Talking Heads – Talking Heads 77

Talking Heads. Qu’est-ce que c’est?

Es David Byrne (alma). Es un grupo inclasificable. Es una mezcla curiosa de pop, punk, rock experimental, new wave, funk, avant-garde, world. Son ocho álbumes en once años. Es una banda de culto, totalmente sobre/infra valorada –no me decido-. Es Jerry Harrison (guitarra), ex Modern Lovers con Jonathan Richman. Es Road To Nowhere. Son cuatro discos en la lista de los 500 más importantes de la historia, de Rolling Stones. Es Chris Frantz (batería) y Tina Waymouth (bajo), luego Tom Tom Club. Es el rock and roll hall of fame en 2002. Es multimedia antes de tiempo. Es Once in a Lifetime. Es un legado del que se inspiraron muchas bandas –Radiohead se llama así por una canción del álbum True Stories-. Es el #100 en la lista de los 100 artistas más grandes de todos los tiempos (revista Rolling Stones).

77

Dan sus primeros pasos en 1975, después de una primera etapa corta como The Artistics. En junio de aquel año dan un concierto como teloneros de los Ramones, en el CBGB de Nueva York, aunque su primer single sólo sale en 1977, Love – Building On Fire. El primer álbum sale poco después, sin este tema. Talking Heads 77 no arrasa en ventas, pero recibe criticas muy buenas. Y a medida que pasan los años, se convierte cada vez más en álbum de culto. Contiene diez muy buenos temas de pop y rock, con ese toque “intelectual” marca de la casa, o más bien de David Byrne. Diez temas y un OVNI, Psycho Killer, el primer hit del grupo, una de estas canciones para la posteridad, versionada desde entonces decenas de veces, con una de las líneas de bajo más famosas de la historia del rock’n’roll –Tina Waymouth, increíble-. La canción, medio en inglés medio en francés, relata los pensamientos de un asesino en serie al que le cuesta poner orden en su mente. Hay que ver a David Byrne interpretarla en un escenario (clic aquí), con esa mirada fija y loca, inquietante, turbadora. Psycho Killer, en el top 20 personal de Fiouck, indudablemente. Qu’est-ce que c’est?

 

 

Escucha entero Talking Heads 77, de Talking Heads

Ian Dury – Sex & Drugs & Rock & Roll

Dury

Domingo. Servicio mínimo en el blog como siempre. 12 de mayo. Hace exactamente 71 años, nacía Ian Dury, uno de los músicos ingleses menos valorados en la historia del rock’n’roll, cuando él solito, con su banda The Blockheads, sacó dos de los grandes clásicos rock de la época de los 70’s, Hit Me With Your Rythm Stick y sobre todo Sex & Drugs & Rock’n’roll.

Ian Dury, que falleció en el 2000, iba algo cojo –contrajo la polio con siete años-, algo tarado –se casó pronto-, pero tenía un gran talento a la hora de mezclar sonidos de todo tipo, funk, rock, jazz, reggae. Cuando sale Sex & Drugs & Rock’n’roll, la canción es víctima de la censura de la BBC que sólo vio en ella un llamamiento a la mala vida, cuando el propósito de Ian Dury era sólo de recordar a la gente que la vida no tenía por qué resumirse a un 9-17h –como él escribió más tarde en un recopilatorio de sus mejores canciones. Así que se conformó con un recepción muy discreta, forjándose una fama de canción de culto con el paso de los años. Es un clásico entre los clásicos, escúchala en su versión original (clic), o en concierto (clic). Hala, luego zumito y a misa.

 

Mink DeVille – Cabretta

Mink DeVille fue la banda de Willy DeVille, que en realidad se llamaba William Paul Borsey. Tenía orígenes vascos e irlandeses, y una de sus abuelas era una Pequot (una tribu algonquina masacrada por los ingleses en el siglo XVII). Willy DeVille fue un niño de la calle, que se crió al son del blues de John Lee Hoocker y John Paul Hammond.

