Hey you, don’t watch that ,Watch this! This is the heavy heavy monster sound. The nuttiest sound around, so if you’ve come in off the Street, and you’re beginning to feel the heat, well listen buster, you better start to move your feet, to the rockinest, rock-steady beat Of Madness. One step beyond! Talalaaaaaaaa talalalalalaaaaa [sonido aproximativo del saxo del grupo]…
Archivo de la etiqueta: pop
We Were Evergreen – Towards
Venga se acabó el sacar posts con tono apocalíptico, con This is the End de fondo. Qué más da que el Atlético haya perdido la final, qué más da que Europa se haga hara-kiri cada lustro, porque lo que importa es que Fiouck haya encontrado la canción del verano. No, Georgie Dans no. Una canción típica de este blog, una que no saldrá en la radio ni que verás en los programas de TV. Con un poco de suerte la pillarás en un chiringuito de playa, cerveza helada en mano, ray-ban en el pelo, dándole gracias a dios por una industria textil que ha logrado lo impensable: reducir un poquito más la superficie de tela de los trajes de baño de las chicas.
Lykke Li – I Never Learn
No es Likke, sino Lykke. Claro, un sueco te diría “se escribe como se pronuncia”. Claro. Hasta hoy, siempre que yo mencionaba a esta cantante con hielo en el pelo, estaba mal escrito. Como si de otra se tratara. De todos modos ella está acostumbrada, según dice, su carrera es un gran malentendido. Desde que a un DJ belga, The Magician, se le dio por sacar un remix de I Follow Rivers, mega hit que permaneció una eternidad en los charts dance de Europa, la gente se cree que Lykke Li es una cantante pop entre David el Jeta y la canción del verano, una chica ligera y alegre. Nada más lejos de la realidad.
Tune Yards – Nikki Nak
Si tienes cierta edad, recordarás a un tal Pee Wee, personaje de la tele US que un joven Tim Burton traspasó a la gran pantalla en 1985, en la primera película que rodó, Pee Wee Big Adventure. Pee Wee, un pidehostias en toda regla, me horripilaba este tipo. Por cierto que un par de soplamocos le hubiera venido bien, igual se libraba de ser arrestado por la policía de su país en dos ocasiones. Primero en un cine porno de Sarasota en Florida, por ipsación quiroerastica –me parto, esta expresión me sirve para contrarrestar la palabra pidehostias, muy coloquial me dicen-, segundo por estar en posesión de material vídeo pedófilo. En fin, un personaje nada reluciente. Y a qué viene todo esto Fiouck? A mi no me mires, la culpa la tiene Merrill Garbus.
Ben E. King – Stand By Me
River Phoenix murió de sobredosis siete años después. Jerry O’Connell sale de vez en cuando en series TV. Corey Feldman encontró cobijo en programas de tele realidad. Whil Wheaton escribió un libro en el que relata lo “has-been” que es. Stand by Me, la película de Rob Reiner realizada en 1986 y clasificada por la revista Empire en el #70 de las 500 películas más grandes de todos los tiempos, contaba, con una delicadeza maravillosa, el paso de la infancia a la adolescencia de un grupo de cuatro amigos durante una escapada hacia lo desconocido. ¿Cómo iba a saber el Director que la realidad de los cuatro jóvenes actores sería mucho más cruel que la de los cuatro protagonistas de la película? Apuntaban a futuras estrellas del cine americano, pero no salió del todo bien para ninguno, no es oro todo lo que reluce, porca miseria.
Ann Chase – A Chant For Your Plants
De vez en cuando me gusta publicar algún post chorra, sobre un artista de verdad imposible; me gustan aquellos que en su día pasaron totalmente desapercibidos y con nula probabilidad de que de repente se les conozca por su discografía. Ni después de un post en undia-undisco.net, tanto poder no tengo. Por lógica, resulta imposible saber cuántos son. ¿Cuántos de estos simpáticos chalados han soñado con tener una carrera musical meritoria, sabiendo que su producción se lo iba a impedir? Miles, seguramente. Así que, cuando el Tio Fiouck da con un digno representante del gremio de los “Músicos Malditos”, no dudes que enseguida te lo sirve en bandeja. Como hoy, Ann Chase; golpe bajo.
The Common Linnets – Calm After The Storm
Anoche se retransmitiría la edición número no sé cuánto de Eurovisión, mientras yo estaba tan pancho viendo la bonita actuación en directo de Richard Bona, músico camerunés de jazz con aires world music. Vamos, la última vez que me interesé por este certamen espeluznante fue en 1991, año en el que Francia se atrevió mandando a Amina Annabi, cantante y actriz de origen tunecino. Esta hermosa chica regaló a la faz de Europa una bella canción con sonoridades árabes y letra inteligente que valía por mil discursos. No lo digo porque fuera francés, pero me pareció que fue la última vez que se escuchó algo más que digno en el concurso –te la dejo para que la escuches y me entiendas-.