The Chemical Brothers – Block Rockin Beats

El huevo o la gallina. Qué fue primero? Esta aparentemente sencilla pregunta trae de cabeza desde los siglos de los siglos a la humanidad en su afán por elevarse hacia la luz –menos Rouco, muy empeñado en seguir bajando hacia la oscuridad-. Si lo miras en internet, hay respuesta para todos los gustos –que si el huevo, que si la gallina-, hasta proponen que se reformule la pregunta para ser más correcta: la gallina o el huevo-de-gallina. Y como si esta pregunta no fuera ya una verdadera tortura para las mentes sanas –hablo por mi-, los fans del big beat tienen otra duda existencialista de la misma índole: qué grupo fue primero, The Prodigy o The Chemical Brothers.

En temas de música popular, fijar una cronología para determinar quién está en el origen de tal o tal género no es tarea fácil, ya que no deja de ser una evolución constante. Hace cerca de veinticinco años, UK se convulsionó con un nuevo estilo musical, el Big Beat, procedente de la house, las rave, el sampling, la electro. Nació en los bajos fondos de naves industriales abandonadas, desde donde en pocos años emergen DJ y combos dedicados a triturar la música del momento, rehaciendo los temas a su manera, añadiendo mucho bajo, mucho ritmo machacón, mucho ruido bruto. Música que te coge de la tripa para no soltarla. De este escenario frenético, saltaron a la fama algunas bandas, dúos o artistas solos: Fatboy Slim, Crystal Method, The Prodigy, The Chemical Brothers.

dig your own hole

A partir de 1989 y durante pocos años, los jóvenes ingleses pasaron del rock, cuya plataforma de llamamiento al desorden y a mover el culo llevaba ya tiempo sin cuajar. De tener que fijar un momento en la música popular en el que de repente el público empezó a acudir a los conciertos, ya no para congeniar musicalmente y conectar con un “mensaje” –buf, suena cutre decir esto verdad?-, sino sólo para pasarlo bien, bailar, colocarse, sudar, y para los más suertudos, follar, pues este sería. Ojo, no estoy diciendo que antes en los conciertos de rock se iba como a misa, sólo digo que a partir de las Rave de los 90’s, el público joven pisoteó las raíces con un “No country for old men”. Conciertos a los que sin problema podías ir solo. Hedonismo musical.

Así que, ¿Prodigy o Chemical Brothers?. Los segundos se formaron primero, pero los primeros sacaron un disco antes que los segundos. Bien es cierto que los segundos oficiaron con otro nombre durante un par de años, como The Dust Brothers, antes que los primeros. Los primeros cogieron el tren del Big Beat con Charly, canción eufórica y energizante. Los segundos respondieron con una gira mundial por la salida de su primer álbum, Exit Planet Dust, llevándose en la mochila a unos desconocidos y principiantes Daft Punk, en 1995. Los primeros respondieron con un grandioso disco “The Fat of The Land”, los segundos no se dejaron impresionar y publicaron el no menos grandioso “Dig Your Own Hole”.

Era su segundo opus. El primero había dejado un buen sabor de boca a los fans, el segundo va a marcar un antes y un después en la cultura Big Beat. Clasificado #49 en la lista de los cien mejores álbumes de todos los tiempos por la revista especializada Q Magazine, cinco estrellas en Allmusic, 8 de 10 en Spin, 8.4 de 10 en Pitchfork, Dig Your Own Hole marca época. Es electro, es rock, es punk, es trash, es beat, es genial. Basta con escuchar Block Rockin Beats, monumento primordial a la música disfrutada en solitario. Cambio de cultura.

 

 

Escucha algunos de los mejores temas del álbum Dig Your Own Hole, de Tne Chemical Brothers

 

Rykarda Parasol – Our Hearts First Meet

En 291 posts en este blog, no hemos ido nunca a Polonia, creo recordar. De hecho no es de extrañar, porque aquí poca música cristiana va a entrar. Si ya he tenido un pequeño desliz con la Gloria Estefan, más bajo no puedo caer. De todos modos,  aunque suene a súper reductor –como ciudadano viviendo en el extranjero, no me gustan los tópicos sobre las nacionalidades-, no veo a Polonia como exportadora de música rock ni buena ni digna. Polonia es una gran nación, cuna de personajes históricos indiscutibles, del ámbito que sea, como Polanski, Chopin, Copérnico, Maria Curie, Joseph Conrad o Shimón Peres. Pero rock polaco, va a ser que no. Si existe, hasta aquí no ha llegado. Por eso es interesante la propuesta de Rykarda Parasol.

