Mozart

Post #992, huele cada vez mejor…

Siempre me ha intrigado mucho el Punto Omega. Este concepto, inventado por el jesuita, científico, investigador, teólogo y filósofo francés, Pierre Teylhard de Chardin, define el momento en el que la conciencia humana alcanza tal grado de desarrollo, complejidad y organización, que se vuelve divina. Es decir, cuando el hombre se vuelve dios -¿con tupe y chupa de cuero a lo Elvis?-. La noosfera, o esfera del pensamiento humano. Me intriga porque, como ateo, el concepto me parece más próximo a un delirio espiritual. Pero el ejercicio intelectual de pensar en ello es interesante, basta con ver el desarrollo de la inteligencia artificial. Porque, a pesar de las alarmas que genera, nos hemos lanzado a una carrera vertiginosa y peligrosa. ¡Que el hombre no deje nunca de ser hombre! Y si de verdad quieres conocer el Punto Omega, ríndete a Mozart, él lo alcanzó hace ya más de dos siglos.

Alguien dijo una vez: “Si dios existe, se reencarnó en Mozart”. Pero a pesar de mis numerosos intentos de dar con el autor, no lo he encontrado. Igual lo hemos pensado todos tantas veces, que nadie se ha molestado realmente en escribirlo. Si alguien tiene más info, que la deje ahí abajo, donde la sección de comentarios, desesperadamente vacía. Uch, que me tenéis enfadado con el tema.

Parece que todo va bien, las tonterías habituales, pero realmente no me sale el post, fuck. Mozart. ¡Qué voy a añadir aquí que no sepáis ya! Que su música trasciende todos los sentidos y sentimientos, ya lo sabemos todos. ¿Que no? Anda ya, enchufa el player y asfíxiate. Te vas a quedar hecho trizas. Esto va más allá del alma y el corazón, es paralizante. Muerte lenta y placentera.

mozart

Te dejo con tres piezas de su réquiem, compuesto en 1791. Parece que lo empezó a componer para él mismo, siendo consciente de su estado de salud, muy deteriorada. No lo pudo terminar, la enfermedad se lo llevó a finales de ese mismo año, dejando inacabada la más hermosa, intensa y emocionante de las obras musicales jamás escrita. Sin duda la más bella. ¿Hasta dónde llegó? ¿Hasta dónde supo imprimir en las partituras su genio creativo, para que un par de músicos menores –cualquiera se ve reducido a poca cosa a su lado- retomaran el testigo y acabaran el Réquiem?

En el fondo poco importa, Mozart no necesita esta obra para quedar catalogado como el más grande de los compositores clásicos. ¡Y sólo vivió 35 años! Treinta y cinco malditos años, imagina un instante qué nos hubiera dejado, de gozar de mejor salud. No haré comparaciones odiosas con otros músicos o artistas cuya longevidad es una tortura para el oído y el sentido común, es vano.

Ay, siento que este post es inútil. Puaj, menuda pretensión que la mía. pensar que me podía sacar de la manga algo distinto a la hora de hablar de Mozart. Así que le daré la vuelta a la entrada, te ofrezco escuchar en su integralidad la obra Mozart L’Égyptien, creada por Hugues de Courson, especialista en experimentos y mezclas estilísticas audaces. Este hijo de militar, nacido en 1946 en el norte de Francia, fue alumno del guitarrista andaluz Perico el del Lunar. En los setenta tuvo bastante éxito con el grupo Malicorne, folk experimental con el que logró vender en Europa más de dos millones de discos. En los 90, obtuvo una beca del Ministerio de Cultura francés para poder estudiar la música clásica, que le llevó a residir en numerosos países, como Egipto. Fue cuando empezó a desarrollar su idea de la música mestizada.

En 1994, sacó el álbum Lambarena, en el que unió a Bach con conjuntos musicales africanos tradicionales. El inesperado éxito de tal engendro –en el buen sentido de la palabra- le llevó a atacarse a la montaña sagrada Mozart, sin oxígeno ni siquiera manoplas de lana H&M. Re-inventar las sinfonías del Maestro con sonidos orientales, toda una apuesta. Quien no se arriesga no consigue nunca nada, más de un millón de copias vendidas en el mundo están aquí para corroborar el viejo adagio. Y eso que le llovieron algunas criticas feroces, como aquella famosa de un periodista de una revista francesa: “esto no es música, es un burdel”. Otro cretino, aunque no por los mismos motivos que los míos. Sólo se han dado cinco representaciones en el mundo desde su creación, por la complejidad resultante de unir dos formas de entender la música: los músicos orientales tocan de memoria e improvisan constantemente, mientras que los occidentales se saben la partitura al milímetro. El riesgo era enorme, pero el resultado es suntuoso.

Sube el volumen, es una orden.

 

 

 

12 pensamientos en “Mozart

  1. Guaauu. Te lo iba a decir en tu entrada de despedida, “me falta Mozart y su Réquiem”, pero no se podía hacer reproches en tu dia. Es sublime, a los que no escuchan los clásicos les recomiendo que la escuches en directo una vez en su vida, uf, sales hecho un erizo lacrimoso. Genial elección.

  2. “Re-inventar las sinfonías del Maestro con sonidos orientales”. Casi me desmayo. Huyo de los intentos de mezclar música clásica con otros estilos gracias a los -para mí- deshonrosos ejemplos hispanos de los 70 y los 80 pero, jo, me lo estaba pidiendo el tomate cretino… Así que, aprovechando que con el cambio horario el post ha aparecido a las seis de la mañana, lo he escuchado enterito. Muy digno.

  3. Qué chulada Mozart L’Egyptien, que viva la mezcla y el experimiento, el resultado es sorprendente, es fascinante, me encanta!

  4. Vamos, you’re the milk se queda corto, Fiouck.

    Veo la entrada de hoy en el correo y pienso: “Vaya, el Mozart, claro”, añadiendo el articulo “el” delante del apellido como si hubiera un compadreo entre el compositor y este humilde aficionado.

    Empiezo a leer el post y de repente patapám, el tomate le da un vuelco al post, un auténtico “plot twist” que nos deja completamente alelaos, joder Tomate, si una cosa estás demostrando es el control del espacio que te otorgas y cómo pasas de lo evidente (aunque soberbio) a lo sorprendente usando red herrings o lo que haga falta. Me quito el chapeau.

    Con lo de Mozart l’Egyptien nos has dejado en pelotas, ¿te das cuenta?

  5. Mmmmmm he escrito en el buscador Wim Mertens y no me sale nada…..
    Y el que no arriesga no gana, totalmente de acuerdo, un artista debe de hacer lo que le pide el cuerpo y no pensar tanto en vender, a mí me encanto 11 episodios sinfónicos (de Gustavo Cerati) aunque la crítica lo defenestrara….

    • Cierto, Wim Mertens debió figurar, pero se me olvidó. El primer olvido de la lista, espero que no crezca demasiado!
      En cuanto a Cerati, ya habrás entendido que no va a estar… más que nada porque apenas le conozco…

  6. Cuanto me relaja Introitus que pedazo de partitura, por cierto la unica musica clasica que habia escuchado en mi vida era la Novena Sinfonia y mientras la escuchaba me quede dormido XD, asi que nada buen Post Fiouck tomate cretino 🙂

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