Edith Piaf – Non, Je Ne Regrette Rien

El once de octubre de 1963, un día después de su fallecimiento, se anunció la muerte de Edith Piaf, la artista francesa más grande del siglo XX. Hoy hace cincuenta años. Su amigo desde muchos años atrás, Jean Cocteau, poeta, dramaturgo y cineasta, figura literaria e intelectual de la post-guerra, declaró aquel día: “El barco se está terminando de hundir. No he conocido nunca a una persona tan desprendida de su alma. No entregaba su alma, la regalaba, tiraba oro por la ventana”. Después de pronunciar estas palabras, Jean Cocteau se murió también, pocas horas después que la cantante.

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Fuengirola – Año 1434

Fuengirola, 9 de octubre de 2013.

Ayuntamiento de Fuengirola,  al-‘arb`a’: 4. Dhu l-Hidjdja, año 1434.

¿Hay una falla espacio temporal en esta ciudad para que el ayuntamiento se encuentre a 579 años de hoy? Que se sepa no. Lo que hay, es una alcaldesa con una visión cultural parecida a la de los barbudos musulmanes extremistas. Esta señora, su partido, y la oposición benevolente, votaron en 2008 una normativa municipal que define, entre otras, las buenas conductas “sobre normas de higiene, respeto y convivencia para hacer más agradable las fiestas del rosario”, que se organizan cada año en esta ciudad andaluza durante el mes de octubre. En el bando municipal publicado hace pocos días para recordar las normas que rigen esta fiesta –del 6 al 12 este año-, se puede leer lo siguiente:

6. En cuanto a la ambientación musical, se autorizan todo tipo de músicas siempre que estén interpretadas en español. Bajo ningún concepto se permitirá la ambientación musical con los siguientes géneros: Funk, Rap, Reggaeton, Electrónica, Metal, Alternativa, Hip Hop, Reggae, Heavy metal, Country, Punk, Gótica, Ritmos latinos en general”.

Pedazo de imbéciles, tanto esta señora por promover semejante normativa, y la oposición para apoyarla votándola.

Es decir, durante una semana, en Fuengirola no podrá sonar en las casetas del recinto, y siguiendo la lista escupida por la edil, ni James Brown con su sex machine, ni Eminem rapeando 8 Miles, ni Daddy Yankee o Don Omar –si te soy sincero, no tenía ningún nombre que proponer para reggaeton, he tenido que buscar en la red-, ni The Prodigy machacándonos con Breathe, ni Van Halen, cuando acompañaba a Michael Jackson con su guitarra en Beat It, ni Nirvana husmeando el espíritu adolescente, ni Afrika Bambaataa rockeando el planeta, ni Bob Marley preguntándose si esto es amor, ni Metallica recordándonos que no importa nada más, ni Johnny Cash, infinitamente dolorido, ni los Sex Pistols llamando a la anarquía, ni Joy Division, tan seguros de que el amor nos destrozará, ni Celia Cruz, Gloria Estefan, Tito Puente, Ruben Blades, Ray Barretto, Oscar de león, The jolly boys, Compay Segundo, Buena vista social club, ni ningún otro representante de todas las corrientes musicales latinas.

Vergüenza me dais, ediles de Fuengirola.

Y en vuestra infinita mediocridad cultural, social y musical, os habéis dejado unos cuantos géneros. Os listo algunos de ellos, por si os da tiempo a actualizar el bando.

Rock’n’roll, blues, jazz, soul, indie, grunge, britpop, shoegazing, new wave, trip hop, música africana, raï, qawali, acid house, gangsta, bebop, big beat, bossa-nova, sirtaki, roots, mento, calypso, noise, lounge, fado, folk, down tempo, capoeira, bachata, ambient, dance y toda la pop.

Imbéciles.

The Jolly Boys – Great Expectation

En 1946, Errol Flynn compró una diminuta isla jamaicana, Navy Island, por el importe asombroso de 80.000 dólares de la época. Durante los siguientes diez años, este rincón paradisiaco se convirtió en el lugar de atraque para el yate del actor, y el lugar idílico de las fiestas legendarias del Hollywood canalla. El amigo Errol no era un santo, sumamente simpático eso sí, pero le dio a todo lo que el planeta ofrecía de placeres; básicamente sexo, alcohol y drogas. Era excesivo en todo, hasta durante los rodajes, donde se negaba a ser sustituido en las escenas más peligrosas. A bordo de su yate, parte del entretenimiento lo aseguraba un pequeño grupo local llamado The Navy Island Swamp Boys, con Noel Lynch, guitarra, Moses Deans, banjo y Papa Brown, percusiones. Los mentos -música de los bailes jamaicanos antes del ska, del rocksteady y del reggae-, calypsos y rumbas que tocaban representaban la banda sonora perfecta para Flynn y sus invitados.