La pobre tiene un nombre y apellido para dormir en la calle, a ver si esto va a explicar que nunca haya venido a tocar a España. Realmente ella no nació en Polonia, pero su padre sí. De origen judío, fue enviado a los campos de exterminio nazis, de los que milagrosamente salió con vida. No me cuadran las edades, deduzco que se le mandaría allí de niño, porca miseria… Luego se casó con una sueca, se fueron a vivir a los US, y allí tuvieron a una niña, Rykarda. De la niñez, adolescencia y primeros años de adulta de esta artista poco se sabe. Por no decir nada. No tiene wiki en ningún idioma, menos en polaco, donde muy amablemente han dejado una única línea que dice, textualmente y una vez pasado por el traductor de google: “Rykarda Umbrella – popular cantante estadounidense y el indie. Hija de un inmigrante sueco y polaco Judio. Su nombre viene del nombre de su padre, Richard”. Me fascina esta traducción, pido de polaco a español y me sustituye Parasol por Umbrella. En cuanto a eso de “popular”, igual se adelantan un poco, tener un post en Un Día Un Disco todavía no convierte a un desconocido en artista popular.

our hearts first meet

Hace un año, antes de que iniciara este blog, descubrí a Rykarda Parasol por una recomendación muy acertada y me interesé por ella. En aquella época ella estaba afincada en París y esto trataba de transmitir su web. Sensaciones y emociones de la capital gala. Pero tan mal traducido a francés que me avergoncé. Así que mandé un mail al webmaster para proponerle algunos arreglos de urgencia. Que dolían la vista coño. Y me contestó ella misma, directamente, dándome las gracias, disculpándose por su bajo nivel de francés, idioma que trataba de domesticar. Le pedí que se viniera por aquí a tocar, incluso le recomendé la sala Sol, la más adecuada a mi juicio. Hasta la fecha bien poquito caso me ha hecho la verdad, buf, mujeres…

A ver, ahora te toca escuchar. Desde luego el descubrimiento no te va impedir dormir, a mi me gusta pero no va para diosa. Voy a hacer algo que no suele gustar mucho: escúchala si te gusta Patti Smith, PJ Harvey o Siouxsie & The Banshees. Es decir, las mismas tres comparaciones que en el post de hace cuatro días para Anna Calvi, aunque esta segunda es más rock. Rykarda es más Lana del Ray, digamos. Tiene ya tres álbumes en su hucha, pero te dejo con tres temas del primero de ellos, Our Hearts First Meet. Con esta tan bonita portada.

[Por cierto, mentira, ya nos fuimos para Polonia hace algunos meses, concretamente el siete de junio, un post sobre la relación de los músicos con youtube, concretamente uno de los pianistas actuales más famosos, Krystian Zimerman. Fuck Youtube, se llama el post.]

 

 

Escucha algunos de los temas del primer disco de Rykarda Parasol

July Talk – Paper Girl

Ojo con el zumito de hoy domingo 24 de noviembre. Igual viene un poco alterado. Algo así como garrafa rock’n’roll. Importado desde Canadá, donde no hay naranjas –sino congeladas-, pero sí hidromel y cosas raras. Ciervos borrachos y leñadores arrastrando trineos. Después del estreno del cuarto álbum cansado –y cansino- de Arcade Fire, ya era hora de que emergiese algo nuevo en el país franco-americano –juas, mola llamarlo así-, antes de un nuevo semestre de hibernación. July Talk, grupo bicéfalo, se propone para mantener despiertos a sus conciudadanos durante la larga noche invernal, con una alta dosis de energía rock’n’rollera; aunque insisto, hay un algo que le da un sabor rarillo. Que incluso puede provocar rechazo.