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The Clash – The Clash UK

No estoy cómodo con The Clash. Como fan desde siempre de los Sex Pistols, siempre me ha costado serlo de los Clash. Escucho su música –ay London Calling-, y reconozco su importancia, su recorrido, sus luchas, su legado. Es complicado verles algún defecto, y ese es tal vez el problema de esta banda. Son casi perfectos, es irritante. Súper músicos, súper creativos, súper sinceros, súper comprometidos. Seguro que siempre encuentran sitio para aparcar delante de casa, y que hacen una tortilla de patata de mil demonios. No se les puede echar nada en cara, por ejemplo incluso después de cuatro álbumes de éxito seguían sin un duro –consiguieron de su discográfica que el doble London Calling y el triple Sandinista se vendiesen a precio de sencillo, asumiendo ellos la diferencia sobre sus royalties-. Unos tipos guay. Forges les podría retratar con el pelo para atrás y ricillos en la nuca, que ni se inmutarían. O le dedicarían una canción, al amigo Forges. Como hicieron con malicia en el primer álbum de la banda, The Clash UK, la canción Garageland está dedicada al periodista del New Musical Express que les retrató de esta forma después de verles en un concierto en 1976: “The Clash es la típica banda que debería volver rápido a su garaje, preferiblemente con la puerta cerrada y el motor en marcha”. Estos periodistas, ni idea.

The Clash fue una banda bicéfala. Difícil decir quién de Mick Jones o de Joe Strummer fue el alma. Ambos eran guitarristas y cantaban, procedían de los mismos suburbios, aspiraban a lo mismo, luchaban por los mismos principios y las mismas causas. Y si al final nos quedamos más bien con la figura de Strummer, es porque este nos dejó hace relativamente poco –con 50 años, repentinamente, uch, cuídate Fiouck, cuídate-. Claro, así uno recuerda menos a Mick Jones, y eso que posteriormente a The Clash siguió haciendo muy buena música con el grupo Big Audio Dynamite –también llamado BAD-. Strummer, Jones, Simonon, Levene, Chimes. Cinco músicos que se propusieron cambiar las cosas –The Sex Pistols sólo se burlaban de ellas – y que en parte lo consiguieron. Estuvieron en todas las acciones, los movimientos, las marchas, las manifestaciones, los conciertos benéficos. Y durante los diez años de vida del grupo, sacaron seis álbumes de estudio, todos más o menos imprescindibles en la historia del rock. En su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, la revista Rolling Stones clasifica London Calling en el #8. Larry Mullen, batería de U2, declaró mucho después: “The Clash fue la mejor banda del mundo y de seguir hubieran sido más grandes que U2. Durante mucho tiempo fue el grupo con el que nos medimos”.

The_Clash_UK

Volvamos un poco para atrás. 1976, el movimiento punk arrasa en UK. Joe Strummer ha visto los Sex Pistols en concierto, y le flipa. Conoce a Mick Jones y al resto del equipo y forman The Clash. Si desde el principio su idea de la música es distinta a la de los Pistols –dijo Mick Jones años más tarde “Éramos amiguetes hasta cierto punto, pero había, obviamente, un poco de competición entre ambos grupos. La diferencia radicaba en las finalidades de cada uno, ellos pensaban en destruir, nosotros en crear”-, se aprovechan del tirón de Rotten & Co y actúan de teloneros en algunos conciertos. Tocan algunos temas que terminan grabando en estudio a principios de 1977, y en abril de aquel año sale el primer álbum, epónimo, de la banda. Aclamado por la critica y el público, se coloca #12 en los charts ingleses. En 1983 el New Musical Express lo incluye en el #13 de su lista de los mejores álbumes de todos los tiempos. Dos años más tarde, CBS por fin lo sacará en el mercado US como The Clash US, después de quitar una de las mejores canciones del disco, I’m So Bored With The USA-. Punk Music genialmente bien hecha. Aunque sigo prefiriendo a los Sex Pistols.

 

 

 

Esucha entero el álbum The Clash UK, de The Clash

Eduard Khil – Trololo

Domingo. A puntito de entrar en mayo. Y a puntito de nevar. Así que, puesto que los elementos se están poniendo del revés, te dejo con la canción y actuación más inverosímil de toda la historia de la música moderna. Moderna es un decir. Sigue leyendo

Sid Vicious – My Way

John Simon Ritchie fue algo así como un pobre cretino.

Prácticamente todos los que le conocieron están de acuerdo. Sin embargo es de los pocos que logró realizar su sueño, “Vive rápido, muere joven y conviértete en mito”. Sid Vicious es el ícono punk, o como dijo Malcolm McLaren, manager de The Sex Pistols, “Rotten es la voz del punk, Vicious la actitud”.