Cuando el grupo se separó en 1955, Moses y Papa montaron una nueva banda, añadiendo maracas, tambor y más guitarras. Según la leyenda, fue el propio Errol Flynn quien les bautizó como The Jolly Boys, por el ambiente jovial de la música que tocaban. Gracias a la ayuda del actor, el grupo creó rápidamente un alto estándar musical de mento y calypso.

jolly

El grupo vio pasar a más de dieciocho miembros en estos más de sesenta años, como una gran familia feliz. En los años sesenta, eran uno de los grupos que más sonaba en la parte norte de la Jamaíca, y muchas veces actuaban acompañados por compañías de danza. En una de ellas, conocieron a un joven bailarín de enorme talento, Albert Minott, que hoy, sigue al frente de la formación. Con la llegada del reggae, el mento y el calypso cayeron un poco en el olvido. The Jolly Boys se separaron en dos bandas, si bien nunca se alejaron mucho, sufrieron el acoso del otros estilos más modernos, aunque finalmente volvieron a los escenarios a partir de los ochenta con la masificación del turismo en la isla. Hoy, verles tocar en los bares jamaicanos sigue representando una parada obligatoria, cualquiera al escucharles se deja invadir por cierto sentimiento de nostalgia, de cuando, coño, todo parecía ir mejor. El último empujón a su carrera se lo dieron Gorillaz y Amy Winehouse, que les descubrieron, al igual que decenas de miles de turistas en más de sesenta años de actuaciones. En 2010, grabaron un álbum muy especial, en el que revisitan algunos temas de rock icónicos, en su mayoría lanzados cuando parte de los actuales miembros de los Jolly Boys ya tenían canas. Great Expectation es un bonito disco, que demuestra que con talento, la música no entiende de estilos. The Passenger –Iggy Pop-, Rehab –Amy Winehouse-, You can’t always get what you want –The Rolling Stones-, Hangin’ on the telephone –Blondie-, I fought the law –The Clash– son algunas de las canciones contenidas en el álbum, escúchalas, son como un bombón.

 

 

Escucha algunas de las canciones de Great Expectation, álbum de version es de The Jolly Boys

 

La Femme – Psycho Tropical Berlin

La Femme. Será una de las tres playas de Egipto –Marina resort-, reservadas para la elite femenina? De estas 100% para mujeres, burlando las castas miradas del público masculino, luciendo el último bikini Dior, aguardando la burka H&M en la toalla? Pues no. Será la serie TV de Singapur de finales de los 2000, que relataba la vida de tres modernas mujeres chinas? Duró un mes en pantalla, se ve que no gusta la ciencia ficción en la isla. Será el Dodge Chrysler de 1955, un cupé blanco y rosa especialmente diseñado para mujeres, con asientos delanteros tipo sofá cama de una sola pieza, limitando considerablemente la perdida de llaves -en especial las del coche-, pintalabios, kleenex, espejito, píldoras, chicles, lima, rimmel, bolsita de azúcar, agenda, tarjetero –de fidelidad, un mínimo de veinticinco-, polvo facial anti edad, cepillo para el pelo y los dientes, pero cero preservativo-? Pues va a ser que tampoco.  Será esta banda punk glam australiana de finales de los 70’s –sí, hubo vida musical más allá de AC/DC, REM e INXS en kangurulandia-? Bien podría ser, pero no. La Femme. Será esta banda francesa new wave surf de 2010 con aire ochentero que casi repela? Buf, pues sí.

la femme

Son esencialmente de Biarritz -sucursal vasca de París-, pero también de Bretaña, y de Marsella. Una mezcla explosiva sobre el papel. Menos en sus canciones. Hacen una new wave pop psyche alegre, surf, pero para la explosión, habrá que esperar. Se han aprendido muy bien la lección, robando de sus abuelos –Velvet, Kraftwerk, yéyé sesentera- y sus padres –Taxi Girl, Elli&Jacno y Edith Nylon para la french touch, B-52’s y Stereolab para la música de verdad-. Después de un par de EPs, sacan un álbum en abril de este año, Psycho Tropical Berlín. Parece que no hablo demasiado bien de ellos, en realidad el disco me encanta. Es muy variado, hay mucha creatividad y originalidad, engaña bastante –en el buen sentido de la palabra-. Y poco más, claro, con tan poca vida…

Te dejo con cuatro temas de la banda, muy representativos del abanico de estilos en los que se tiran con su tabla de surf.