july talk

Tiene la redondez del rock, a contraluz tiene un bonito color indie, deja escapar aromas a los 50’s afrutados. Después de un año de maduración en roble canadiense, ha llegado a nuestras tierras una caja para su degustación. Los primeros sorbos son prometedores. Peter Dreimanis, el cantante, tiene una voz increíble a medio camino entre Tom Waits y Louis Armstrong con los dedos en el enchufe. Luego en boca, las guitarras distorsionadas hacen maravillas. Al dejar entrar aire para probar la persistencia, irrumpen una batería y un bajo con cuerpo. Hasta ahí todo perfecto. Pero justo cuando le vas a poner una súper nota, cual Robert Parker soberbio, sorprendido por la calidad de su cata, llega un sabor molesto que casi provoca que lo escupes todo. ¿La culpa? Leah Fay, segunda cantante del grupo, pareja del Peter. Tiene una voz chillona cuyo efecto es casi peor que una tiza en la pizarra. No se entiende, él de verdad destaca, con sus composiciones, su voz, su forma de moverse, sus muecas en la cara a lo Jim Carrey y su energía comunicadora. Pero ella? Buf, puede conmigo.

Te dejo con tres temas para juzgar, empieza por Paper Girl, es ilustrativa de lo que acabo de decir. Guns + Ammunition y sobre todo I’ve Rationned Well son más llevaderas, pero no salvan la primera impresión, que aquí se está desperdiciando algo grande, una ocasión única de arrasar por todo el planeta rock.

Hala, hazte tu propia idea, luego zumito con naranjas de aquí, y a misa.

 

 

 

Escucha los mejores temas de July Talk.

 

Sonny & Cher – I Got You Babe

Atrapado en el tiempo o El Día de la Marmota. Obra maestra del cine. Esta genialidad de Harold Ramis de 1993 consigue lo que para mi poquísimas películas han logrado: cada vez que la veo, me parece mejor aún. No me canso de verla, nunca, ya estaré en diez visionados. Es inteligente y emocionante. Lo tiene todo, una historia fabulosa, un decorado de comic, un guión perfecto, humor, drama, y un cartel de actores con un juego tan sencillo como perfecto. Ofrece algunas escenas de antología, como el encuentro mil veces vivido con Ned el vendedor de seguros. O la escena de noche en la nieve, cuando Bill Murray esculpe a mano la cara de la bella Andie MacDowell; ella, mirándole muy emocionada “it’s amazing, beautiful, how did you do that”, y el muy cabrón que lleva decenas de días mejorando el momento dice “i know your face so well, i could have done it with my eyes closed”, Phil Connors el genial capullo. Pero la escena que sin duda representa a la perfección la película, es cuando su despertador salta cada mañana de 5:59 a 6:00, y empieza a sonar I Got You Babe, de Sonny & Cher.

Salvatore Phillip Bono y Cherilyn Sarkisian La Pierre. Menudas carreras y vidas la de ambos. Empecemos por el marido: de origen italiano, empieza estudios de medicina, los deja para entrar en una pequeña discográfica, empieza a cantar como Don Christy –hizo bien en dejarlo-, entra al servicio de Phil Spector, se casa con Cher, forma un dúo con ella, conocen la gloria con I Got You Babe y The Beat Goes On, pasa cuatro años en la TV con su programa Sony & Cher Comedy Hour, se convierte en manager de su mujer, se separa de ella, entra en la iglesia de cienciología –gilipollas-,  y luego en política por el partido republicano, se convierte en alcalde de Palm Springs, diputado de la cámara de representantes, y fallece en un accidente de esquí en 1998. Su viuda, Mary Bono, conseguirá a título póstumo la famosa ley Sonny Bono Copyright Term Extension Act, que prolonga en veinte años los derechos de autor en los US.

