¿Cómo saber a ciencia cierta que estás envejeciendo peligrosamente? Las canas no, la tripilla de sobremesa tampoco, ni las patas de gallo, en el fondo nada que no se pueda resolver con un poco de abnegación y resignación. Que los jóvenes en la calle te llamen Señor y te hablen de usted es una indicación, pero nunca se sabe, podría tratarse simplemente de un chaval educado. Que tu última compra no hayan sido Converse sino zapatillas en forma de Minions, obviamente es otra pequeña señal, igual que la que te cueste una semana entera reponerte de una buena castaña.
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Blaenavon – Swans
El nueve de febrero pasado, se publicó aquí una reseña sobre un músico cuyo futuro a priori no presagiaba nada del otro mundo. En el post, comparaba su presencia en los medios con la de Lady Bistec –hace mucho que no me meto con ella ¿verdad?-, y llegaba a la conclusión de que era inversamente proporcional al talento.
The Chordettes – Lollipop
Hoy empieza la última semana normal del año. Luego ya nos metemos en estas celebraciones que, si por mi fuera, las borraba del calendario. Saltaba del veinte de diciembre al 8 de enero, tan pancho. Además todo te lo agradecería, empezando por tu hígado y tu cartera. Curiosamente cuando preguntas, parece haber consenso, todo el mundo suelta con una facilidad sospechosa un rotundo “la madre que las parió a estas fiestas”, pero luego no tardan en añadir “cómo mola ingerir en dos semanas el equivalente a seis meses de calorías y alcohol y estas ganas que tenía de gastar un dinero que tenía ahorrado por si las moscas”-. Menudas moscas con gorro rojo y barba blanca.
Bee Gees – Saturday Night Fever
Lo confieso, de adolescente soñé un número ingente de veces con que los hermanos Gibb pasaban a mejor vida y nos dejaban los oídos en paz. Como era un poco idiota, lo decía alto y claro, cual suicida frente a un genero femenino transido de amor por el cantante, Barry. Pero en fin, eran cosas de chavales, yo era un buen tomate, no lo decía en serio. Así que no me mires a mi, no tengo nada que ver con que tres cuartas partes de los hermanos Gibb hayan cumplido con una fantasía de quinceañero. Hoy mi concepto de Fortuna es más prosaico, con un buen euro millón me conformo.
Koudlam – Benidorm Dream
Hoy, es decir ayer, ando con unas ganas de escribir una entrada para el blog parecidas a las de colgarme por los testículos encima de una cloaca repleta de enormes cucarachas ansiosas por probar carne de Calimero. Para que veas si pasaría de largo, si pudiera. Pero no puedo, dije que a 1.000 llegaría, así que a 1.000 llegaré. Mama, quiero mi mamaaaaaa.
Asaf Avidan – Different Pulses
Resulta que google no es infalible. Que sean unos cabrones todos lo sabemos –hablo de sus socios estrategas, no de su plantilla-. Pero pensar que se pudiesen equivocar en algo relacionado con la tecnología no deja de llamar la atención. Ayer tuvieron que admitir que no tenían previsto que un mismo vídeo pudiera ser visionado un número de veces superior al que youtube soporta a nivel informático. En cuanto al vídeo en cuestión, quién iba a imaginar que pudiera ser el Gangnam Style. Esto duele.
Louis Armstrong – What A Wonderful World
Arabia Saudí tira el precio del crudo hacia abajo para anular la rentabilidad de las nuevas extracciones en EEUU y de paso hundir el rublo ruso, consiguiendo que mientras estos dos países se enfrentan sobre Ukrania terminen aliándose para hacer doblegar a los saudís que siguen financiando al Estado Islámico, cuyo objetivo de crear un nuevo califato anexionando Siria, Irak y algunos países más provoca que estos tradicionales viveros terroristas se vean obligados a solicitar la ayuda occidental para detener a estos temibles locos que acaban de desbancar a Al Qaeda en la escala del fundamentalismo, llevando a estos a generar ingentes ingresos abriendo una nueva ruta africana para que la cocaína de los narcos mexicanos pueda remontar vía el Sahel a Europa donde será consumida por fanáticos rapados jurando muerte a fanáticos barbudos y… «¡Para ya! Tomate con tu letanía aburrida, que ya estamos bostezando» … Ya, pero reconócelo, este mundo es maravilloso, ¿verdad?