Can – Tago Mago

Qué guapo sale mi John Lydon en la portada de su nuevo libro, La Rabia es Energía. Me enteré ayer de que había sacado una nueva autobiografía –después de su famosa No Irish, No Blacks, No Dogs, de 1994-, al recibir vía whatsapp la foto de la portada de la edición francesa, ya que no hay fecha de publicación en España. Como era de esperar, reparte gran cantidad de soplamocos a un montón de idiotas mentirosos, como la Vivienne Westwood, que se atrevió a reclamar la paternidad del título de la canción Anarchy in the UK. Por dios Vivienne, ¿te importaría volver a tus frufrús para doncellas de Ascott y dejar el rock en paz?

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She Keeps Bees – Eight Houses

Para conocer el grado de desarrollo de una civilización o una raza, no hace falta reunir a científicos, ni sociólogos, ni historiadores durante años, basta con hacer un test sencillo, llamado Test de Fiouck. Coge una abeja, una de estas que lleva veinte minutos dándote un auténtico coñazo revoloteando alrededor de tu bebida. Durante un tiempo que te parece una eternidad, mil veces te asalta la idea de espachurrarla con, o ahogarla en, el vaso. Si al final la has dejado ir, has superado el Test de Fiouck, eres un tipo listo, formas parte de una civilización evolucionada poco dada al hara-kiri.

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The Ruts – The Crack

Ayer me escribieron desde Perú para quejarse. No entendí la critica a la primera ya que este lector, fan del blog –que sí, que los hay- utilizó una expresión que aquí en España no tiene vigencia. Dijo “tienes mucho salón”. Le pedí que me lo aclarara, dijo que me estaba reblandeciendo, que últimamente yo iba flojucho. No le falta razón, basta con ver la selección de discos de la semana. Mucho jazz, funk y soul, algo de pop, pero de rock, cero patato. Y esto no puede ser.

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Popol Vuh – Aguirre

Esta mañana estuve dando un enésimo repaso a mi “colección” de vinilos, en busca de una buena idea para la entrada de hoy. Good Fiouck, que acumuló antiguallas a lo largo de los años pensando en que un día le sacarían de apuros. Quiero decir, en los 80’s, ya sabía que un día tendría un blog en internet, fíjate qué espabilado. Y eso que de “colección” le queda poco. Después de tantas mudanzas, ladrones de poca monta y amigos impresentables que no devuelven lo prestado, podrían caber en una caja de zapatos. Vale que zapatos grandes, pero aún así, duele.

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Michael Bublé – To Be Loved

¡Vaya blog! Diana Krall el martes, Lucio Dalla el jueves, Michael Bublé hoy viernes. Dándole ideas de relleno a la encargada de la sección “Regalos para tu suegra”, del Especial Navidad de El País Semanal. Sólo falta Harry Connick Jr para rematar la faena –no no no, Il Divo no, ya bastante bajo he caído alguna vez-. Me voy a disfrazar de abeto, con tomates colgando; pero tú no tires de la guirnalda.

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Lucio Dalla – Caruso

Tengo un nuevo antojo, una de estas rachas alimenticias en las que te entran a diario ganas irreprimibles de comer siempre lo mismo, atrapado por los manjares a veces más absurdos. En lo que va de año ya he pasado por tres fases: Bricks de atún con huevo, Dim Sum y queso Brie. Ahora le doy a las Puntalette, una pasta italiana en forma de arroz que confirma el adagio popular lamentablemente eliminado del recetario de Top Chef: cuanto más humilde y sencillo, mejor. Once minutos de cocción, una nuez de mantequilla, una copa de Barolo, la canción Caruso de Lucio Dalla de fondo, y al instante te encuentras con una vieja Vespa circulando por una carretera pequeña dominando la costa amalfitana, el sol a plena cara, babeando feliz.

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Benjamin Clementine – Glorious You

¿Cuánto hacía que no te regalaba nada? Quiero decir, sí, vale, ya, cierto, todos los días te regalo un trocito de genialidad y frescura, lo sé, soy así de buena persona. Pero en este caso, hablo de un regalo muy, pero que muy bonito, envuelto en un papel de tonos elegantes, perfectamente doblado en los lados -sííí, justo como hacen las chicas del Corte Inglés-, un discreto lazo artísticamente colocado y unas palabras escritas a mano en una tarjetita impoluta: “Querido(a) lector(a), te deseo un feliz día, Fiouck”.

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