “sufrimiento feliz” de estos sin techos. Y de sin techo algo sabe, por su condición de inmigrante.

Bachar Mar-Khalifé

Oriundo de Beyrouth, donde nació en 1983 en plena guerra civil, Bachar Mar-Khalifé se ha quedado de su país con el fondo: el idioma, las raíces, la poesía. Desembarcado en París con seis años, después de que sus padres huyesen de un mundo sin futuro, en Francia aprendió la forma. Cómo componer, cómo escribir, cómo plasmar con letras o notas su desesperación sobre la condición humana.

Hizo el Conservatoire de París como pianista y percusionista, gracias a la educación musical recibida de su padre, maestro del Oud. Luego trabajó en la Orquesta Nacional de Francia y el Ensemble Intercontemporain, de Pierre Boulez, antes de tirarlo todo por la borda y empezar en solitario. Recobró una libertad creativa que le llevó a publicar tres álbumes, en los que deja rienda suelta a su poesía dramática.

Escucha Kyrie Eleison. En la fe cristiana, esta media oración media encantación pretende rendir homenaje a Dios el todo poderoso. En boca de Bachar Mar-Khalifé, huele a abatimiento ante el acoso de la religión, la que hace huir los hombres y derrumba a países enteros. La canción es tan bella que te deja sin aliento. Y el resto del álbum, cantado casi exclusivamente en árabe, es un ejercicio virtuoso de melodías tan armoniosas como dramáticas, entre raíces milenarias y electro de mañana.

Bon dieu c’est beau, mais que c’est beau.

 

 

 

4 pensamientos en “Bachar Mar-Khalifé – Ya Balad

  1. Chantal Goya? Camilo Sesto y su nuevo look Chucky? Jejeje, tengo mi pequeña idea, pero no la soltaré aquí. También creo que nos has dejado las cosas bastante claras.

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