Tengas la edad que tengas, si te pones de puntillas para mirar hacia el futuro, vislumbras fechas que sabes van a marcar una etapa, de estas chungas sin retorno. Porque en el fondo, ninguna pinta bien, todas te recuerdan que te estás haciendo mayor, y que esto de Peter Pan es un cuento. Además, por mucho que las tengas más o menos ubicadas en el tiempo y te vayas preparando para el chaparrón, siempre hay alguna que te pilla desprevenido, en plan idiota babeando. ¿Un ejemplo? Ayer, mi hija, que vive en Londres, me manda un mail con un vídeo youtube de un artista acompañándolo con un “de parte de un amigo, se ha hecho fan de tu blog y cree que te va a gustar”. Je je.
Archivo de la etiqueta: soul
Jonathan Fleming – Stevie Wonder – I’m Free
Veinticinco años. 9.131 días, contando los años bisiestos. 219.000 horas. Un tiempo suficiente como para leer este corto post más de seis millones y medio de veces. Anteayer, Jonathan Fleming, 51 años, nativo de Orlando en Florida, dejó de sumar días a los más de 9.000 que pasó en la cárcel por un crimen que nunca cometió.
Irene Díaz – I Love You Madly
¿Irene Díaz? ¿Fiouck publicando sobre una artista española? Ciencia-ficción! Pues sí, porque resulta que no es española, sino yankee, de Los Angeles. Pero quitando este pequeño fallo, por lo demás me cae fenomenal la chavala –veintiséis años-.
Gin Wigmore – Gravel & Wine
¿Qué le pasa a Nueva Zelanda? Parece que el país de los millones de ovejas aburridas y las montañas milenarias se ha puesto las pilas y no para de mandarnos artistas con los dedos metidos en un enchufe. Algunos cantando y bailando –Willy Moon y Ladyhawke-, otras vomitando todo lo que pueden sobre sus colegas de trabajo –Lorde, qué mala leche esta chica, una pena que su música sea tan sosa-. No sé cómo será la vida allí, pero viendo las ganas que tienen todos de triunfar para marcharse, muy alegre no será. De joven harían un pacto con el diablo, “haré lo que quieras, Amo, pero por favor no quiero desayunar, comer ni cenar más cordero en mi vidaaaaaaaa”.
Young Fathers – Dead
No sé a dónde va la música la verdad, yo me conformo con seguir disfrutando de ella, sea el estilo que sea mientras me siga emocionando/impactando. Esta mañana, al bucear por ahí en busca de sonidos alimenticios, me encontré con las dos vertientes de su evolución. La comercial, que escupe engendros cada vez más sosos; y la creativa, que no para de proponer propuestas y direcciones nuevas. Concretamente di con dos grupos que no conocía. El primero, usted perdone, se llama Imagine Dragons y me quedé asombrado viendo el número de visionados que acumulan en youtube. Haciendo un rápido cálculo, deben de superar los 300 millones, todo ello con un único disco y dos hits, It’s Time y Radioactive. Después de escuchar ambas “cosas”, saqué dos conclusiones: primero, por suerte no estaré leyendo los medios susceptibles de hablar de ellos; segundo, es hora de que se jubilen los periodistas de Rolling Stones que hablan de rock para referirse a ellos. Música pop insípida para quinceañeras nietas de Los 40 Principales.
James Vincent McMorrow – Post Tropical
Ayer, después de mi pedo de desprecio desengañado en la nariz de la inefable e infumable miss bistec –más quisiera yo, por dios mi reino por poder tirarle un pedo en plena cara-, me preguntaron si mi homenaje ventoso a miss solomillo valía para el disco del día. Y digo yo, por qué fiouck no iba a ser capaz de sacar una canción, ¿eh? Aunque la mejor respuesta es la de publicar al día siguiente un disco de verdad, un álbum de estos que te atrapa, te llena la cabeza de sensaciones hermosas, el corazón de latidos felices y el estómago de suaves patadas. De estos que te recuerdan que la música no se mide por el número de followers en Twitter, sino por las emociones que te asaltan –ya sé lo que vas a decir y yo te lo digo, no, no son emociones las que uno siente al escuchar a miss costillas salsa barbacoa, son alertas de que es hora de que espabiles-.
Fela Kuti – Colonial Mentality
Ayer en internet corrió como la pólvora una noticia –buzz, en inglés onomatopeyasco- entre el público masculino, que nos puso a todos –venga ya, no mientas- una sonrisa de oreja a oreja y que abrió de repente unas perspectivas gloriosas. Según un estudio científico –insisto en la palabra científico, hablamos de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte -, tragar semen al menos dos veces por semana alejaría la posibilidad de tener cáncer en las mujeres. Wow. La Directora de Investigación, Helena Shifteer, afirmó haberlo puesto en práctica desde hace lustros con su marido e insistió en que para que el método sea efectivo, debe practicarse al menos dos veces por semana. Tal vez sea todavía un poco pronto para saber si ella está a salvo de un cáncer, pero quien está en plena forma y súper feliz es el marido. Para una vez que los efectos colaterales de un tratamiento médico son beneficiosos para la salud…