Johhny Hallyday – L’envie

[No estaría mal que enchufaras el reproductor antes de leer esta entrada. Es más, es una orden. Hala, hop]

Sábado 23 de noviembre de 1996. Veinticinco aviones despegan de Orly con destino Las Vegas. Vuelo directo especial, nunca antes se había hecho. Cada avión ha sido rebautizado para la ocasión. A bordo, siete mil franceses con el corazón y la mente al borde del colapso, con la vista borrosa que les hace leer Puertas del Paraíso donde sólo ponía salida de emergencia. Cada uno ha pagado la friolera de 9.000 francos para ocupar su asiento, lo que serían hoy 2.500 euros. Muchos tuvieron que ahorrar durante un año, romper huchas, pedir dinero prestado, hacer extras, renunciar a cualquier otro menester superfluo. De no llegar, algunos hubieran atracado a una anciana en el atrio de la iglesia del pueblo, o algo peor. Lo que sea, pero estar. Luego se podrían morir.

Sigue leyendo

Love – Forever Changes

Estaba leyendo la prensa en paz, zumito en mano, pero no vi llegar el puñetazo: a plena página, la cara sonriente de Meïr Ettinger. A este pestilente sucedáneo de ser humano, la policía israelí le detuvo cuatro días después de que matara a un bebé palestino al incendiar -¿tirar una granada?- el dormitorio donde dormía la pobre criatura. En la foto, ya entre rejas, sonríe triunfante, en plan… la verdad es que no sé en qué plan.

Sigue leyendo

Death – For The Whole World To See

Hoy toca un pedazo de la historia del rock. Olvidado, como tiene que ser. Si quiero que este blog tenga un poco de consistencia –por la seriedad ya es tarde-, no puedo pasar de dedicarle una entrada a unos de los grupos más revolucionarios y adelantados a su época. Tan adelantados que por poco nacen y se mueren sin que nadie, NADIE, se inmute. Pero a veces Fiouck es como un snipper, si algo se mueve aunque sea furtivamente y al límite del alcance de mi boli, apunto y disparo.

Sigue leyendo

Gaetan Roussel – Ginger

Capullo. Sí, tú. A estas horas te imagino o bien roncando feliz, con la baba asomando por la comisura de los labios, o bien echando risas en algún chiringuito de playa, víctima del síndrome de la exaltación de la amistad del que pronto te avergonzarás. Si piensas pasar por ambos estados, espero por tu bien que hayas empezado por lo segundo, sino olvídate de saludar mañana a tu vecina de barra. Y yo aquí, atado de noche al ordenador hasta terminar de escupir el post que estás leyendo. Para castigarte, voy directo a Francia, a rescatar a un tipo que no creo haya llegado nunca hasta aquí.

Sigue leyendo

Rich Kids – Ghosts Of Princes In Towers

Ayer me desperté con el blog patas arriba. ¡Mi blog, holly fuck! Un tranvía amarillo –muy bonito eso sí- sustituía a los músicos de The Who durmiendo bajo la bandera inglesa. Y qué decir del Tomate verde, fuera. Y el juego de colores, cambiado. Y los links, pálidos. ¡Dos años y medio de undia-undisco.net a la basura! Al final resultó ser un problema de WordPress, pero a quién le tocó recomponerlo cuando lo solventaron ¿eh? Al cretino, claro.

Sigue leyendo

Marie Galouzeau de Villepin – Sophie Tapie

Imagina por un momento… Bueno no, no lo intentes, ciencia ficción. Bueno a ver, te digo de qué va y tú tratas de imaginarlo. Primero, a la hija de Rodrigo Rato, ex Vicepresidente del Gobierno de Aznar de 2003 a 2004 –callaré el resto, que me tiemblan las manos-, cantando rock. Si no te ha entrado el sofocón, ahora imagina lo siguiente, la hija de Florentino Pérez cantando country. Ah que cuesta hacerse a la idea, ¿verdad?

Sigue leyendo

The Young Gods – The End

Hoy he roto una tradición vieja de 890 días, según la cual cada nueva entrada es escrita el día anterior, para saltar a las 7h en el blog. Pero ayer me tocó un día largo como un día sin pan –dicho franchute- y volví tarde a casa con toda la miseria del mundo en los hombros –otro dicho franchute-. Con lo cual, tenía las mismas ganas de ponerme delante del ordenador que de colgarme por los testículos encima de un charco repleto de cucarachas gigantes –dicho Fiouckesco-.

Sigue leyendo