Sigamos con ella: huye de casa con dieciséis años, desembarca en Hollywood en 1962, conoce –en detalle- a Warren Beatty durante una noche, conoce a Salvatore Bono en un coffee shop, empieza como cantante haciendo los coros del tema Be My Baby de los Ronettes, publica su primer single como Bonnie Jo Mason en una canción homenaje a Ringo Starr, publica su segundo single como Cherilyn, empieza a cantar en dúo cono Salvatore haciéndose llamar Caesar & Clo, publican juntos un primer single, The Letter, en 1964, pero es la cara B –Baby Don’t Go– que llama la atención de los medios, interpreta I Got You Babe con su marido, se convierte en la parte femenina del dúo hippie más influyente de los 60’s, versiona canciones de Bob Dylan, interpreta Bang Bang como Cher –tres millones de copias vendidas sólo en los US-, conoce el fracaso con el álbum Good Times en 1967, se mete en TV, se mete en cine, desaparece, vuelve con veinte años menos, pronuncia un emocionante texto en el entierro de su ex marido, desaparece, vuelve con quince años menos, saca numerosos hits y éxitos, desaparece y vuelve con diecisiete años menos, publica discos, saca películas, en fin, un pelín aburrida. Ahora no te sabría decir si ha vuelto a desaparecer o a volver más joven. Oye, 100 millones de discos vendidos en cerca de cuarenta años, da para sesiones de desaparición.

I got you babe

En 1965, Salvatore compone y escribe la letra de un nuevo tema. Se le da bien la verdad, Phil Spector, el gurú total de los 60’s le tiene fichado como hombre manitas. Decide interpretar la canción él mismo con su mujer, Cherilyn. Bombazo total. Un millón de discos vendidos en los US en pocas semanas, más de 1,2 millones en UK. Ella tiene mucho estilo y una voz que muchas veces suena más grave que la de su marido. Él tiene un corte de pelo que te deja pensativo, digamos. Pero funciona. Se convierten en iconos de estos años de flower power. I Got You Babe ha sido clasificada por Rolling Stone en el #444 de su lista de las 500 canciones más grandes de la historia. Y a lo largo de estos últimos 38 años, fueron decenas los artistas que la versionaron: Manfred Mann, Etta James, Claude François, David Bowie, The Ramones, UB40, por sólo mencionar a los más conocidos. Un tema intemporal. Y yo quiero aprender a esculpir en hielo.

 

 

Escucha I Got You Babe, de Sonny & Cher

 

Gloria Estefan – Tradición

Ya os veo venir. “No es Fiouck, nos lo han cambiado”. Que no, no llaméis a la policía, no me han abducido ni sustituido por uno de Los 40. Soy yo, Fiouck, el del tomate verde, el de dios Elvis y los cuatro sosos de Liverpool. Yaaaaa, lo sé, Gloria Estefan en este blog parece mala ciencia ficción, como un grano en la cara. O un pedo rotundo justo antes del penalti en la final de un Mundial. A ver, ahora te explico lo que hace ella aquí. No es por el personaje, no es por Miami Sound Machine, no es por su carrera ni su discografía entera, es por una canción, una sola, que siempre me ha gustado, qué se le va a hacer, todos tenemos nuestras debilidades verdad?

Porque la verdad es que Gloria Estefan, como artista, no debería de estar aquí. Su etapa Miami Sound Machine es una ofensa al buen gusto y al sentido común. Y su etapa Gloria Estefan no mejora mucho la cosa –quitando esa canción-. Aún así no hablamos de una mindundi. Con sus 100 millones de discos vendidos a lo largo de sus 35 años de carrera, es decir más que la suma de sus dos hermanas de sangre Shakira y Jennifer López, se ha convertido en la artista latino más prolífica de la historia. Tiene siete grammys, una estrella en el paseo de la fama, restaurantes en Miami para dar de comer a toda África, dos hoteles, un club de football americano y una mansión donde hasta Ronaldo se sentiría pequeño.

