De vez en cuando me gusta publicar algún post chorra, sobre un artista de verdad imposible; me gustan aquellos que en su día pasaron totalmente desapercibidos y con nula probabilidad de que de repente se les conozca por su discografía. Ni después de un post en undia-undisco.net, tanto poder no tengo. Por lógica, resulta imposible saber cuántos son. ¿Cuántos de estos simpáticos chalados han soñado con tener una carrera musical meritoria, sabiendo que su producción se lo iba a impedir? Miles, seguramente. Así que, cuando el Tio Fiouck da con un digno representante del gremio de los “Músicos Malditos”, no dudes que enseguida te lo sirve en bandeja. Como hoy, Ann Chase; golpe bajo.
Jeremy Irons & The Ratgang Malibus – Spirit Knife
En principio iba a publicar este post ayer, siempre viene bien un disco rock’n’roll para tus despertares domingueros resacosos, la “luego zumito y a misa” song. Pero el sábado, me deje sorprender por The Common Linnets, el grupo holandés que terminó, ô sorpresa, segundo del concurso Eurovisión 2014 con su muy bonita Calm After The Storm. De la barbuda ya hablaré en otro post, aunque no tanto por su música. Así que ayer te libraste de un auténtico vendaval, un tema enorme que podía haber puesto en peligro tu lenta recuperación comatosa. Se llama Point Growth y la interpreta Jeremy Irons and The Ratgang Malibus.
The Common Linnets – Calm After The Storm
Anoche se retransmitiría la edición número no sé cuánto de Eurovisión, mientras yo estaba tan pancho viendo la bonita actuación en directo de Richard Bona, músico camerunés de jazz con aires world music. Vamos, la última vez que me interesé por este certamen espeluznante fue en 1991, año en el que Francia se atrevió mandando a Amina Annabi, cantante y actriz de origen tunecino. Esta hermosa chica regaló a la faz de Europa una bella canción con sonoridades árabes y letra inteligente que valía por mil discursos. No lo digo porque fuera francés, pero me pareció que fue la última vez que se escuchó algo más que digno en el concurso –te la dejo para que la escuches y me entiendas-.
Richard Bona – Tiki
Esta noche, concierto. Esto me pone de buen humor. Ver a un artista o un grupo tocar en directo, no sé, siento que este es mi lugar. Me gusta pensar que, en algún momento previo al show, todos los presentes hemos tenido esta misma idea de “Heya toca fulano, voy a comprar una entrada”. No nos conocemos de nada, los hay de todos los colores, edades, ideologías, creencias, gustos, pero un punto en común tenemos todos: nos gusta quien toca. Bueno, digo yo que nadie entrará por error. Como aquel día que estaba yo sentado en un avión, esperando el despegue, y de repente la señora que iba sentada delante de mi se da la vuelta y me pregunta “¿Este es el vuelo de París verdad?”. Debí ser malo y contestarle “Pues va a ser que no, pero no se preocupe, le va a encantar Ulán Bator”.
The Men – Tomorrow’s Hits
Curioso que después de sesenta y cinco años de rock –ver post sobre Fats Domino de hace pocos días-, a ninguna banda se le haya ocurrido nunca llamarse The Men, hasta que The Men se hiciera con el nombre hace cinco años. Doble chollo, es fácil de recordar y google te lo sirve a la primera. No como estos dublineses trash de Girl Band. El peor nombre que se podían haber pegado para localizarlos en internet. O estas chicas de San Francisco que se llaman Tits. Vete tú a encontrar su web oficial sin antes pasar por cientos de páginas de sexo on-line. De paso aproveché para buscar Fiouck en google, encontré uno que de verdad se llegó a llamar así, sale un tal George Fiouck en un artículo de la edición del Waterloo Evening Courier del 27 de octubre de 1924. Hola George.
Milagres – Violent Light
Después de 455 posts en este blog, me he dado cuenta de una cosa. Un hecho que ya intuía antes de iniciarlo: muchos grupos noveles, por muy presentes que estén en internet y las redes sociales -algunas de las que voy descubriendo poco a poco-, apenas tienen web propia, y cuando la tienen, no sale ni biografía. No es trivial, quiere decir que fundamentalmente no tienen nada que contar, sólo algo que vender. A mi, que soy de la vieja escuela y no paro de quejarme por el rumbo que toma la música, me parece que está perdiendo valor, por mucho que se multipliquen los grupos y estilos. Me mosquea que sea sólo entertainment –a parte de un mal negocio-. Claro que de vez en cuando viene fenomenal algo de pura diversión y marcha –la emoción merece un capitulo aparte-, no puede ser todo apuntar con el dedo y reivindicación. Pero coño, como mínimo podrían decir quienes son, de donde vienen y a donde van. Por lo menos me ahorraría buscar en otras fuentes.
Linda Ronstadt – Simple Dreams
Hubo una época -yo era muy joven pero algo recuerdo- en la que Linda Ronstadt fue LA cantante folk rock más importante y famosa del panorama musical US. Aquí ni se la conoce ni se la valora mucho, pero allí durante los 70’s, fue una figura ineludible. Hasta seis veces fue portada de la revista Rolling Stones, mientras que el 28 de febrero de 1977, fue portada del mismísimo Time Magazine; como los grandes del mundo, pero sin nada recusable. Lo suyo fue la música, componer, tocar, interpretar, dar conciertos, entregada en cuerpo y alma a su arte y sus seguidores.