¡Gracias Johnny Charles! La verdad es que el ex-Rey me lo pone en bandeja –de plata de ley, con borde delicadamente cincelado en marfil-. Andaba yo buscando el disco o la canción para hoy, cuando cayó el notición: Juan Carlos se apunta al Imserso para su próximo safari.
Sébastien Tellier – L’Aventura
No conocía la música de Sébastien Tellier hasta hace poquitos días. En general, no suelo prestarles mucha atención a los artistas que pasan por Eurovisión. Qué quieres que te diga, los motivos para emocionarse con ellos son escasos, si bien la edición de este año nos trajo una excepción -ver este post-. Pero regularmente amigos míos me decían, “te equivocas Fiouck, este es diferente, lo de Eurovisión fue como un error en su currículum, dale una oportunidad porque merece la pena”. Qué pesados con el Tellier. Algunos se hacían el listillo indie, “si quedó en el pelotón de cola es buena señal”. Va a ser que no, este año el combo francés quedó el último del certamen, y nunca hubo una decisión tan certera. Otro añadió, “fíjate, lleva la barba de Conchita Wurst”. Sí, y las gafas negras de Jaruzelski.
Bruce Hornsby – The Way It Is
Hoy empieza el primer mes de verano. De pequeñito era mi preferido. En el cole apenas se trabajaba, los recreos se alargaban hasta el infinito, el sol se ponía después que yo, el césped recién cortado tenía ese olor tan especial, sólo superado por el de las vacaciones a la vuelta de la esquina. Hoy apenas tiene significado, trabajo mucho, no hay ni recreo, ni césped que oler, ni probablemente vacaciones -¿alguien ha dicho calimero?-. No pido mucho, sólo que el sol haga su oficio y poder aprovechar la terraza a final de día. Copita de vino en mano, pondré The Way It Is de Bruce Hornsby en el tocadiscos. Sonará el puente de piano igual de bonito que la primera vez que lo escuché, allá por 1986.
Gustav Mahler – Adagietto – Sinfonía nº 5
¿Sábado de cine? Tengo algunas asignaturas pendientes y va siendo hora de remediarlo. Es un reto, llevo veinte años diciéndolo y sigo sin hacer nada. Por ejemplo, no he visto nunca Lo que el Viento se Llevó. Sí, hay gente que nunca la ha visto. De hecho estoy pensando en crear una asociación; a cambio de una pequeña cuota anual, cada miembro recibiría una bonita camiseta «¿¿Gone With What??» Quedaríamos todos una vez al mes, delante de un cine donde se proyecta, y en el último instante cambiaríamos de sala para ir a ver una de Chuck Norris –el único hombre que duerme con un colchón debajo de su pistola-.
Matt Bianco & Basia Trzetrzelewska – Varios
Hoy estoy de promociones, operación “lee uno y llévate dos”. Un Día Dos Discos. La verdad es que no era mi intención apartarme de un modelo inmutable desde hace 477 días, pero es que la banda en la que había pensado para hoy no da mucho de sí. Y no quiero que luego diga la gente, “este Fiouck, pedazo de vago, así yo también llego a 1.000 posts” –ya, eso me lo dices a la cara delante de una copita de vino, pagas tú, listillo(a)-. Así que hoy toca la apasionante vida de dos combos, rica de mil aventuras y anécdotas, impulsores de miles de vocaciones, con una parcela vitalicia en el altar y presencia destacada en las biblias de la música popular.
Madness – One Step Beyond
Hey you, don’t watch that ,Watch this! This is the heavy heavy monster sound. The nuttiest sound around, so if you’ve come in off the Street, and you’re beginning to feel the heat, well listen buster, you better start to move your feet, to the rockinest, rock-steady beat Of Madness. One step beyond! Talalaaaaaaaa talalalalalaaaaa [sonido aproximativo del saxo del grupo]…
We Were Evergreen – Towards
Venga se acabó el sacar posts con tono apocalíptico, con This is the End de fondo. Qué más da que el Atlético haya perdido la final, qué más da que Europa se haga hara-kiri cada lustro, porque lo que importa es que Fiouck haya encontrado la canción del verano. No, Georgie Dans no. Una canción típica de este blog, una que no saldrá en la radio ni que verás en los programas de TV. Con un poco de suerte la pillarás en un chiringuito de playa, cerveza helada en mano, ray-ban en el pelo, dándole gracias a dios por una industria textil que ha logrado lo impensable: reducir un poquito más la superficie de tela de los trajes de baño de las chicas.