Hisham Fageeh – No Woman No Cry

Arabia Saudí, The Great Dictatorship Swindle. Un país que no brilla nunca en los JJOO y sin embargo ostenta algunos valiosos records del mundo. Por ejemplo, el único país donde no hay salas de cine. Donde los bancos y las universidades tienen una entrada para mujeres y otra para hombres. Donde la apostasía –renuncia a tu religión- y el proselitismo de otra religión que no sea la musulmana son merecedoras de la pena de muerte. Donde los cerca de nueve millones de habitantes extranjeros –un tercio de la población total del país- no tiene ningún derecho. Donde las niñas no pueden subirse a una bici. Donde nada más nacer, a las mujeres se les nombra un tutor –autoridad “moral”- de por vida. Pero es un país coherente, si las mujeres no pueden conducir su vida como les da la gana, por qué c… conducir un coche? Así que Arabia Saudí es el único país del mundo donde las mujeres no pueden estar detrás del volante. O como mucho, para pasar la bayeta sobre el salpicadero.

Pero algunas de ellas, desafiando la ley, las autoridades, el entorno, a veces su propia familia, se han organizado, agrupándose en las redes sociales, subiendo vídeos a youtube donde se les ve conduciendo, reclamando un derecho tan elemental como el de conducir. No lo tienen nada fácil. Big Abdallah vigila, Big Abdallah amenaza, Big Abdallah no bromea. Fuck Big Abdallah. Es para llorar, ese absoluto ninguneo del género femenino.

Por ello es más que loable la iniciativa de Hisham Fageeh, humorista y activista saudí. Con la ayuda de otro cómico del Reino de Big Abdallah, Fahad Albutairi y de un músico, Alaa Wardi, subió a Youtube una versión a capella de No Woman No Cry, de Bob Marley, rebautizada para la ocasión como No Woman No Drive, en la que habla de ese derecho denegado en clave satírica. Bueno, no te esperes un Piedrahita, Buenafuente o Goyo Jimenez. Nooo, es muy modosito. En Arabia Saudí se han decapitado listillos por menos. El nivel de visionados del vídeo es señal de que la lucha de estas mujeres está calando: un millón de views el primer día, y ya está en cerca de nueve. Y más allá de los números, lo realmente nuevo es que sean hombres los que por una vez dan la cara para sus mujeres. ¡Hisham for President! Bob también votaría por él.

Ve el vídeo aquí.

Cee Lo – Fuck You

Ayer, tuve la más que desagradable sensación de ser menos que una mierda. Te cuento te cuento, te vas a reír –la verdad es que como seguramente ya te ha pasado a ti, por qué no te abstienes, ¿eh?-.

Tenía un vuelo de regreso a Madrid, con Vueling, salida a las 19h20. Me presenté en el aeropuerto a las 18h40, ya que no tenía maleta para facturar. Nada más pasar el control, me percato que el vuelo está “delayed”, con estimación de salida a las 21h30. Pum pa, dos horitas. Y digo yo, si la compañía me pide indicar un teléfono a la hora de contratar uno de sus vuelos, por qué c… no lo utiliza para avisar de este tipo de incidencia ANTES de que nos presentemos para embarcar? Es tan complicado automatizar el envío de un SMS a los pasajeros nada más saber que el vuelo no va a salir en hora? Anda que yo no tenía otras cosas mejores que hacer que esperar en un asiento de plástico en un maldito aeropuerto. Después de hora y media, como sigo sin ser informado del motivo del retraso, doy una vuelta por la zona de embarque, pero no doy con nadie de la compañía, NADIE. Primero llamo al 902 de Vueling, pero iluso de mi, cómo me iban a permitir pedir información con un coste de llamada tan barato. No, el número para saber por qué sigues haciendo el tonto en un aeropuerto noventa minutos después de la hora de salida marcada en tu billete, ha de ser un 807, a 0,79 euro el minuto sin IVA desde un móvil. La señorita –al final se traga el enfado de los clientes el personal que menos culpa tiene- me exigió el número de la reserva para saber de qué vuelo estaba yo hablando. Enorme, como si esta low cost pudiera tener más vuelos despegando a las 19h20 desde el aeropuerto en el que yo me encontraba con destino Madrid. Tomadura de pelo. 7’51” de llamada, echa cuentas. Después de darme una hora de salida a las 22h04, me ofreció, para compensar, tomar gratis otro vuelo de la compañía, que salía DESPUES que el mío. Patético. Al rato de colgar, veo que el vuelo se ha vuelto a aplazar, media horita más, sin que en NINGÚN momento se acercara alguien de Vueling a explicarnos el problema. En total, tres horas esperando con rabia. Ni dieron la cara en el embarque –fueron dos azafatas muy amables de Iberia-, ni dentro del avión supieron darnos una explicación. “No sabemos”, me dijo una azafata. Y para colmo, durante el vuelo, a veinte minutos de llegar a Madrid, el comandante ni se dignó en coger el micrófono, se lo dejó a su co-piloto, quien se disculpó en un mensaje tan escueto como ridículo, en especial en su versión inglesa.

