Captain Sensible – Wot

¡Si Madrid ya está vacío! A mediodía subí la Gran Vía, aquello se parecía al Uno de Enero pasado, a las 9 de mañana, sin el zigzagueo y la música a tope saliendo del Seat León de al lado. Deduzco que estáis todos en la playa. Eso de “Este año vamos a visitar todos estos bonitos rincones de España que no conocemos”, lo pronunciaste un día de febrero con dos gramos, y pasaste los tres meses siguientes cruzando los dedos para que nadie se acordara. ¿Qué pasa, hay ganas de seguir con el Ken Follet empezado hace tres veranos?

Sigue leyendo

Caro Esmerald – Deleted Scenes from the Cutting Room Floor

Domingo veraniego, domingo soleado, domingo templado, domingo barbaco o –para la rima-. Por consiguiente domingo vino, domingo salchicho, domingo piscino, domingo risa tonto, domingo al acecho de un control de alcoholemio –uno vuelve desde lejos-. Con música, mucha, de todas las épocas y procedencias. Y claro, no podía faltar la artista que mola y de la que no has oído hablar en tu vida. De lo que me he dado cuenta al alimentar este blog a diario, es que cuanto más descubro, más me queda por descubrir, y esto es pelín cansino. Hoy le ha tocado a una tal Caro Esmerald.

Sigue leyendo

The Japanese Popstars – Take Forever

Pues sí, me encanta Ibiza. Bueno, digamos que sólo una parte, la isla de día. Desde las 10h –café- hasta las 2h, como mucho –gin tonic, Seagram-. La otra, la que se despierta a las  2h y cae rendida y atontada a las 10h, prefiero olvidarme y se la dejo a los nocturnos. Los rusos de dudosa ética, las rusas de dudosa plástica, los macarrillas con pantalones cortos y medio gayumbos visibles, las chonis con tatuaje tribal, los M&M psicotrópicos, el ruido ordinario. El target preferido de las macro discotecas, que copan nueve de cada diez carteles publicitarios en las carreteras de la isla. Siempre he dicho que la humanidad toca fondo en los atascos, pero no descartemos que los Pacha, Space y demás Amnesia se cave un poco más. Por lo menos en un atasco puedes escuchar buena música.

Sigue leyendo

Nancy Dupree – Ghetto Reality

Mr. Suizo es bizarro –en la acepción que él defiende-, y me enerva –en la acepción que a mi me gusta-. Su increíble blog de erudito enciclopédico musical, “The Songs We Love”, casi sólo habla de grupos y cantantes que no conozco. Parece que lo hace a posta para hundirme en mi miseria. De haberse fijado también el reto idiota de llegar a 1.000 posts antes de tirar la toalla, es muy probable que 1.800 de ellos (900 + 900, a ver si sigues) no coincidieran. ¿Tan vasto es el panorama musical para que ocurra ese permanente desencuentro entre dos amantes de la misma música? Pues será cierto. De hecho le tengo preparado una pequeña venganza, es radicalmente imposible que conozca el disco de hoy. En caso contrario, me como mis palabras, con salsa vindaloo para más inri.

Sigue leyendo

Robert Palmer – Clues

Clues, publicado en 1980, fue algo así como una bocanada de aire fresco. Con este disco los años 80 pintaban bien, pensábamos, ilusos de nosotros. La música no terminaba de acabar con el rock progresivo, el punk, las tendencias góticas y demás cold wave, y Robert Palmer desembarcó en el momento justo para todos aquellos que se desesperaban por volver a escuchar algún día música sin huellas de vómito en la camiseta. Con su look de inglés de clase media impoluto al que cualquier suegra daría sin rechistar a su hija, dandy de segunda –no es Brian Ferry todo lo que reluce-, abrió el camino hacia un pop elegante y moderno y, sí, fue de agradecer.

Sigue leyendo

Sam The Sham & The Pharaohs – Wooly bully

Con un poquito de retraso sobre el resto del mundo, acabo de ver íntegro el vídeo de Happy, de Pharrell Williams. Habría que ser imbécil para no reconocer que es una canción genial. Yo soy un cretino, pero no un imbécil –hay un matiz-. Es la canción perfecta, con una alegría terriblemente contagiosa que pone a todo el mundo de acuerdo, lleves cresta o pelo largo, chanclas o botas, camiseta o corbata, Schott o chándal. La canción universal. Como lo fue hace pocos años I Got A Feeling de Black Eyed Peas. Y como lo fue hace casi 40 años Wooly Bully, de Sam The Sham & The Pharaohs.

Sigue leyendo

Tears For Fears – Shout

Jatetú qué poca cosa somos, y cuan difícil es reconocer que uno lleva sumergido treinta años en un abismo de ignorancia. Desde 1984, cada vez que escuchaba la canción Shout –decir que cada vez menos y siempre por casualidad no me va a salvar del ridículo-, tarareaba al unísono “Shout, shout, la li la la”. No porque no había pillado la letra, sino simplemente porque siempre creí que esto mismo cantaban. Ojo que hablamos de los 80s, ¿quien se iba a molestar escribiendo frases completas cuando onomatopeyas convincentes bastaban? Tampoco puedo esconderme detrás de un oído cada vez más deficiente –algunas dicen que más bien selectivo-, porque hace treinta años oía como un murciélago –tengo un breve papel en el pozo donde le damos un susto de muerte al pequeño Christian Bale en Batman Begins, cuando la vuelvas a ver busca uno con un tomate verde en el pecho, soy yo-. Total, mazazo en toda regla, no era “la li la la”, sino “let it all out”.

Sigue leyendo