La primera vez que escuché la canción Simply Falling, de Iyeoka, llegué a pensar durante pocos segundos que era un tema inédito de Amy Winehouse. Una Amy Winehouse que hubiera pasado su adolescencia en las minas de carbón de la Silesia polaca, los pulmones con capacidad para emitir los mismos decibelios que un pedo de gorrión.
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Boys Town Gang – Can’t Take My Eyes Off You
Con todo esto, se me olvidó celebrar dignamente la entrada #800. Fue la semana pasada y con tanto entusiasmo –ya sabes-, se me pasó. Los menos crédulos dirán que ha sido un truco para no tener que encontrar a un artista relacionado con mi grupo fetiche para la ocasión. Los que han aterrizado aquí hace poco no lo saben, pero el blog se rige por una regla idiota –una más- que estipula que cada centenar, se ha de destripar a una banda emanada o relacionada con los Sex Pistols o uno de sus miembros.
The Kingsmen – Louie Louie
El garaje es el epicentro de la cultura y sociedad norte americana. En ningún otro lugar del mundo cobra tanta importancia esta fea parte de una casa. Aquí lo rellenamos con montañas de objetos inútiles que no nos resignamos a tirar, “por si acaso, cariño”. A veces queda sitio para un coche, pero no es lo más usual. Allí, al garaje le dan un valor que nos cuesta entender.
Karen Dalton – In My Own Time
Karen Dalton se disponía a acabar con sus demonios y el sufrimiento en la acera de un barrio de Bearsville, en el estado de Nueva York, como aquellos mendigos que no nos atrevemos a mirar, cuando un viejo amigo, Peter Walker, la reconoció, a pesar de ofrecer a los transeúntes una cara deshecha por el sida y una boca ya con pocos dientes por culpa de todas las drogas que se había tomado a lo largo de su vida, y se la llevó a su casa, donde la cantante murió más dignamente, pocos meses después, en 1993. ¿en qué pensaría en sus últimos soplos de vida?
Joyce Sims – Come Into My Life
Domingo doce de abril; bostezo como si me quedasen todavía 205 entradas que publicar en el blog. Me entra la risa -del conejo-. Entre la astenia primaveral y el día de perros que toca, como que apetece cero patato estar aquí frente al mac para subir tu ración diaria de música. ¿No podrías simplemente no entrar hoy, como si tuvieras cosas súper importantes que hacer –tus ventanas dan un poco de vergüenza, francamente-, volver mañana tan pancho, y ambos miramos para otro lado?
Frank Zappa – Apostrophe
Venga Fiouck, hoy es el día. No me seas cagón. Ya te has echado muchas veces para atrás, no lo puedes posponer más. Mentalízate, tú sí que puedes, eres un m… un fiera, di que sí. Piensa un poco, si eres de más al norte que los propios bilbaínos, cómo que no vas a poder. Venga, mete la cabeza en el cubo de agua fría, haz estiramientos, arrodíllate y entra en contacto cósmico con el más allá Elvis. Silencio… zen… hoy toca acercarse a Frank Zappa.
Boston – Boston
Hay una etapa de la adolescencia en la que vas a todas partes arrastrando pies y alma por ser incapaz de decidir qué maldita carrera vas a elegir. No es que te preocupe tu futuro –te parece mucho más importante la notoria falta de interés de la nueva vecina por tu persona-, es solo que te gustaría que tus angustiados padres dejaran de cargar esta presión encima de tus endebles hombros. A mi me pasó, pero lo resolví con toda la sabiduría de un Tomate espabilado: me puse el listón tan alto que no me quedó otra que pasar de estudiar ninguna carrera.