Hubo una época, no tan lejana, en la que los sellos importaban de verdad. Como escuchar música requería un soporte físico, vinilo o cassette, y comprarlos no generaba suspicacias del vecindario ni miradas atónitas de tus amigos, vendían, luego existían. Así podían permitirse auténticos lujos y producir música alternativa –en su acepción ochentera- de calidad, sin caer en concurso de acreedores al día siguiente.
Archivo de la etiqueta: rock
Gorillaz – Demon Days
Me preocupa que al día siguiente de llegar a 1.000 entradas y acabar con este camino al Gólgota cubierto de chascarrillos dudosos y mp3 disparatados, me de cuenta de sonoros olvidos. Cruel sería contemplar las horas invertidas en encontrar alimento musical diario para comprobar luego que no está tal o tal artista. Debería ponerme en serio a repasar los grupos que me gustaron o me siguen gustando, sólo me quedan 163 posts para no darme el disgusto.
Def Con Dos – Segundo Asalto
Me aburro sobremanera conduciendo, sobre todo cuando hay semáforos en rojo o atascos. Estar parado cuando podría ir a 180 por la M30 –na, es broma, en el Imserso nos dan clases de ciudadanía ejemplar-, me parece el antepenúltimo peldaño más bajo en la escala del desarrollo humano. En el último, están mis queridos barbudos, que se disponen a cebarse con Palmira.
Radio Futura – Escuela De Calor
He pactado con el diablo. Bueno, la diabla, vestida de la City. No me chilles, pero hoy, de verdad, no tenía tiempo de redactar nada, así que he llegado a un acuerdo: lo ha escrito por mi una amiga, a cambio de que hable aquí de su iniciativa empresarial. Sé lo que vas a decir, con lo que he sido…
Torres – Sprinters
Los hay que hacen música para hacer dinero (muchos), otros para llamar a la revolución (pocos), y demasiados porque se creen buenos. Muchas para enseñar el culo, otros porque no les ha ido bien en el cole. Algunos entran al azar, otros por la puerta de atrás, y los hay que se dan una leche desafortunada después de subirse por la ventana. Algunos dirán haberse hecho músico para pillar sexo, pocos reconocerán que las fans ya no son lo que eran. Torres, ella, quiere exorcizar su pasado de hija adoptada.
Rachid Taha – Zoom
En noviembre de 1986, se armó la gorda en la Asamblea Nacional francesa. Aquel día, en pleno debate alborotado sobre la reforma del código de nacionalidad, el Ministro de Cultura francés, Jack Lang, socialista de salón para quien se acunó la expresión Gauche Caviar –izquierda caviar-, tuvo la buena idea de regalar un 45t a cada diputado. La sorpresa se convirtió en escandalo cuando los representantes de la derecha católica descubrieron qué canción sonaba en la cara A.
The Proclaimers – I’m Gonna Be (500 Miles)
Como suelo decir, los lectores más jóvenes del blog no se acordarán –en el fondo ni sé si los hay, salvo mi hija si se levanta a una hora digna-, pero hubo una época en la que había un único proveedor para los servicios más básicos, que aplicaban tan panchos unas tarifas de escándalo. Derribar los monopolios fue uno de los grandes logros de la Unión Europea –ese es mi lado militante-.