Curiosamente, vivió sus primeros ocho año en Ibiza, con su madre, que les mantenía vendiendo drogas. Después de regresar a Londres, tuvo una adolescencia a la Dickens, viviendo la mayor parte del tiempo en la calle, haciendo de camello en los conciertos en los que se colaba. Fue John Lydon, al que conoció con 16 años, que le encontró su apodo, Sid Vicious, del nombre de su hámster que le había mordido en un dedo. Ambos compartían un tugurio, donde escuchaban Bowie, T Rex y The Ramones. Cuando Rotten empieza con The Sex Pistols, Vicious se convierte en el máximo fan, miembro más visible del Bromley Contingent, grupo de seguidores de la banda. De natural más bien tranquilo, a veces se le saltaban los plomos, como en aquel concierto de junio 76, cuando agrede al periodista Nick Kent y le golpea con una cadena de bici. Se dice de él que inventó el pogo, el famoso baile frenético que nunca faltaba en los conciertos de los Sex Pistols, cuando en realidad si saltaba era porque era pequeño y muchas veces no veía nada. Rechazó una propuesta de matrimonio con Chryssie Hynde, futura cantante de The Pretenders, que buscaba así conseguir su permiso de residencia en UK.

Cuando el grupo de Johnny Rotten despidió a su bajista, le pidieron que le sustituyese, cuando no había tocado un bajo en su vida. Se cuenta que en las sesiones de grabación, tocaba el guitarrista en su lugar, y que en muchos conciertos desenchufaban el bajo. Su novia, Nancy Spungen, le inició con las drogas duras, convirtiéndole en pocas semanas en verdadero yonki. Cuando el grupo se separa durante la gira en los US en 77, él se queda con ella en Nueva York. Se alojan en el Chelsea Hotel, donde un día la encuentran a ella en la bañera, con un cuchillo en el vientre.

Acusado de haberle matado, Sid Vicious fue absuelto gracias a la labor de un abogado contratado por McLaren. Nada más salir de la cárcel, intentó suicidarse, por lo que le ingresaron dos semanas en un hospital. A su regreso, volvió a su vida patética de “estrella” de rock, y en una fiesta en su honor, casi mata al hermano de Patti Smith de un botellazo. De nuevo encarcelado, el mismo abogado le vuelve a sacar a los dos meses. Durante su primera noche de libertad, el dos de febrero de 1979, su propia madre le da sus dosis de heroína que le llevarán a la muerte.

Incinerado, será Malcolm McLaren el encargado de entregar las cenizas a su madre, en el aeropuerto londinense de Heathrow. Ella dejará caer la urna, y las cenizas terminarán barridas por el personal de limpieza del aeropuerto. “Vive rápido, muere joven y conviértete en mito”. Ya… no sé yo…

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Antes, y para los siglos de los siglos, grabará una versión furiosa de My Way, de Sinatra. Muchas veces he dicho que es mi canción favorita. Sid, eras un pobre cretino, pero qué canción…

 

 

Escucha My Way, de Sid Vicious…

Neu! – Hallogallo

Un Día Un Disco en servicios mínimos. Culpa de una jodida inflamación muscular y una no menos jodida conexión internet defectuosa. Pero el día que no se publique nada en este blog no ha llegado. Rock’n’Roll.

neuY un día de mínimos, se impone música minimalista y underground. Alemania, 1972. La Merkell todavía lleva pantalones cortos de piel tiroles y luce collar de salchichas. En medio de cuatro trillones de fábricas, llega Neu!, una banda un tanto conceptualista, increíblemente influenciadora de decenas de grupos rock, electro y punk, máxima representante, con otro grupo alemán –Can-, del estilo Krautrock de principios de los 70; también llamado Motorik, por el aspecto industrial y mecánico de sus melodías. Dos de sus miembros eran ex Kraftwerk. Para que te sitúes, vamos.

Neu! Es un eslabón vital en la genealogía de la música popular. Y en especial la canción Hallogallo, editada en el primer álbum de la banda. Más de 10 minutos de sonido minimalista y repetitivo. Es algo así como un monumento, por la importancia que tendrá en artistas como Bowie, Stereolab, Joy Division, Oasis, Sonic Youth, Brian Eno y una larga lista de grupos.

 

Escucha Hallogallo, de Neu!