¿Cómo saber a ciencia cierta que estás envejeciendo peligrosamente? Las canas no, la tripilla de sobremesa tampoco, ni las patas de gallo, en el fondo nada que no se pueda resolver con un poco de abnegación y resignación. Que los jóvenes en la calle te llamen Señor y te hablen de usted es una indicación, pero nunca se sabe, podría tratarse simplemente de un chaval educado. Que tu última compra no hayan sido Converse sino zapatillas en forma de Minions, obviamente es otra pequeña señal, igual que la que te cueste una semana entera reponerte de una buena castaña.
Archivo por meses: diciembre 2014
Blaenavon – Swans
El nueve de febrero pasado, se publicó aquí una reseña sobre un músico cuyo futuro a priori no presagiaba nada del otro mundo. En el post, comparaba su presencia en los medios con la de Lady Bistec –hace mucho que no me meto con ella ¿verdad?-, y llegaba a la conclusión de que era inversamente proporcional al talento.
The Chordettes – Lollipop
Hoy empieza la última semana normal del año. Luego ya nos metemos en estas celebraciones que, si por mi fuera, las borraba del calendario. Saltaba del veinte de diciembre al 8 de enero, tan pancho. Además todo te lo agradecería, empezando por tu hígado y tu cartera. Curiosamente cuando preguntas, parece haber consenso, todo el mundo suelta con una facilidad sospechosa un rotundo “la madre que las parió a estas fiestas”, pero luego no tardan en añadir “cómo mola ingerir en dos semanas el equivalente a seis meses de calorías y alcohol y estas ganas que tenía de gastar un dinero que tenía ahorrado por si las moscas”-. Menudas moscas con gorro rojo y barba blanca.
AC/DC – The Jack
AC/DC. Wow, dirán muchos. Mff, dice el Tomate. Mirando para atrás, recuerdo como si fuera ayer cuánto me chirriaban los discos de estos australianos. Para mi era lo más parecido a un insulto a la buena música –léase Johnny Rotten y Joe Strummer-. Sin duda el grupo enemigo #1 –con Supertramp de telonero- para los que tratábamos de mantener el pelo corto de punta con cerveza y gomina, en lugar de largo y cayendo con grasa.
Laetitia Sheriff – Pandemonium, Solace And Stars
Durante esta noche del jueves al viernes, desde Argentina entró aquí un visitante que no desconectó hasta leer cerca de 450 posts de los 674 que el Tomate –yo- había publicado hasta la fecha. Dos tercios del total; creo que ostenta el récord de entradas leídas en una sola conexión.
Elmer Bernstein – Los Siete Magníficos
Undia-undisco tiene un seguidor con el que tengo un punto en común: él también alimenta un blog con una entrada diaria, aunque en su caso sólo habla de cine -date el gusto, visítalo: Diccineario-. Tiene un formato muy original del que nunca se aparta y cada día lo aplica a una nueva película. Yo me quito el sombrero, escribe con arte, es ingenioso y lleno de ocurrencias. Pero sobre todo nunca se queja, no hace de calimero llorica como yo, la faena de tener que entregar un post a diario no parece afectarle. El Chuck Norris de la blogosfera.
Curtis Harding – Soul Power
Curtis Harding no le suena todavía a casi nadie y ya me está dando la lata. Cuando iba por la mitad del post de hoy, mi ordenador se quedó tísico y no tuve más remedio que apagarlo a lo bestia. Total, perdí el documento entero. Irrecuperable. Lo peor es que no recuerdo el chascarrillo que me había costado sudor y lagrimas encontrar –me es vital abrir la entrada diaria con una idiotez que posiblemente sólo me haga reír a mi-. Y tener que re-escribir todo me hace gracia lo justito, con lo cual, yo que Curtis Harding me hacía pequeñito y trataba de no levantar ampollas, que el Tomate está que arde. La Aretha que le parió.