ceelo

No somos tontos. Todos podemos entender que en un momento determinado un avión tenga un fallo técnico, y una vez pasado el mal trago de la demora, aceptas las explicaciones y las disculpas del personal de la compañía aérea, y lo más probable es que a los pocos días ni te acuerdas. Pero cuando te ningunean, cuando te ignoran, cuando te ves rehén de gente que maneja algoritmos y ecuaciones financieras en los que los clientes, una vez que han pagado, son cantidad despreciable, te enfadas, y te juras por dios que no te vas a olvidar de la madre que les parió.

Alex Cruz, CEO de Vueling, te dedico esta canción de Cee-Lo, Fuck You. Y estate seguro que la próxima vez que tenga que volar, mi dinero te lo podrás meter por donde la calidad del aire deja mucho que desear.

 

 

Escucha Fuck You, de Cee Lo

Le Corps Mince De Françoise – Love And Nature

Vaya semana Fiouck. La Piaf, la Fitzgerald, el Mendelssohn, los Residents. Buf, menuda presión de repente en este blog. El peso de la historia musical, partituras de plomo. Necesito –un trago también, sí- algo ligero, para reponerme de tanta solemnidad. Con chicas a poder ser; a la hora de tocar sin pretensión la música que les apetece, suelen ser más frescas, más burbujeantes, no se toman tanto el coco. Por ejemplo Lady Gaga, ni sabe que es patética.

Vayamos hasta Finlandia. Apuesto cien mp3 de la Gaga –o uno de Bowie– a que no recuerdas cuál de los tres países escandinavos es. Ummm, el de la derecha? Del centro? Frente al atlántico? … Venga te lo digo, es el de la derecha, tocando a Rusia –no te diré si me acordaba-. Finlandia no destaca por su producción musical, al contrario de su vecino de la izquierda, Suecia, que lleva diez años inundándonos con tropecientos mil cantantes indie pop folk –Lykke Li, Lisa Ekdhal, Anika Norlin, Anna Ternheim, Amanda Mair, First Aid Kit, Nina Kinert, etc-. Lo he mirado un poco, y quitando a The Rasmus, no me suena ningún otro grupo finlandés. A parte claro está, de la banda que nos interesa hoy. LCMDF. Le Corps Mince de Françoise. Tres chicas, muy del norte en su vida. Quiero decir, estudiantes en publicidad y grafismo, un pelín aburridas durante la noche -20 horas seguidas durante algunos meses del año, da para estar hartito-, bricolando con el Mac, creando sonidos, haciendo patchwork de trozitos de estribillos, subiendo cositas a youtube, a ver qué tal. Y la verdad es que bien. Ahí están, cinco años después de sus primeros collage audio, con Universal Music empujando fuerte para esta apuesta nórdica y su música electro pop delirante anti conformista pero con sentido.

LCMDF

Al principio eran dos, hermanas, una rubia, Emma, y una morena, Mia. Dos y medio, por el gato anoréxico de Emma, llamado Françoise. De ahí el nombre del combo, El Cuerpo Menudo de Françoise. Por qué en francés? Engaña bastante, yo pensaba que eran de mi tierra. En 2009, cuando la cosa empieza a tomar consistencia, que los conciertos se repiten, que los artículos en los medios locales se vuelven regulares, llaman a la tercera en discordia, Malin, pianista con formación clásica, para tomar las riendas musicales del grupo. Al principio no salen de las salas de Helsinki y de youtube, pero finalmente un sello inglés les permite dar el salto. Londres y Berlín se rinden, un primer single llama la atención, Cool and Bored, que se mofa de estas chicas que siempre tienen reparos a la hora de salir y divertirse. Luego en Love and Nature, retoman la idea, esta vez dándole a las chicas que prefieren posar antes que actuar –de esas hay más aún-. ¿Por qué se meten tanto con las chicas? Ya verás como pronto se sentarán en la terraza de un bar, cerveza en mano, a ponerles notas a las chicas que pasan delante… ¡no no no, esto es nuestro, dejadnos lo poquito divertido que nos queda!

