Hay artistas así, parecen tenerlo todo, por lo menos hasta donde he podido comprobar. Belleza, talento, ingenio, humor, dinero –yaaaa, no lo ha robado, quince millones de discos vendidos dan para ver venir- y unas curvas de infarto, madre mía. A Diana Krall, el ser rubia incluso no le parece afectar su autoestima, va sobrada. Tiene una presencia magnética ante la que seguro más de uno se ha vuelto tartamudo y zoquete. Cual Obelix mirando a Falbalá.
Coves – Soft Friday
Tomate seco. Tomate despachurrado. Sin ideas ni musas. Maldito blog. Toda la semana pasada con las ganas a ras de suelo, rebuscando inspiración en el fango de nuestras sociedades en pleno proceso de delicuescencia. Posts vanos y vanidosos, al final sólo consigo que se resienta el nivel de la propuesta musical. Ni lo puedo achacar a la fría lluvia otoñal, ¡si tenemos un sol de escándalo! Fiouck céntrate un poco, ponte las pilas, sacúdete…
The Grits – Make A Sound
Venga, volvamos a la música, no todas las noticias tienen por qué ser malas. Me pierdo con posts en los que me caliento yo solito. Enfado inútil, pataletas al aire, nefasto para la tensión. Cuídate un poco hijo, te quedan 380 entradas, relájate. Además hace tiempo que asumo que por mucho que berree, no van a cambiar las cosas. Ays qué mundo.
Al Stewart – The Year Of The Fucking Cat
Hace poco, me/te proponía no convertir este blog en crónica social del país, ya que no es su propósito; aquí hablamos de música y, cuando me aburro, del bueno de John Lydon o de la boba de Lady Gaga, cosa que es mucho más divertido. Pero me curé en salud… estipulé “del país”, refiriéndome a España. Por lo tanto, nada me impide vociferar acerca de la crónica social de otro país, aunque sea vecino. Qué bien, hay que ver lo bien que redacto las normas del blog, I am the milk.
Goat – Commune
Korpilombolo –no, en Kenya no está, más bien al norte norte norte de Suecia, a 4.179 kilómetros de mi casa según google maps- es un pueblo de 529 habitantes según el último censo de 2010. Exactamente los mismos que Hinojosa del Valle, una comarca de Badajoz que se dio a conocer el año pasado por construir una plaza de toros de 1.100 localidades. No entraré en el problema de fondo de si no había partidas de presupuesto más importantes que cubrir, sólo me llama la atención el aforo. Es como si el Bernabeu pudiera acoger a 6.656.000 forofos del peluquero quejica. Absurdo.
Rupert Everett – Generation Of Loneliness
En la película La Boda de mi Mejor Amigo –Julia Roberts y Cameron Diaz, buf…-, hay una escena en la que un montón de gente con cara idiota y sonrisa forzada se pone a cantar I Say a Little Prayer for You, de Dionne Warwick, como si fuera la cosa más natural del mundo. Igual que en algunos anuncios en los que la gente se pone a bailar en la calle por su nuevo seguro de coche o una tarifa ADSL tirada. La escena es ridícula, en las bodas de la vida real, la gente se zampa las calorías de un mes y se pone borracho perdido, pero no hace estas cosas. Y todo esto por culpa de Rupert Everett, el confidente gay de Julia Roberts que empieza a improvisar cuando nadie le pedía nada.
The Pogues – Rum, Sodomy, and The Lash
Shane MacGowan es irlandés y le da a la bebida como nadie. Pleonasmo. Shane MacGowan es irlandés y es más feo que un pecado. Pleonasmo. Juas, este me ha gustado, Fiouck, you are the milk. Es que tengo a los irlandeses enfilados, por unos motivos que no vienen a cuenta, y soltar puyas anti Dublin me ayuda a recuperar algo de autoestima. Sólo me merece respeto una parte de la población, concretamente la que tiene cierta idea de la música. Como The Pogues.