Este blog deja cada vez más que desear… ayer caderas brasileñas, hoy muñecas neoyorquinas… y mañana si no lo paramos ya, codos tibetanos? Gemelos esquimales? Rodillas escandinavas? Tobillos bereberes? Pero esto qué es! Undia-undisco.net, el antro musical con el chulo del tomate verde. Hay que ver los espectáculos que se montan ahí, hombres maquillados y travestidos, pero por dios qué es esto, llamad a Gallardón, él sabrá lo que hay que hacer con estos depravados. The New York Dolls, vade retro Satanás, sacad el ajo y las estacas de madera, apuntad al corazón, cuando se levante el sol se esfumarán.
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Philippe Katerine – Robots Après Tout
Ya sabes, me gusta fastidiarte el domingo con canciones imposibles. Esta vez vayamos a Francia, donde un tal Philippe Katerine lleva más de veinte años azotando las ondas, cuando le dejan, demostrando como un crack que se puede hacer música diferente y tener el reconocimiento –entendámonos, tampoco es David el Jeta- de los medios y el público sin mezquindad ni bajarse nunca los pantalones –o levantar la falda, según-.
Jefferson Airplane – Surrealistic Pillow
El otro día me llegó una de estas imágenes que viajan vía mail o whatsapp, rebotando de pc en pc durante una semana hasta que la sustituya una nueva, más divertida o impactante. Pero esta me la quedé, la tengo en el escritorio, me parece muy acertada, emblemática de una visión empresarial timorata de otro siglo, digamos que el anterior al pasado. La imagen dice: “Director Financiero preguntando al CEO: Qué pasa si invertimos en formar a nuestros empleados y luego se marchan?. Responde el CEO: Y qué pasa si no lo hacemos, ¿y se quedan?”. Bien CEO bien, ahí te veo. Aunque yo añadiría “Y qué pasa si no lo hacemos, y se marchan por no sentirse valorados?”. Sobre ello debieron reflexionar los músicos de The Great Society en octubre de 1966, cuando dejaron marcharse a su cantante, Grace Slick. Hoy Fiouck haría un post sobre ellos, no sobre Jefferson Airplane.
Warpaint – Warpaint
Hoy me toca viajar y como siempre, me resulta incómodo alimentar el blog en estas condiciones. Porque aunque cuente las cosas a mi manera, no me las invento. Este ejercicio diario requiere algo de lectura antes de regurgitar –buf, palabra fea ¿verdad?- la vida del artista vista desde un prisma Fiouck’n’Roll. Así que me anticipé un poco, ayer después de decidirme por el grupo, cargué las canciones –pocas, su último disco se publicó hace dos días y no lo tengo-, leí todo lo que había que leer y ahora tengo una horita para escribir la reseña, mientras veo árboles desfilar a 300 km/h. Qué prisa tienen en desaparecer, no sé de qué huyen. Además no debería de estar mirándolos, me desconcentran. Tengo el Asus a tope de batería pero los sesos bajos de ganas. Maldición! Este grupo no me inspira nada. Será indie?
Green Day – Basket Case
Es Green Day un grupo punk? Ya sé que este debate no te impide dormir. Es más, probablemente nunca habías pensado en ello, pero yo estoy aquí para que te hagas las preguntas importantes. Tú dirás que bastante tienes con acostarte angustiado y aterrado por la remontada del Madrid. Ya, lo sé, es un momento difícil, para ya verás como otra vez se queda distanciado. Volvamos a mi pregunta. En google tenemos un casi empate, el buscador devuelve 22.900 resultados para “Green Day is a punk band” y 19.800 para “Green Day is not a punk band”. Si he buscado en inglés es porque en español sólo da 7 y 1 resultado respectivamente, hay que ver el poco interés para las preguntas esenciales de la vida. Pues yo estoy con los 19.800, porque si Green Day hace música punk, yo soy Napoleón. Pero no pasa nada, tienen una energía que les ha convertido desde hace veinte años en los reyes de las listas alternativas, punk, rock…
La Grande Sophie – Ma Radio
Marsella, mi gran asignatura turística pendiente en el país vecino. Mar, sol, cultura, historia, algo así como la Barcelona francesa. Ah La belle Marseille. Con su puerto milenario, destino final para cientos de miles de franceses repatriados desde una recién independizada Argelia en 1962, seguidos de cerca por otros cientos de miles de argelinos, huyendo de una renovada miseria. Su casco antiguo y sus lindas callejuelas donde perderse –y posiblemente la cartera también-, sus hermosas calas donde leer la magnífica trilogía de serie negra que el mítico escritor Jean Claude Izzo le dedicó a su ciudad en los 90’s. Su equipo de fútbol de quejicas –antes he comprobado que el blog no tenía ningún lector habitual de allí, que no andan muy fino con el tema, a su lado los Ultra Sur parecen bailarinas con tutu-. Y sus preciosas plazas, con innumerables terrazas donde comer la famosa Bouillabaisse –o bullabesa, sopa de pescados-, escuchando a La Grande Sophie y su guitarra rebelde.
Bomba Estereo – Fuego
¡¡Siete de enero, por fin!! Cómo que qué le pasa al siete de enero? Se acabó! Las fiestas, noche mala, noche senil, los reyes embusteros –Señor Guillotin, vaya preparándose, por si acaso-. Se acabó el comer como si fuera la última vez. Sueño con lechuga hervida y zumo de alcachofas. Vaciarme y limpiarme. Ponerme como nuevo. Ya ya, lo sé, un voto piadoso más. De hecho hoy me espera butifarra salsa mostaza y patatas doradas. Como mola. Hago una salsa mostaza de escándalo, lo único que me sale bien, con mi legendaria mayonesa casera. Como ves, no da para un libro de recetas. Por ello hago este blog de música.