En fin, como ves no da para conseguir ni el Pulitzer ni el Mercury Prize, pero tampoco era el objetivo –¡digo yo!- de las tres finlandesas. Realmente hacen música para festival. Mucha energía, muy bailable, alegría contagiosa, sonidos acidulados y vitaminados, sin pretensión.

 

 

Escucha algunas canciones del álbum Love and Nature, de Le Corps Mince De Françoise

 

Fuengirola – Año 1434

Fuengirola, 9 de octubre de 2013.

Ayuntamiento de Fuengirola,  al-‘arb`a’: 4. Dhu l-Hidjdja, año 1434.

¿Hay una falla espacio temporal en esta ciudad para que el ayuntamiento se encuentre a 579 años de hoy? Que se sepa no. Lo que hay, es una alcaldesa con una visión cultural parecida a la de los barbudos musulmanes extremistas. Esta señora, su partido, y la oposición benevolente, votaron en 2008 una normativa municipal que define, entre otras, las buenas conductas “sobre normas de higiene, respeto y convivencia para hacer más agradable las fiestas del rosario”, que se organizan cada año en esta ciudad andaluza durante el mes de octubre. En el bando municipal publicado hace pocos días para recordar las normas que rigen esta fiesta –del 6 al 12 este año-, se puede leer lo siguiente:

6. En cuanto a la ambientación musical, se autorizan todo tipo de músicas siempre que estén interpretadas en español. Bajo ningún concepto se permitirá la ambientación musical con los siguientes géneros: Funk, Rap, Reggaeton, Electrónica, Metal, Alternativa, Hip Hop, Reggae, Heavy metal, Country, Punk, Gótica, Ritmos latinos en general”.

Pedazo de imbéciles, tanto esta señora por promover semejante normativa, y la oposición para apoyarla votándola.

Es decir, durante una semana, en Fuengirola no podrá sonar en las casetas del recinto, y siguiendo la lista escupida por la edil, ni James Brown con su sex machine, ni Eminem rapeando 8 Miles, ni Daddy Yankee o Don Omar –si te soy sincero, no tenía ningún nombre que proponer para reggaeton, he tenido que buscar en la red-, ni The Prodigy machacándonos con Breathe, ni Van Halen, cuando acompañaba a Michael Jackson con su guitarra en Beat It, ni Nirvana husmeando el espíritu adolescente, ni Afrika Bambaataa rockeando el planeta, ni Bob Marley preguntándose si esto es amor, ni Metallica recordándonos que no importa nada más, ni Johnny Cash, infinitamente dolorido, ni los Sex Pistols llamando a la anarquía, ni Joy Division, tan seguros de que el amor nos destrozará, ni Celia Cruz, Gloria Estefan, Tito Puente, Ruben Blades, Ray Barretto, Oscar de león, The jolly boys, Compay Segundo, Buena vista social club, ni ningún otro representante de todas las corrientes musicales latinas.

Vergüenza me dais, ediles de Fuengirola.

Y en vuestra infinita mediocridad cultural, social y musical, os habéis dejado unos cuantos géneros. Os listo algunos de ellos, por si os da tiempo a actualizar el bando.

Rock’n’roll, blues, jazz, soul, indie, grunge, britpop, shoegazing, new wave, trip hop, música africana, raï, qawali, acid house, gangsta, bebop, big beat, bossa-nova, sirtaki, roots, mento, calypso, noise, lounge, fado, folk, down tempo, capoeira, bachata, ambient, dance y toda la pop.

Imbéciles.

