Hubo una época, remota y bendita, en la que la vida era mucho más sencilla, jatetu, una época en la que Schweppes no tenía competencia. Cero Patato. No sé aquí, pero en mi país de cuando era joven, cuando pedías un Gin Tonic, no hacía falta añadir nada más, era una Schweppes por descontado y te despreocupabas. Ahora cualquier camarero medianamente espabilado te sirve un catálogo de posibles tónicas más larga que la lista de pretendientes al trono de la calle Ferraz. Y no para ahí la cosa, te describe cada una con todo lujo de detalle, estableciendo maridajes entre ginebras y tónicas y haciendo el poeta con armonías y palabras que no estaban en su diccionario dos horas antes. Y todo eso porque a un ex tres estrellas Michelin le dio por ir de listillo proponiendo una tónica nueva… que sembró el caos. Con lo tranquilo que estábamos en los 80’s, disfrutando de los anuncios TV de Schweppes, que se podía permitir cuñas publicitarias de un minuto, en las que montaban fiestas en Copacabana con brasileñas y culetes de infarto al son de la agridulce Essa Moça Ta Diferente, de Chico Buarque.
Son De Sol – Veneno
En la serie “Fiouck disfruta por la cara”, el sábado me invitaron al espectáculo del cómico Ángel Garó, en el Teatro Nueva Alcalá, en Madrid. Mola eso de que te inviten, más que nada porque si no, no hubiera ido. No por nada, es sólo que en el caso de este señor, no tenía ni idea de quién era y nunca se me hubiera venido a la cabeza comprar entradas para ir a ver su show, En Esencia. Y me hubiera arrepentido, porque me reí lo que no está escrito. Cuánto hacía que no me reía tanto? De estas carcajadas que casi acaban con mi garganta después de una hora de espectáculo –duró dos, una hazaña-.
Philippe Katerine – Robots Après Tout
Ya sabes, me gusta fastidiarte el domingo con canciones imposibles. Esta vez vayamos a Francia, donde un tal Philippe Katerine lleva más de veinte años azotando las ondas, cuando le dejan, demostrando como un crack que se puede hacer música diferente y tener el reconocimiento –entendámonos, tampoco es David el Jeta- de los medios y el público sin mezquindad ni bajarse nunca los pantalones –o levantar la falda, según-.
The Church – Under The Milky Way
Me acerco al año y aunque parezca mentira, cuando ataco el post del día, muchas veces tengo que comprobar en el propio blog si ya lo puse meses antes. Ays con la edad de veras… De momento no me ha pasado, pero supongo que a medida que me acerque a los 1.000, de vez en cuando me llevaré un chasco en plan “fuck, si a estos ya los metí, ya decía yo…”. Esta mañana todo lo contrario, de repente me entraron ganas de escuchar “Under The Milky Way”, algo así como un antojo de mujer embarazada. Como sé que no es época de fresa todavía, pues le doy a ciertas canciones. Cuando las tengo subidas en un post, me meto en el blog, enchufo el reproductor y aprovecho para volver a leer las tonterías que conté en su día en busca de, horror, algún error ortográfico o gramatical. Pero esta mañana no di con la canción, aún escribiéndola de todas las formas posibles, incluso un rotundo Anderzemilquiueí. Acudí preocupado al gestor, pero tampoco. Así que me resigné a reconocer que no fallaba WordPress, sino yo. Me acerco al año y resulta que todavía no he publicado nada acerca de The Church y su muy bonita “Under The Milky Way”. Esto es peor que la edad, esto es undía-undiscodelimserso.net
Jefferson Airplane – Surrealistic Pillow
El otro día me llegó una de estas imágenes que viajan vía mail o whatsapp, rebotando de pc en pc durante una semana hasta que la sustituya una nueva, más divertida o impactante. Pero esta me la quedé, la tengo en el escritorio, me parece muy acertada, emblemática de una visión empresarial timorata de otro siglo, digamos que el anterior al pasado. La imagen dice: “Director Financiero preguntando al CEO: Qué pasa si invertimos en formar a nuestros empleados y luego se marchan?. Responde el CEO: Y qué pasa si no lo hacemos, ¿y se quedan?”. Bien CEO bien, ahí te veo. Aunque yo añadiría “Y qué pasa si no lo hacemos, y se marchan por no sentirse valorados?”. Sobre ello debieron reflexionar los músicos de The Great Society en octubre de 1966, cuando dejaron marcharse a su cantante, Grace Slick. Hoy Fiouck haría un post sobre ellos, no sobre Jefferson Airplane.
Lee Hazlewood – The Very Special World of Lee Hazlewood
Hoy te voy a hacer un regalo. Con un poco de suerte cumples años, aunque realmente para regalar cualquier ocasión es buena. Así que tengo un regalo para ti. Una de las canciones más hermosas que he publicado en este blog. Que conste que en 357 posts y 2.399 temas subidos, canciones muy muy bonitas, ha habido unas cuantas. Pero la de hoy tiene un no sé qué especial. Además apuesto un Plymouth con Fever Tree en copa de sidra y poco hielo que no conoces a su autor e intérprete.
Little Dragon – Ritual Union
Suecia es un país imposible, sobre todo ahora, en pleno invierno. Es otro planeta, casi una singularidad, donde los referentes mil veces aplicados pierden su sentido. Imagina la escena, tú en la cama por la mañana. De repente se levanta el sol y tú abres un ojo, dos, la boca –bostezo-, te estiras, tiras los 37 kilos de sábanas, mantas y edredón, te levantas como un robot, apartas el reno, corres hacia el lavabo, coges tu cepillo y el dentífrico, le das a la muñeca como un poseso, de arriba abajo, delante detrás laterales, y justo cuando lo colocabas de nuevo en el vaso para hacerte con un sorbo de Listerine –no es publicidad, es sentido común-, el sol se vuelve a poner. Dos jodidos minutos y veintisiete segundos de luz de día. A alguien le entra la cosa?