Y como activista anti Castro tampoco. Ojo, lejos de mi el defender al régimen político de la isla, pero me enerva más aún la lucha emprendida por estos opulentos y corpulentos inmigrantes. Entiendo que se sientan cubanos, que sueñan con volver a pisar su tierra, pero francamente, declarar en los medios que “Raúl Castro es más abierto que su hermano por ser más capitalista” como ella dijo una vez, es una tomadura de pelo. Que alguien le recuerde cuántos ciudadanos del mundo han dejado de comer en los últimos años por la crisis desatada por el querido capitalismo de sus bancos. En fin, ella se siente cubana, muy bien; sueña con cantar allí delante de cubanos, muy bien; que no vendría mal un poco de reconciliación, cierto. Pero que se dedique a cantar, la historia se hará sin ella.

gloria estefan mi tierra

No, la Estefan está aquí por una canción, llamada Tradición. En 1993, publica su primer disco íntegramente en español, Mi Tierra. Producido por su marido y colega de trabajo, Emilio Estefan, es todo un homenaje a sus raíces cubanas. En él se pueden escuchar todas las vertientes de la música de Cuba. Tocan algunos músicos con pedigrí, como Cachao López –conocido como el músico que dio a conocer el mambo en los US en los años 50-, Arturo Sandoval –trompetista y pianista, amigo de Dizzy Gillespie– o Paquito D’Rivera –saxofonista y clarinetista, con varios grammys en su bolsillo-. El disco vende cerca de diez millones de copias en el mundo, de los que un millón aquí en nuestro país. Se extraen algunos singles famosos, como Con Los Años Que Me Quedan, Sí Señor, Mi Buen Amor. Pero la que me gusta es la última del disco, Tradición. Huele a Cuba como ninguna. Procede del guaguancó, un sub género de la rumba cubana; mezcla percusiones, canto y baile en una espiral endiablada de ritmos y alegría. Es imposible escucharla sin ponerse a bailar instantáneamente –bueno, exactamente desde el 1’45”-, con una sonrisa de oreja a oreja. Una canción que me pone de buen humor, qué más se puede pedir.

Te dejo con una versión Live de ella. Hala, a bailar.

 

 

Escucha Tradición, de Gloria Estefan

Phildel – The Disappearance Of The Girl

Phildel tiene cara de pocos amigos que da miedo. En sus vídeos o en las fotos, siempre te mira en plan “escúchame idiota o te arranco los ojos”. Si sonriera, sería posiblemente muy guapa. He mirado y buscado, pero no sale nunca con sonrisa. Lo suyo será morder, abofetear con dos anillos en cada dedo o un rodillazo donde mejor ni pensarlo. Mirándole bien, también será capaz de un mawashi geri circular en la nariz. Sin despeinarse. Y eso que tiene el pelo muy largo y liso, como las asiáticas. De hecho su padre era chino. Y su madre irlandesa. Se te hace la luz? Pillas el por qué de su mala leche?

Pues no. Equivocado estás. Tiene mala leche porque ha tenido una niñez y una adolescencia muy infeliz. Del padre biológico se sabe poco, pero por lo visto no cuenta, ya que con nueve años, la pobre Phildel ve como su madre rehace su vida con un barbudo. Sí, uno de estos. Ays, no quiero aparentar lo que no soy, los que me conocen saben, los que leen este blog también, sólo me horroriza esta gente por su capacidad a negarle la vida a las mujeres, a ningunearlas. Ya se sabe que cuando te sientes débil, buscas un chivo expiatorio… Así que antes de cumplir diez años, Phildel hereda un nuevo padre, musulmán fundamentalista, que revoluciona la casa y la vida en ella. Se acabó el vestirse como sus amigas, se acabó el conservar como un tesoro cualquier pertenencia -de estas que cobran especial valor a esta edad, aunque sea el ticket de metro de cuando te sonrió aquel chaval rubio tan guapo de camino al zoo-, le cambió el nombre –Zara- y le prohibió escuchar música. Ahí estamos. Después de las mujeres, el barbudo se ensaña en prioridad con la música. Se le quitó el piano, el lector de CD, la radio. Cuando la tuvo reducida a casi nada, la hundió un poco más, convirtiéndole en una sirviente más. Asco de tío. Allah la tiene que tener muy pequeña para permitir estas cosas.