 

 

Escucha una selección de las mejores canciones de La Femme.

The Prodigy – The Fat Of The Land

Rave. Término acunado en el UK en los años 60 por los inmigrantes del Caribe, utilizado al principio para referirse a las free parties que organizaban, en las que se tocaba música y consumía drogas en una comunión desinteresada. Luego en los 80, se volvió a poner de moda con la emergencia de la acid-house en Chicago, donde se montaban free parties en las que se tocaba música y consumía drogas en una comunión desinteresada. Luego volvió a Inglaterra, con la llegada del big beat, música electro con sonidos exagerados, que se escuchaba en free parties donde se tocaba música y consumía drogas en una comunión desinteresada. Me parto.

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Die Antwoord – I Fink U Freeky

El rap no es mi especialidad, no busco enterarme ni escucharlo, pero le tengo mucho respeto, de alguna forma está sustituyendo al rock a la hora de remover conciencias. No conozco mucho de este género, y esto no me gusta, porque seguro que me pierdo un montón de perlas. Además para que me guste tiene que cumplir con ciertos criterios, tiene que salirse, abusar de bajo, de sonidos sucios, con el ritmo muy marcado, y sobre todo, contar con un(a) cantante exagerado. Más que en cualquier otro genero, exagerar debería ser la regla, me enervan sobre manera estos niñatos con su prosa de supermercado, sus gestos aprendidos delante del espejo del baño “como molo tronco”, cadena y candado de oro chapado colgando del cuello –a Sid Vicious le pegaba mucho mejor-. ODB –Ol’ Dirty Bastard- me gustaba, este sí que estaba chalado. Sin embargo, comparado con Die Antwoord, parece un teletubbies.

ifinkufreeky

Die Antwoord es un grupo de rap surafricano formado en 2008. Una enorme farsa talentosa, acorde con los tiempos que corren, confusos. Al mando, un cantante, Ninja –Watkin Tudor Jones-, que está como una cabra. Él, el oro del candado lo tiene en la boca, luce dos bonitos incisivos de dieciocho quilates. Le acompaña la diminuta Yo-Landi Vi$$er, majareta con corte de pelo imposible, pareja del cantante cuando se quitan el disfraz. Porque de eso se trata, se disfrazan para cumplir con su parte de la gran farsa. Hacen un rap escandaloso, exagerado como a mi me gusta. Mezclan diversas corrientes de la cultura sudafricana, destacando el movimiento Zef. Esta palabra viene de un viejo Ford de los sesenta, el Zephyr, coche de la clase media alta, hoy caído en desuso. Zef es esto, lo molón que ha dejado de molar y que por lo tanto mola mogollón. Lo hortera guay. Hacer lo que te viene en gana sin importar lo que puedan pensar. Die Antwoord –la respuesta en afrikáner- hace un rap zef, un delirio grandilocuente, pero no vulgar. Ninja, que lleva detrás de él quince años como rapero y músico, suele aparecer en concierto y en los vídeos con el torso desnudo, plegado de tatuajes no precisamente poéticos, con un calzoncillo en honor de Pink Floyd y su Dark Side of the Moon. Todo un poema. No me imagino cruzarme con él de noche en la calle, llevo demasiado tiempo sin correr. Aunque la más inquietante no es él. Ella es rara, muy rara. Cuando hace de madre –tienen un retoño que apunta alto, clon “como un queso” de su mami chiflada-, es bastante guapa. Pero cuando toca subirse al escenario o pintarse para los vídeos, asusta. Parece directamente sacada de una pelicula de terror, niña psicópata con voz aguda cascada –se le ofreció el papel de Salander en la adaptación al cine de El Hombre que no amaba a las Mujeres, hubiera triunfado de aceptar-. Pose auténtica? La gran farsa de siempre? La verdad es que con estos dos no importa, porque el resultado de su música estrafalaria y sus actuaciones payasescas es enorme. Rap frenético experimental, una patada en el estomago.

