Kendji Girac – Kendji

No conoces a Kendji Girac. Ni yo hasta hace diez minutos. Tranquilízate, musicalmente no te pierdes nada. Lo que compone y canta este gitano francés de dieciocho años es insufrible. Así, tal cual, INSOPORTABLE, escrito con letras de ocho metros de alto, con focos alumbrando la palabra plantada en lo alto de la colina para que todo el mundo la vea, incluso de noche. Si sueles bucear en este blog en busca de buena música, te va a chirriar.

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Halo Maud – A La Fin

Iba a dedicarle la entrada de hoy a Arthur Russell, un músico americano fallecido de sida en 1992, ignorado en su día por casi todos y hoy objeto de culto guay que roza lo kitsch. Pero con 40 grados fuera, ni a ti te interesa saber de qué va ni a mi explicarte por qué deberías conocerle. Es más, yo pasaba directamente de explicarte nada, pero un pacto es un pacto. Otro día el Arthur.

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Yael Naim – Older

Alyah. Subida, en hebreo. Esta “bonita” palabra se utiliza para describir el movimiento/proceso/protocolo por el que pasan los judíos que deciden abandonar su país para instalarse en Israel. Puede pretender a ello cualquier judío, es decir nacido de una madre judía. La Mama judía, protectora de sus retoños hasta la médula, todo un poema en los chistes que ellos mismos cuentan con risa contagiosa o exagerada.

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Jane Birkin – Arabesque

El Vaticano -y sus sicarios de L’Osservatore Romano- fue en su día el mejor embajador de la chanson française, muy a su pesar. En octubre de 1963, se negó a que Edith Piaf recibiera un funeral religioso –por su mala vida de mujer que amaba la vida y los hombres-, y convirtió al gorrión milagroso en algo más que una leyenda. Seis años más tarde, calificó Je T’Aime Moi Non Plus de canción obscena, y las ventas se multiplicaron como los panes y los peces. ¡Qué cosas!, a ver si nos vamos a tener que ofender por las faldas que llevan los prelados, igual le hacemos un favor a la iglesia apostólica romana.

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Art Mengo – Les Parfums De Sa Vie

Y un día idiota, uno. Di un montón de pasos para adelante, sudé la gorda y soplé como un halterófilo asmático, pero últimamente mi vida profesional transcurre en una cinta mecánica que va al revés y encima más deprisa que yo, con lo que al final del día había retrocedido. Qué bien. Por el camino vi un montón de tostadas que habían caído por el lado de la mantequilla, cómo no. Y ahora toca ponerme con el post del día, imagina las ganas…

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Simon Says – Late At Night

Es de sobra conocido que no me gustan los DJ’s. No tanto los que pinchan en garitos o discotecas, uno se gana el pan como puede, porque incluso con un poco de suerte das con uno que lo hace francamente bien y se estruja los sesos en buscar temas originales y atrevidos y dices Aleluyah.

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Ibrahim Maalouf – Illusions

Hay una fiel lectora de mi “maravilloso blog” -lo dice ella, intuyo que necesita mi coche para esta noche-, que de vez en cuando me manda recomendaciones. Generalmente no me fío, porque una vez me dijo que le gustaban The Smith, y esto denota falta de criterio y de buen gusto. Pero por otra parte es la misma que me hizo conocer a Citizen Cope, y esto es un punto a favor. Ah, también vimos juntos a Ryüichi Sakamoto en el Circo Price hace algunos años, respeto pues.

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