Hay grupos así, a los que tengo cariño, a pesar de no ser nadie, de no haber tenido éxito ni representar ningún estilo -aunque sea el más efímero-, pero no sé explicar por qué. Marta y sus Churros pasó por la historia de la música pop de puntillas, modosita, dando los buenos días y las gracias, con un amago de sonrisa propia de los que temen molestar. Y cuando cerró la puerta al marcharse, ni sabías decir el color de su vestido, ni quedaba rastro de su perfume ni se escuchaba el eco de alguna palabra susurrada.
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Black – Wonderful Life
Qué cosas pasan en el país vecino. Un –iba a decir revista, pero no sería justo con las de verdad- periodicucho publica fotos del principal mandatario galo “en brazos” de una mujer que resulta no ser la oficial, y se arma la de dios. Me he metido en Le Monde –el supuestamente periódico de referencia, culto e intelectual, de izquierdas, trajes de pana en los 70’s, chaqueta Boss hoy en día- y los comentarios asustan. Que sí es el Presidente, que sí debería dar el ejemplo, que se agradecería dejara de follar durante los cinco años que le han tocado para centrarse en los problemas del país. Buf. Por dios…
Ofra Haza – Im Nin’Alu
Ofra Haza nació en Israel, de padres oriundos de Yemen, en 1957. Entorno humilde, nueve hermanos, educación religiosa sin pasarse, seducida desde pequeña por la cultura yemení y hebrea, dedicó toda su corta vida a cantar, mezclando sonidos árabes e israelíes. Intentó tender puentes culturales entre los pueblos y las religiones de la región, aunque apuesto un Plymouth con Fever Tree que los puentes en cuestión están sin acabar o derrumbados. Qué plastas, todos.
Flock Of Seagulls – Wishing (I Had A Photograph Of You)
Ays, años 80’s, fuente inagotable de posts en este blog. En esta semana ya van tres, Hazel O’Connor, The Bolshoi, Boomtown Rats -mientras que Tom Petty & The Heartbreakers cubre más décadas-. Ahora le toca el turno a A Flock Of Seagulls, grupo pop new wave que tuvo su momentito –insisto en el “tito”- de fama, de 82 a 84. En parte por el corte de pelo que lucía el payaso cantante, Mike Score. Rubio, con alitas laterales a lo catwoman, melena cutre en los ojos, fue sin duda el look más espantoso de esta época, por no decir de toda la historia de la música popular. Eso sí, lo digo tan pancho detrás de mi pantalla, porque viendo lo que ha sido de él treinta años después –pinta de descargador de muelle, calvo, cara de pocos amigos-, no invita a faltarle el respeto. Sigue leyendo
Hazel O’Connor – Breaking Glass
Hoy toca una olvidada aunque digna one hit wonder, rubia para más inri. Lo intentó todo, se agarró, dio pataletas, pero no pudo ser, Hazel O’Connor fue, es y será siempre la de un único éxito, el tema Will You. Esta canción forma parte de la BSO de Breaking Glass, una película “musical” de principios de 1980, casi involuntariamente hecha a medida, ya que cuenta el ascenso y la caída de una cantante punk rock, con todo lo que conlleva de excesos, extravagancias, peleas con la discográfica y errores garrafales en determinadas elecciones. Sigue leyendo
The Bolshoi – Sunday Morning
Buf. A estos sí que los había olvidado por completo. Ayer me encontré publicado el vídeo de su canción Sunday Morning, veo el nombre y me digo, wow, a estos les conozco pero soy incapaz de recordar nada, ni el estribillo. Encima quien la colgó va y me dice “grupazo a rescatar”. Ya ya, pero rescatar el qué, en el fondo? Que no fueron (casi) nadie? Que copiaron a todo dios sin encontrar nunca la fórmula? Que un día una vez sacaron una canción muy bonita?
Eran de Trowbridge, en el condado de Wiltshire, por ahí hacia el oeste no no tanto ahora baja un poco más al sur, baja baja stop ahí ahí lo tienes. 32.000 habitantes, una estación de trenes, un castillo, una industria lanera diezmada, una placa conmemorativa en el ayuntamiento para el único autóctono famoso, Isaac Pitman –un tipo curioso del siglo XIX, que fue vice-presidente de la Vegetarian Society, inventor del método estenográfica que lleva su nombre e inventor del primer curso por correspondencia del mundo-. Pero no hay placa para Trevor Tanner y sus acólitos de The Bolshoi. En la wiki en inglés de la ciudad, tampoco se les menciona en el apartado Famosos de Trowbridge, sólo al del método Pitman. Esto es muy mala señal. Se ve que lo intuyeron, porque al año de formarse, emigraron a Londres.
