Yvette – Process

En agosto de 1981, me sacaron una foto, de día, delante de la entrada cutre del CBGB en Nueva York, con su toldo de tienda de ropa para amas de casa. Yo todavía era un chaval, y aunque la sala estaba todavía lejos de alcanzar la condición de mito y leyenda del rock, la conocía muy bien por un vinilo que tenía en casa –este sí lo sigo teniendo, wow-, un doble recopilatorio de los mejores conciertos que se dieron entre 75 y 76. El disco empezaba por una voz en off –realmente era un tipo de la sala que se subía al escenario antes de cualquier actuación, para dar la bienvenida al público- que decía “With you from the Bowery, New York City… ¡Welcome to the CBGB!” y enseguida arrancaban las guitarras de Tuff Darts con su tema All for the Love of Rock’n’Rollaquí puedes escucharlo en youtube-.

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The Men – Tomorrow’s Hits

Curioso que después de sesenta y cinco años de rock –ver post sobre Fats Domino de hace pocos días-, a ninguna banda se le haya ocurrido nunca llamarse The Men, hasta que The Men se hiciera con el nombre hace cinco años. Doble chollo, es fácil de recordar y google te lo sirve a la primera. No como estos dublineses trash de Girl Band. El peor nombre que se podían haber pegado para localizarlos en internet. O estas chicas de San Francisco que se llaman Tits. Vete tú a encontrar su web oficial sin antes pasar por cientos de páginas de sexo on-line. De paso aproveché para buscar Fiouck en google, encontré uno que de verdad se llegó a llamar así, sale un tal George Fiouck en un artículo de la edición del Waterloo Evening Courier del 27 de octubre de 1924. Hola George.

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The Chameleons – Script Of The Bridge

Hay gente al que no le gustan los años 80’s. Suele ser gente o muy mayor –creen que el rock se calló para siempre cuando John Bonham, de Led Zeppelin, se murió por asfixia con su propio vomito un día de septiembre de 1980-, o gente muy joven –creen que el rock nació con The Pixies, en 1986-. Tontería que la de intentar ponerle fechas al rock. El rock es como el ave fénix, se muere y renace cada día, y a cada época su sección de esquelas y nacimientos. A parte que dejan sin cubrir un periodo de aproximadamente ocho años, muy fértil en géneros, estilos, grupos e influencias para las décadas siguientes. Desde 78 a 86, digamos. A mi me encanta Led Zeppelin, me encantan los Pixies, y me chiflan un montón de artistas nacidos y muertos entre los dos. Como The Chameleons.

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King Krule – 6 Feet Beneath The Moon

Archy Marshall sacó su primer EP con diecisiete años, como Zoo Kid. Lo mires por donde lo mires, y no deja de ser fascinante, sacar un disco más que digno a esta edad sólo puede pasar en Inglaterra. Ubicas la misma historia aquí, o en cualquier otro país del mundo, y lo que el (la) chaval(a) te entregaría serían cutrerías empalagosas a lo Bisbal o María Sagana –he tenido que ir a la web de los 40 para saber con quien estaban suspirando últimamente los adolescentes-. Diecisiete años el Archy, me quito el sombrero, lo mismo que hice con Anja Plaschg, la joven austriaca de Soap&Skin.

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Bloc Party – Silent Alarm

Hay que recelar de las corazonadas. Descubres algo y de repente sólo existe aquello y no importa el resto. Mmmm, malo, muuuu malo. Normalmente no dura mucho y poco a poco regresas a tus primeros amores, disculpándote por este pequeño error y jurando “ays por dios no me pegues no lo volveré a hacer”. Pero vuelves a meter la gamba poco después, con otro descubrimiento “¡sensacional!” y la historia se repite. Esto me pasó, entre otros, con Bloc Party y su primer álbum Silent Alarm, el disco que deslumbró lo que tardaron en sacar el segundo. He tenido que meterme en la wiki para saber si seguían en activo. Y no, no siguen.

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Colin Newman – A-Z

Va a ser un gran domingo, indudablemente. Gris, feo, frio, lluvia. Encima con una hora menos de noche. Y por colmo, he perdido otra hora más volviéndome loco con el 2048. Anda que no tengo curro atrasado como para hacer el payaso intentando llegar a conseguir un 2048 en pantalla.  Se me ocurre un montón de castigos vengadores para el sádico que me recomendó este juego para smartphone. ¿Adictivo este juego? Peor, cronófago. Calculan que ya se han perdido más de 500 años en partidas. Es de enfermo mental, va a arruinar la productividad de un país que no se merecía esto. Sin embargo lo reconozco, quiero mi 2048, pero me queda, me queda mucho, de momento me quedo en 512, cual Calimero aritmético cojo.

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