Michael Bublé – To Be Loved

¡Vaya blog! Diana Krall el martes, Lucio Dalla el jueves, Michael Bublé hoy viernes. Dándole ideas de relleno a la encargada de la sección “Regalos para tu suegra”, del Especial Navidad de El País Semanal. Sólo falta Harry Connick Jr para rematar la faena –no no no, Il Divo no, ya bastante bajo he caído alguna vez-. Me voy a disfrazar de abeto, con tomates colgando; pero tú no tires de la guirnalda.

Sigue leyendo

Diana Krall – Glad Rag Doll

Hay artistas así, parecen tenerlo todo, por lo menos hasta donde he podido comprobar. Belleza, talento, ingenio, humor, dinero –yaaaa, no lo ha robado, quince millones de discos vendidos dan para ver venir- y unas curvas de infarto, madre mía. A Diana Krall, el ser rubia incluso no le parece afectar su autoestima, va sobrada. Tiene una presencia magnética ante la que seguro más de uno se ha vuelto tartamudo y zoquete. Cual Obelix mirando a Falbalá.

Sigue leyendo

Men Without Hats – The End (Of The World)

Aleluya! O Hallelujah, Alaluiah, Alleluya, cómo se escriba. Después de meses de espera, acabo de recibir el boxset “30th Anniversary Delux Edition” del álbum Soul Mining, atemporal disco de The The y Matt Johnson, uno de los grandes genios de la música pop rock. Estoy como un niño, descubriendo todas las bondades del pack –en uno de los vinilos hay una versión especial de diez minutos de Uncertain Smile-. Ays esta canción, con el legendario solo de piano de Joos Holland, en mi Top 5 sin pestañear. Será sólo una sensación, pero me da que en aquella época, se le dejaba mucho más protagonismo al piano. Recuerdo algunos ejemplos, muchas canciones de Deacon Blue, o Bruce Hornsby y su The Way It Is, o Rupert Everett con Blood Under The Bridge –doy un fuerte apretón de manos a quien me consiga el audio digital de este tema, porque en youtube no está, me pasa por primera vez- y seguro que se podría alargar la lista.

Sigue leyendo

Owen Pallett – In Conflict

Qué alegría siempre renovada dar con un disco bueno, uno tan bueno como para llevárselo a una isla –ya iban tres días seguidos sin el sello “Fiouck’s Island Music”-. Un disco que ya estoy barajando comprar en vinilo –algunos dirán qué pesado es con sus vinilos, para mi defensa sólo diré que casi nunca he dejado de ponerlos en casa-, pero antes de decidirme tengo que escucharlo alguna vez más. El disco es brillante, pero tampoco es Lost in The Dream de War on Drugs, este estaba en mi cesta a los cinco minutos.

Sigue leyendo

Barzin – To Live Alone In That Long Summer

Tengo un nuevo amigo en mi Facebook famélico. Se llama Jorge, un loco de la música que se acaba de meter en la organización de conciertos. ‘Ta chalao perdido. Claro que es una bonita aventura, por no decir la más bonita, muchas veces pensé en meterme. Por desgracia algo sé de esta industria, he llegado a la conclusión de que no ofrece salvación. O eres Fuck Google o Fuck Apple, u olvídate de ganar dinero con la música. Así que me quito el sombrero ante su empeño. With two eggs el Jorge. Pondré este blog a su servicio cuando se aproximen conciertos promocionados por él. Este blog con audiencia planetaria, jatetu si ayer entró uno desde las Islas Caimán, españoles por el mundo… [prefiero no saber lo que hace un español en este paraíso fiscal].

Sigue leyendo

Martha & The Muffins – Echo Beach

Hay grupos así, a los que tengo cariño, a pesar de no ser nadie, de no haber tenido éxito ni representar ningún estilo -aunque sea el más efímero-, pero no sé explicar por qué. Marta y sus Churros pasó por la historia de la música pop de puntillas, modosita, dando los buenos días y las gracias, con un amago de sonrisa propia de los que temen molestar. Y cuando cerró la puerta al marcharse, ni sabías decir el color de su vestido, ni quedaba rastro de su perfume ni se escuchaba el eco de alguna palabra susurrada.

Sigue leyendo

July Talk – Paper Girl

Ojo con el zumito de hoy domingo 24 de noviembre. Igual viene un poco alterado. Algo así como garrafa rock’n’roll. Importado desde Canadá, donde no hay naranjas –sino congeladas-, pero sí hidromel y cosas raras. Ciervos borrachos y leñadores arrastrando trineos. Después del estreno del cuarto álbum cansado –y cansino- de Arcade Fire, ya era hora de que emergiese algo nuevo en el país franco-americano –juas, mola llamarlo así-, antes de un nuevo semestre de hibernación. July Talk, grupo bicéfalo, se propone para mantener despiertos a sus conciudadanos durante la larga noche invernal, con una alta dosis de energía rock’n’rollera; aunque insisto, hay un algo que le da un sabor rarillo. Que incluso puede provocar rechazo.

july talk

Tiene la redondez del rock, a contraluz tiene un bonito color indie, deja escapar aromas a los 50’s afrutados. Después de un año de maduración en roble canadiense, ha llegado a nuestras tierras una caja para su degustación. Los primeros sorbos son prometedores. Peter Dreimanis, el cantante, tiene una voz increíble a medio camino entre Tom Waits y Louis Armstrong con los dedos en el enchufe. Luego en boca, las guitarras distorsionadas hacen maravillas. Al dejar entrar aire para probar la persistencia, irrumpen una batería y un bajo con cuerpo. Hasta ahí todo perfecto. Pero justo cuando le vas a poner una súper nota, cual Robert Parker soberbio, sorprendido por la calidad de su cata, llega un sabor molesto que casi provoca que lo escupes todo. ¿La culpa? Leah Fay, segunda cantante del grupo, pareja del Peter. Tiene una voz chillona cuyo efecto es casi peor que una tiza en la pizarra. No se entiende, él de verdad destaca, con sus composiciones, su voz, su forma de moverse, sus muecas en la cara a lo Jim Carrey y su energía comunicadora. Pero ella? Buf, puede conmigo.

Te dejo con tres temas para juzgar, empieza por Paper Girl, es ilustrativa de lo que acabo de decir. Guns + Ammunition y sobre todo I’ve Rationned Well son más llevaderas, pero no salvan la primera impresión, que aquí se está desperdiciando algo grande, una ocasión única de arrasar por todo el planeta rock.

Hala, hazte tu propia idea, luego zumito con naranjas de aquí, y a misa.

 

 

 

Escucha los mejores temas de July Talk.