The Jolly Boys – Great Expectation

En 1946, Errol Flynn compró una diminuta isla jamaicana, Navy Island, por el importe asombroso de 80.000 dólares de la época. Durante los siguientes diez años, este rincón paradisiaco se convirtió en el lugar de atraque para el yate del actor, y el lugar idílico de las fiestas legendarias del Hollywood canalla. El amigo Errol no era un santo, sumamente simpático eso sí, pero le dio a todo lo que el planeta ofrecía de placeres; básicamente sexo, alcohol y drogas. Era excesivo en todo, hasta durante los rodajes, donde se negaba a ser sustituido en las escenas más peligrosas. A bordo de su yate, parte del entretenimiento lo aseguraba un pequeño grupo local llamado The Navy Island Swamp Boys, con Noel Lynch, guitarra, Moses Deans, banjo y Papa Brown, percusiones. Los mentos -música de los bailes jamaicanos antes del ska, del rocksteady y del reggae-, calypsos y rumbas que tocaban representaban la banda sonora perfecta para Flynn y sus invitados.

Cuando el grupo se separó en 1955, Moses y Papa montaron una nueva banda, añadiendo maracas, tambor y más guitarras. Según la leyenda, fue el propio Errol Flynn quien les bautizó como The Jolly Boys, por el ambiente jovial de la música que tocaban. Gracias a la ayuda del actor, el grupo creó rápidamente un alto estándar musical de mento y calypso.

jolly

El grupo vio pasar a más de dieciocho miembros en estos más de sesenta años, como una gran familia feliz. En los años sesenta, eran uno de los grupos que más sonaba en la parte norte de la Jamaíca, y muchas veces actuaban acompañados por compañías de danza. En una de ellas, conocieron a un joven bailarín de enorme talento, Albert Minott, que hoy, sigue al frente de la formación. Con la llegada del reggae, el mento y el calypso cayeron un poco en el olvido. The Jolly Boys se separaron en dos bandas, si bien nunca se alejaron mucho, sufrieron el acoso del otros estilos más modernos, aunque finalmente volvieron a los escenarios a partir de los ochenta con la masificación del turismo en la isla. Hoy, verles tocar en los bares jamaicanos sigue representando una parada obligatoria, cualquiera al escucharles se deja invadir por cierto sentimiento de nostalgia, de cuando, coño, todo parecía ir mejor. El último empujón a su carrera se lo dieron Gorillaz y Amy Winehouse, que les descubrieron, al igual que decenas de miles de turistas en más de sesenta años de actuaciones. En 2010, grabaron un álbum muy especial, en el que revisitan algunos temas de rock icónicos, en su mayoría lanzados cuando parte de los actuales miembros de los Jolly Boys ya tenían canas. Great Expectation es un bonito disco, que demuestra que con talento, la música no entiende de estilos. The Passenger –Iggy Pop-, Rehab –Amy Winehouse-, You can’t always get what you want –The Rolling Stones-, Hangin’ on the telephone –Blondie-, I fought the law –The Clash– son algunas de las canciones contenidas en el álbum, escúchalas, son como un bombón.

 

 

Escucha algunas de las canciones de Great Expectation, álbum de version es de The Jolly Boys

 

La Femme – Psycho Tropical Berlin

La Femme. Será una de las tres playas de Egipto –Marina resort-, reservadas para la elite femenina? De estas 100% para mujeres, burlando las castas miradas del público masculino, luciendo el último bikini Dior, aguardando la burka H&M en la toalla? Pues no. Será la serie TV de Singapur de finales de los 2000, que relataba la vida de tres modernas mujeres chinas? Duró un mes en pantalla, se ve que no gusta la ciencia ficción en la isla. Será el Dodge Chrysler de 1955, un cupé blanco y rosa especialmente diseñado para mujeres, con asientos delanteros tipo sofá cama de una sola pieza, limitando considerablemente la perdida de llaves -en especial las del coche-, pintalabios, kleenex, espejito, píldoras, chicles, lima, rimmel, bolsita de azúcar, agenda, tarjetero –de fidelidad, un mínimo de veinticinco-, polvo facial anti edad, cepillo para el pelo y los dientes, pero cero preservativo-? Pues va a ser que tampoco.  Será esta banda punk glam australiana de finales de los 70’s –sí, hubo vida musical más allá de AC/DC, REM e INXS en kangurulandia-? Bien podría ser, pero no. La Femme. Será esta banda francesa new wave surf de 2010 con aire ochentero que casi repela? Buf, pues sí.

la femme

Son esencialmente de Biarritz -sucursal vasca de París-, pero también de Bretaña, y de Marsella. Una mezcla explosiva sobre el papel. Menos en sus canciones. Hacen una new wave pop psyche alegre, surf, pero para la explosión, habrá que esperar. Se han aprendido muy bien la lección, robando de sus abuelos –Velvet, Kraftwerk, yéyé sesentera- y sus padres –Taxi Girl, Elli&Jacno y Edith Nylon para la french touch, B-52’s y Stereolab para la música de verdad-. Después de un par de EPs, sacan un álbum en abril de este año, Psycho Tropical Berlín. Parece que no hablo demasiado bien de ellos, en realidad el disco me encanta. Es muy variado, hay mucha creatividad y originalidad, engaña bastante –en el buen sentido de la palabra-. Y poco más, claro, con tan poca vida…

Te dejo con cuatro temas de la banda, muy representativos del abanico de estilos en los que se tiran con su tabla de surf.