Y aunque no me guste, te pongo los links hasta los tres vídeos de las canciones que te propongo hoy, entre los tres suman más de 65 millones de visionados en Youtube. Como es probable que no te guste, empieza por el tema I Fink U Freeky –a partir del 1’53” es demóniaco-, luego Enter The Ninja y para terminar, Rich Bitch, mucho más tranquila. Wow.

 

Escucha, y ve- tres de las mejores canciones de Die Antwoord

DJ Shadow – Endtroducing

DJ Shadow, Endtroducing. Es difícil encontrar un disco que haya tenido tanta unanimidad, recibido tantos elogios, visto cómo se hacían con él públicos tan dispares como fans de electro, rock, hip hop, o funk, a pesar de no contar con casi ninguna voz, de no dejar de ser un collage de samples procedentes de todos los horizontes musicales. La banda sonora original de una película imaginaria. Un sueño de artista conceptual llegando hasta los medios más masivos. Endtroducing consiguió la puntuación máxima, cinco estrellas, en Allmusic, Alternative Press, Rolling Stones, Slant Magazine. También se hizo con un 10 sobre 10 en Pitchfork Media y Pop Matters. Un A+ en Village Voice. Aunque derrapó con un 9 sobre 10 en Spin. Normalmente con esto, cualquier artista se jubilaría con su caja de habanas y su botella de whisky de malta de cincuenta años, el disco de platino encima de la chimenea, recuerdos para los nietos hartitos, y una camiseta guay de un grupo desconocido. Pero DJ Shadow en este momento sólo tenía 24 años, y era su primer álbum.

DJ

Nació en 1972 en San Francisco. Cual Obélix sumergido en la marmita de poción mágica del druida, con nueve años se cae en la cultura hip hop naciente. Una marmita muy pequeña, si la comparamos con la del hard rock pop de principios de los años 80 en los US, a la que todos sus amigos blancos de la época se tiraban tan alegremente. Desde muy joven se convirtió en un comprador compulsivo de vinilos –no, no hay nada raro en el hecho de comprar discos, es más, es un acto noble, hala-. Desde el principio escucha hasta la saciedad sus compras, trocea, selecciona y samplea la esencia de todo lo que le cae entre sus manos, copiando a sus grandes maestros como Afrika Bambaataa y Grandmaster Flash: funk, blues, garage rock, soul, clásica, salsa. Una thermomix de los géneros. Adolescente, dotado de una cultura musical casi enciclopédica, empieza a componer sus propios temas a partir de una consola cuatro pistas rudimentaria. Se inspira, a su manera, en los amos del rap del momento, Run DMC, Public Enemy, Eric B & Rakim. Antes de cumplir los 18, ya es todo un crack en las radios de colegios, y después de pocos meses al mando de un programa en una radio importante de la costa oeste, ya le siguen más de dos millones de oyentes fieles. Rápidamente le llueven ofertas para sacar sus propias canciones, cosa que acepta para un sello llamado Hollywood Basic, bajo el pseudónimo de Zimbabwe Legit.

En 1993, crea el colectivo Solesides, con otros dos raperos, Blackalicious y Lateef The Truth. Adoptan un estilo politizado muy alejado del plasta gangsta style. Las ventas de sus producciones, aunque limitadas, les permite atraer las miradas de todo lo que el rap cuenta de sellos y productores. Aceptan la oferta de una discográfica UK, Mo Wax, especializada en mezclas de jazz, soul, rap e hip hop. Su dueño, James Lavelle, que acaba de cumplir dieciocho años, se ha quedado impresionado por el tema Lost and Found, que samplea la batería de Sunday Bloody Sunday de U2. En Mo Wax, DJ Shadow puede expresar todo su talento, produce un hip hop oscuro y lento, para el que se acuna la palabra downtempo. Cada tema es el resultado de un intenso trabajo de mezcla, variación, recomposición de samples y scratches, y poco a poco le consagra como uno de los grandes de la música electrónica, aunque a él no le guste la clasificación, prefiriendo la de investigador en hip-hop instrumental.

Hasta 1996, cuando se publica Endtroducing. Tan nuevo cuando se estrena que al rato se convierte en todo un clásico. Se le comparó, por el impacto que tuvo, con Kind of Blue de Miles Davis o Electric Ladyland, de Jimi Hendrix. Un trabajo de orfebre, en el que que cada sample, remezcla, collage, es fruto de una labor titánica de precisión e imaginación. Virtuosismo y sensibilidad, innovador y nunca igualado.

 

 

Escucha los mejores temas de Endtroducing, de DJ Shadow