Tune Yards – Nikki Nak

Si tienes cierta edad, recordarás a un tal Pee Wee, personaje de la tele US que un joven Tim Burton traspasó a la gran pantalla en 1985, en la primera película que rodó, Pee Wee Big Adventure. Pee Wee, un pidehostias en toda regla, me horripilaba este tipo. Por cierto que un par de soplamocos le hubiera venido bien, igual se libraba de ser arrestado por la policía de su país en dos ocasiones. Primero en un cine porno de Sarasota en Florida, por ipsación quiroerastica –me parto, esta expresión me sirve para contrarrestar la palabra pidehostias, muy coloquial me dicen-, segundo por estar en posesión de material vídeo pedófilo. En fin, un personaje nada reluciente. Y a qué viene todo esto Fiouck? A mi no me mires, la culpa la tiene Merrill Garbus.

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Vulfpeck – My First Car

Vulfpeck, o cómo burlarse de todo el tinglado de la industria musical. Esta banda de funk soul de California acaba de realizar el golpe perfecto. La idea es sencilla pero a nadie se le había ocurrido hasta el momento. ¿De qué hablo? Vamos por partes.

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Chet Faker – Built On Glass

No, no es un error, Chet Faker, así, con F. Chet Baker, su jazzman preferido, es una coartada para no tener que usar su verdadero nombre, Nicholas James Murphy, demasiado parecido al del líder de LCD Soundsystem, Nick Murphy. Chet Faker es australiano y es la nueva sensación indie. La de hoy, que esto no dura na’; seguro que mañana irrumpe otro y del amigo Chet nos olvidamos tan rápido como nos olvidamos de su predecesor. A no ser que…

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Afrika Express / Damon Albarn – Maison Des Jeunes

Damon Albarn es el Obelix de la música pop rock. Se cayó en la marmita de sonidos mágicos siendo chiquitin y hoy su genialidad dentro y fuera de los escenarios y estudios le sale naturalmente. No se cansa de crear, dar, fomentar y apoyar. Es un grande –el haber sido líder de Blur y de Gorillaz, a parte de The Good, The Bad and The Queen, le otorga automáticamente esta distinción-, pero a él no le va ni le viene, sigue indagando, relacionando, componiendo y produciendo. Fundamentalmente en África, región del globo que le fascina y en el que está muy presente, y para la que ha lanzado la iniciativa Afrika Express.

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Jeremy Irons & The Ratgang Malibus – Spirit Knife

En principio iba a publicar este post ayer, siempre viene bien un disco rock’n’roll para tus despertares domingueros resacosos, la “luego zumito y a misa” song. Pero el sábado, me deje sorprender por The Common Linnets, el grupo holandés que terminó, ô sorpresa, segundo del concurso Eurovisión 2014 con su muy bonita Calm After The Storm. De la barbuda ya hablaré en otro post, aunque no tanto por su música. Así que ayer te libraste de un auténtico vendaval, un tema enorme que podía haber puesto en peligro tu lenta recuperación comatosa. Se llama Point Growth y la interpreta Jeremy Irons and The Ratgang Malibus.

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The Common Linnets – Calm After The Storm

Anoche se retransmitiría la edición número no sé cuánto de Eurovisión, mientras yo estaba tan pancho viendo la bonita actuación en directo de Richard Bona, músico camerunés de jazz con aires world music. Vamos, la última vez que me interesé por este certamen espeluznante fue en 1991, año en el que Francia se atrevió mandando a Amina Annabi, cantante y actriz de origen tunecino. Esta hermosa chica regaló a la faz de Europa una bella canción con sonoridades árabes y letra inteligente que valía por mil discursos. No lo digo porque fuera francés, pero me pareció que fue la última vez que se escuchó algo más que digno en el concurso –te la dejo para que la escuches y me entiendas-.

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The Men – Tomorrow’s Hits

Curioso que después de sesenta y cinco años de rock –ver post sobre Fats Domino de hace pocos días-, a ninguna banda se le haya ocurrido nunca llamarse The Men, hasta que The Men se hiciera con el nombre hace cinco años. Doble chollo, es fácil de recordar y google te lo sirve a la primera. No como estos dublineses trash de Girl Band. El peor nombre que se podían haber pegado para localizarlos en internet. O estas chicas de San Francisco que se llaman Tits. Vete tú a encontrar su web oficial sin antes pasar por cientos de páginas de sexo on-line. De paso aproveché para buscar Fiouck en google, encontré uno que de verdad se llegó a llamar así, sale un tal George Fiouck en un artículo de la edición del Waterloo Evening Courier del 27 de octubre de 1924. Hola George.

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