Si no recuerdas exactamente a qué se parece Beck, mira en youtube cualquier corto de esquí extremo patrocinado por Red Bull, preferentemente rodado en las Rocosas: todos los esquiadores tienen pinta de Beck. Melena rubia, gafas de espejo, ropa falsamente despreocupada, sonrisa triunfante, cada gesto estudiado para que las chicas se extasíen. Comen musgo mojado en salsa soja y wasabi y beben zumos de hortalizas, se acuestan pronto y quieren a su mama, muy un pelín aburridos según los estándares de Fiouck.
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Jen Cloher – Hold My Hand
Jen Cloher es la pareja sentimental de Courtney Barnett. Es decir, para los que aterrizan hoy y se han saltado el post de ayer, también es australiana y como tal, sujeta a la ira del Tomate. Que no teme ella, ya se me ha pasado la mala leche. Pobre Courtney, tan tan fea no es y no son veinte los kilos que le sobran, como mucho diecisiete. Además de verdad, su música es brillante. ¿La culpa la tienen los canguros y esos saltos despreocupados y enojosos que dan? Pobres, en el fondo son buena gente también, aunque pinta abellacada sí que tienen.
Courtney Barnett – Puto Canguro
Hoy tengo mala leche, a veces me pasa, a veces te pasa, a todos nos pasa, sobre todo si eres chica. Ja, vale lo admito, esa es fácil y no me honra, pero qué se le va a hacer, tengo mala leche y busco cabezas de turco. Australia por ejemplo. Estoy de este país y sus habitantes hasta el gorro. Un gorro triturado por un puto canguro con pinta de cretino congénito.
The Black Keys – Fever
Plof no, mega plof me tienes. Estas fiestas pueden conmigo. Además es raro que vengan solas, normalmente propician la llegada de un proceso gripal que se quedará en bonito trancazo con un poco de suerte –creo firmemente en la teoría de los ciclos, como el lunes no me tocó ni el reintegro, hay motivos para la esperanza-. Tengo toda la panoplia: fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, vamos, sólo me falta el pijama cutre y a rodar el anuncio de Frenadol. Así que hoy como que paso del blog.
Del Shannon – Runaway
Día N-1. No, N por Navidad no, sino por Nefasto. Pero hoy me voy a portar bien, venga, siéntate frente a la chimenea, abrígate con esta mantita de lana, saborea estas castañas recién hechas, sorbe plácidamente ese gin tonic de Plymouth con Schweppes, fuma felizmente ese macro porro navideño, y deja que te relate una bonita historia de rock’n’roll, propia de esta época de cuentos, una en la que el principal protagonista se pega un tiro al final
Déjà Vega – The Test
Regla #1: si vas a escribir la entrada del día no te tomes ningún gin tonic antes, Tomate cretino. Ayer me salté esta regla básica, total, en el primer párrafo del post de ayer ni sé lo que quise decir, buf. Iba de regalos navideños y del tiempo que uno se otorga para eliminar esta tarea de la agenda, pero por lo demás, cero patato, no me entero. Hoy sólo me he tomado una caña, deberíamos de entendernos.
Jessica 93 – Rise
Esto de limitar la longitud de los posts, dadas las fechas que son, igual no es ninguna tontería. En plena época de opulencia –léase calorías y grados de alcohol-, lo lógico es que el tiempo libre disponible para escribir aquí vaya a ser inversamente proporcional a la atención que se le preste. Cero patato, justo lo contrario. Un fan de Papa Noel siempre dará con el regalo perfecto, aunque sea de camino al chino de noche para rehacer el stock de bolsas de patatas… un crack; mientras que el resto de mortales se volverá maestro de la procrastinación, convencido de que el 24.12 el Todo a 100 abre hasta las 21h, y teniendo que reducir a su mínima expresión la franja reservada al blog para ir en busca de los regalos.