The Rolling Stones

Post #999. Huele satánicamente bien…

[Esta es la entrada que más temía, con creces. Mañana es pan comido, me saldrá fácil. Bueno, eso digo yo, ya veremos. Pero ésta, jo, si llevo pensando en ella meses. Puaj, fuck’n’roll. Inicialmente tenía un guión, muy bonito, una larga historia que me iba a inventar. Hasta tenía los nombres de los protagonistas. Me hubiera gustado el resultado seguro. Pero después de dar un repaso a las canciones que te dejo, se me ha venido para abajo. La mística alrededor de los Stones puede con un Tomate espantado.]

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Nirvana – Smells Like A Teen Spirit

Post #994. Smells so good…

Barcelona, primavera del 2000. Las 4h de la madrugada por ahí, aunque no lo podría certificar, demasiadas copas. Poco antes, había acabado la fiesta que marcaba el fin de una aventura punto com de seis meses en Barcelona –ya sabes, explotaban en pleno vuelo, aunque nunca se encontraban restos esparcidos por el suelo-. Yo era de los pocos que tenía coche, privilegio de los tipos con la mirada puesta en la cuenta atrás de los cuarenta. Así que lo llevaba cargado de chavales somnolientos. Ninguno superaba los veinticinco años y ya sólo aspiraban a dormir, ¿pero a dónde va a parar el mundo?, me decía yo. Se me ocurrió que les podría despertar con su himno.

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Fiouck el Tomate cretino

Post #990. Resumámonos.

Yo me pongo An Ocean In Between The Waves de The War On Drugs para acompañar. Tú ponte lo que quieras, hoy barra libre.

¿Es esta la mejor canción que he puesto en el blog a lo largo de estos dos años y largo? No. Es sencillamente imposible elegir una entre las 10.000 que puse. Cuando soñaba con llegar a este número 990, me imaginaba dando un repaso a todo lo que había publicado y poner una mini playlist con los temas que de verdad me revolvieron el estomago, los huesos, el corazón y el alma, por lo maravillosos que son.

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The Beatles, Morrissey, Oasis…

¿Quién, dices?

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Mettallica – Mettallica

Recuerdo que una vez, al escribir esto de “nunca la había escuchado en mi vida”, se extrañó un lector, medio indignado, en plan “¿cómo se puede no haberla escuchado?”. Algo así, pero con muchas más interrogaciones. Ya sólo le faltaba llamar al 112. No recuerdo la canción en cuestión, pero valen ambas reflexiones para un montón de temas y grupos. En el fondo no es tan difícil, si no to prestas al juego de los grandes medios, sean televisivos, radiofónicos o escritos, puedes perfectamente pasar a través incluso de la carrera entera de uno de los grupos que más discos ha vendido en la historia de la música popular.

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Jean Claude Petit – BSO Cyrano De Bergerac

¿Cómoooooo? ¡¡¡No has puesto la BSO de Cyrano de Bergerac en el blog!!!”. Ja, pues no, igual que otras millones de cosas. Es que se me agotan las plazas libres y tengo que cuidar la selección. Pero cuando te lo dice tu hermana mayor, como que te sientes un poco obligado, Peace on Earth man. Así que volví a escuchar la banda sonora de la película de 1990 y no hay problema, aquí cabe perfectamente, es magnífica.

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Serge Gainsbourg

Me encanta rememorar esta tierna anécdota, que me contaba un amigo de infancia, policía. En los 80’s, él oficiaba de noche en las calles de París, vestido de paisano, en el sexto distrito. Cuando no daba información a turistas achispadas de sonrisa pícara, arrestaba a delincuentes, borrachos, camellos, chulos o prostitutas víctimas de todos estos, para luego regresar a su comisaría, encerrar al desgraciado de turno y redactar uno de estos informes que sólo los policías entienden, con formulas sibilinas, casi infantiles. A veces, ahí estaba Gainsbourg, de visita etílica, el ilustre vecino con botella y cigarros en mano. Pasaba horas charlando con los representantes del orden, hipnotizados por el personaje, escuchándole “borborigmeando” alguna frase sobre la condición humana. Le adoraban, le cuidaban. Y cuando el alba despuntaba, le llevaban a su casa, con el furgón oficial. Sólo él podía fumar ahí dentro, no pedía permiso, se le concedía naturalmente. Nadie jamás se lo impidió.

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