Total, que hasta los diecisiete años, Phildel no tuvo vida. Sólo volvió a respirar cuando se marchó de casa. Se refugió en la música, como remedio a todos estos años perdidos, robados. Se compró un ordenador y empezó a tocar, componer, hacer collage de audios y montar demos. Una de ellas llegó a las manos de un directivo del sello Chrysalis, y la enchufó para que pudiera grabar en el mismísimo estudio de Massive Attack. De ahí salió, en 2007, la canción The Kiss, bonita pieza de piano, que Apple utilizó durante toda la campaña del el iPad3. Sacó otras canciones, editadas en EPs, que curiosamente van a encontrar casi todas una salida similar –Marks & Spencer, Persil, Omo-. Acostumbrada a vivir humildemente, reinvierte todo en equipar su propio estudio de grabación, audio y vídeo. Publicó un primer disco, llamado Qi, energía en chino, y luego un segundo álbum, The Disappearance of the Girl, en marzo de 2013.

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No arrasa en los charts. No vende muchos discos. Tampoco hace una música fácil. Ella apuesta por lo etéreo, cuando la época es la del todo bum bum, como los infumables gaga y guetta. Aún así tiene una legión de fieles, que adoran su voz clara, el ambiente un tanto oscuro de sus vídeos, algo de espiritualidad, por no decir mística. La producción es muy buena, los arreglos también, en mis tiempos tuvimos Kate Bush, ahora tenemos a Phildel.

Pero por dios, que alguien le devuelva la sonrisa.

 

 

Escucha algunas canciones de Phildel

 

Anna Calvi – One Breath

Ayer pillé de casualidad a un tema del nuevo disco de la inglesa Anna Calvi en Radio 3. Al locutor no se le ocurrió otra cosa que enlazar sin respirar con la magnífica versión de Dear Prudence de Siouxsie & The Banshees, diciendo que cada vez que escuchaba a la Calvi le entraban ganas de escuchar a la Siouxsie. Yo se lo agradecí porque no deja de ser una de mis canciones preferidas, pero lo que consiguió es que me olvidara por completo de la nueva promesa rock inglesa. Bueno, no sé durante cuántos años se puede decir de alguien que es la nueva promesa, ya que lleva casi un lustro bajo los focos, y dos álbumes en la mochila.

Luego estuve leyendo un artículo en un sitio web en francés, no paraban de compararla con PJ Harvey. El relevo, decían. Como si la PJ estuviera ya fuera de las quinielas, después de haber sacado el álbum más bonito de esta década –Let England Shake, wow-. Vale que quedan siete años, pero la PJ ha puesto el listón a una altura estratosférica.

Y last but not least, acabo de leer una crítica de su nuevo disco, donde la comparan ni con una ni con otra, sino con Patti Smith. Cuando la descubrió, Brian Eno dijo de ella que era “The biggest thing since Patti Smith”, y parece que lo que digan algunos es como palabra de evangelio.

Anna calvi one breath

Total, son muchas comparaciones para esta chica, todas odiosas hasta cierto punto, ya que, quitando la voz poderosa que recuerda a la de las tres antes mencionadas, la música es suya, muy propia, sus dos discos no son nada fáciles. Es rock tenso, nada alegre, un poco estirados en los efectos; con Anna Calvi una canción no ofrece nada de lo que aparentemente promete, será por sus genes italianos. En su casa de pequeña se escuchaba tanto a Maria Callas y Edith Piaf, como a la Velvet Underground y Jeff Buckley, extraño mix del bueno que también puede explicar la diversidad de sonidos de sus discos.

El segundo de su carrera, One Breath, se publicó hace poco. Once canciones muy trabajadas, más bien tristes, tirando a veces hacia la desesperación. Y se puede seguir con las comparaciones. Por ejemplo The Slits, grupo punk femenino, en el tema Love of My Life. Y Goldfrapp, en Sing to Me, con creces la canción más hermosa del álbum.

Anna Calvi está en concierto el 11 de diciembre en el Teatro Lara, de Madrid. Yo iba sin pensármelo, pero esta sala ofrece esencialmente obras de teatro, y como tal, hay butacas. Ya me pillaron unas cuantas veces –los grandes Tinariwen, el enorme James Hunter, y Veronica Falls, que no me dejó un recuerdo para la posteridad-, así que no sé si dejarme convencer una cuarta vez, estar sentado en un concierto me parece el colmo de lo absurdo.

 

 

Escucha los mejores temas del disco One Breath, de Anna Calvi