 

 

Escucha una selección de las mejores canciones de La Femme.

Die Antwoord – I Fink U Freeky

El rap no es mi especialidad, no busco enterarme ni escucharlo, pero le tengo mucho respeto, de alguna forma está sustituyendo al rock a la hora de remover conciencias. No conozco mucho de este género, y esto no me gusta, porque seguro que me pierdo un montón de perlas. Además para que me guste tiene que cumplir con ciertos criterios, tiene que salirse, abusar de bajo, de sonidos sucios, con el ritmo muy marcado, y sobre todo, contar con un(a) cantante exagerado. Más que en cualquier otro genero, exagerar debería ser la regla, me enervan sobre manera estos niñatos con su prosa de supermercado, sus gestos aprendidos delante del espejo del baño “como molo tronco”, cadena y candado de oro chapado colgando del cuello –a Sid Vicious le pegaba mucho mejor-. ODB –Ol’ Dirty Bastard- me gustaba, este sí que estaba chalado. Sin embargo, comparado con Die Antwoord, parece un teletubbies.

ifinkufreeky

Die Antwoord es un grupo de rap surafricano formado en 2008. Una enorme farsa talentosa, acorde con los tiempos que corren, confusos. Al mando, un cantante, Ninja –Watkin Tudor Jones-, que está como una cabra. Él, el oro del candado lo tiene en la boca, luce dos bonitos incisivos de dieciocho quilates. Le acompaña la diminuta Yo-Landi Vi$$er, majareta con corte de pelo imposible, pareja del cantante cuando se quitan el disfraz. Porque de eso se trata, se disfrazan para cumplir con su parte de la gran farsa. Hacen un rap escandaloso, exagerado como a mi me gusta. Mezclan diversas corrientes de la cultura sudafricana, destacando el movimiento Zef. Esta palabra viene de un viejo Ford de los sesenta, el Zephyr, coche de la clase media alta, hoy caído en desuso. Zef es esto, lo molón que ha dejado de molar y que por lo tanto mola mogollón. Lo hortera guay. Hacer lo que te viene en gana sin importar lo que puedan pensar. Die Antwoord –la respuesta en afrikáner- hace un rap zef, un delirio grandilocuente, pero no vulgar. Ninja, que lleva detrás de él quince años como rapero y músico, suele aparecer en concierto y en los vídeos con el torso desnudo, plegado de tatuajes no precisamente poéticos, con un calzoncillo en honor de Pink Floyd y su Dark Side of the Moon. Todo un poema. No me imagino cruzarme con él de noche en la calle, llevo demasiado tiempo sin correr. Aunque la más inquietante no es él. Ella es rara, muy rara. Cuando hace de madre –tienen un retoño que apunta alto, clon “como un queso” de su mami chiflada-, es bastante guapa. Pero cuando toca subirse al escenario o pintarse para los vídeos, asusta. Parece directamente sacada de una pelicula de terror, niña psicópata con voz aguda cascada –se le ofreció el papel de Salander en la adaptación al cine de El Hombre que no amaba a las Mujeres, hubiera triunfado de aceptar-. Pose auténtica? La gran farsa de siempre? La verdad es que con estos dos no importa, porque el resultado de su música estrafalaria y sus actuaciones payasescas es enorme. Rap frenético experimental, una patada en el estomago.

Y aunque no me guste, te pongo los links hasta los tres vídeos de las canciones que te propongo hoy, entre los tres suman más de 65 millones de visionados en Youtube. Como es probable que no te guste, empieza por el tema I Fink U Freeky –a partir del 1’53” es demóniaco-, luego Enter The Ninja y para terminar, Rich Bitch, mucho más tranquila. Wow.

 

Escucha, y ve- tres de las mejores canciones de Die Antwoord