Habían dado sus primeros pasos como miembros de una banda post punk llamada Moscow, que no duró. Luego montaron The Bolshoi y sacaron un primer single, Sob Story, que llamaría suficientemente la atención de algunos músicos, como para hacer de teloneros de algunas bandas del momento como The Cult y The Lords of The New Church. Siguió un primer EP, Giants, que contenía el single Happy Boy. En 1986 grabaron su primer álbum completo, Friends, del que se extrajo Sunday Morning, único “hit” del grupo. Cómo describir la música que tocaban? Estilo gótico ligero, a lo Psychedelic Furs; sólo que a uno le ha ido bien y al otro cero patato. De hecho Trevor Tanner tenía una voz bastante parecida a la de Richard Butler, el cantante de las pieles psicodélicas. Después del estreno del disco, salieron de gira por los US, Suramérica y Polonia. Estos últimos dos destinos no pintan bien, en los 80’s si te ibas por ahí es que tu fama no daba para mucho más. A la vuelta publicaron un tercer álbum, Lindy’s Party, que cosechó algunas buenas criticas sin más. En 1988 grabaron el cuarto, pero por problemas con su discográfica, no vio nunca la luz del día.
Y eso es todo de The Bolshoi. Uno de estos cientos de grupos ingleses que no pasó a mejor fortuna. Pero la canción que te dejo para escuchar es bonita, un poco melancólica y nostálgica. Rindamosles un pequeño homenaje.
Escucha la canción más bonita de The Bolshoi
Tom Tom Club – Tom Tom Club
En 1980, después del disco Talking Heads 77, el grupo empieza a sufrir las primeras distensiones. David Byrne, hace de pop star carismática, aureolado por la recepción del álbum en los medios y la escena rock neoyorquina de finales de los 70’s. Jerry Harrison, el guitarrista, ex Modern Lovers, inicia una carrera de productor exitoso, que le llevará a sacar adelante grupos como Fine Young Cannibals, Crash Test Dummies, No Doubt. Por su lado, el batería Chris Frantz, con su pareja Tina Weymouth, la gran bajista responsable de la línea de bajo de la canción de culto Psycho Killer, se desmarcan del grupo para crear Tom Tom Club.
Estamos en 1980. Las discotecas de NYC hierven con el agonizante sonido disco de finales de los 70’s. Necesitan una cura de rejuvenecimiento y una fusión de los sonidos que se avecinan, rap, hip hop, new wave, pop. Renuévate o muere, suelen decir. Tom Tom Club se lo va a servir en bandeja, con dos singles ligeros, alegres, euforizantes, que, treinta y tres años después, no han envejecido nada. Wordy Rappinghood y Genius of Love, las pocas desviaciones dance que me permitía en aquella época.
Si bien la banda nace del deseo de Tina y Chris de liberarse de Talking Heads, no sería lo que fue sin la aportación en músicos y talentos del Compass Point All Stars. Esta última formación no era una banda como tal, sino una gran familia agrupando a algunos de los más grandes músicos de reggae y funk del caribe, dirigido por Chris Blackwell, el genial e influyente dueño del sello Island Records, fundador de la industria musical de la Jamaica después de firmar con Bob Marley, asociación que llevará a los dos a la cima hasta la muerte del genio del reggae. El Compass Point All Stars también constaba del Compass Point Studio, en el que decenas de artistas grabaron algunos de sus discos, como AC/DC y su Back in Black en 1980, Robert Palmer, Talking Heads, B’52s, Dire Straits, Rolling Stones, REM, U2, Grace Jones, Iron Maiden, Shakira, Bjork, Lenny Kravitz, Adèle…
Así que cuando Tina Weymouth y Chris Frantz se ponen en busca de músicos para completar Tom Tom Club, van de compras al Compass Point y se llevan a Adrian Belew (guitarra), Tyrone Downie (teclados), Uziah Sticky Thompson (percusiones). Al conjunto la propia Tina asocia a sus tres hermanas, Lani, Loric et Laura para los coros. El primer álbum del grupo es extremadamente novedoso, el sonido, festivo, fusiona rap, hip hop, pop y new wave en un combinado que suena fresco y regenerador. Primero sacan el single Wordy Rappinghood. Inspirado en una versión moderna de A Ram Sam Sam –canción de juego infantil de origen marroquí- interpretada en 1971 por Rolf Harris –hombre de tele y música en UK, aunque australiano de nacimiento-, Wordy Rappinghood es toda una oda a la palabra, las palabras. Sigue Genius of Love, que invade por igual a las pistas de baile europeas y americanas. Ambos singles llegan hasta casi lo más alto de los charts a ambos lados del atlántico. Dos canciones emblemáticas de esta época claramente despreocupada. Buf, no estaría mal volver a vivir algunos años así, ¿verdad?
Escucha los dos singles más famosos de Tom Tom Club

