Django Django – Born Under Saturn

Pequeño bajón post entradas monumentales. Na, por los posts en sí no, sino por los artistas tratados, Hallyday y Brel son dos pesos pesados que me he tenido que currar, a mi manera, buceando por los recuerdos y anécdotas que me dejaron. No entiendo de música, aunque suene curioso, sólo de sentimientos que me provoca. Y con ambos estuve servido. Así que hoy necesito algo más ligerito.

Sigue leyendo

Jacques Brel – Ne Me Quitte Pas

Martes 10 de octubre de 1978. Clase de francés en un minuto. No me gusta el profesor, un tipo frío y seco. Además nos toma por cretinos incultos. Vale, sí, lo éramos, pero con quince años es lo último que quieres admitir. De repente pasa por la puerta y entra en clase como un autómata. Algo no va bien, tiene la cara deshecha, los ojos rojos. Guardamos silencio –tan idiotas no éramos-.

Sigue leyendo

Inuit – Kattajaq

En el origen del mundo Inuit, estaban un hombre y una mujer. No había todavía ningún animal, así que esta mujer, que no tenía nombre, hizo un llamamiento a Kaila, el dios del cielo, para que poblara la tierra. Y de paso poder vestirse con quince capas de pieles encima, que allí hablan de ola de calor cuando hay tres días seguidos a sólo doce bajo cero. Adán y Eva, tiritándose de frio y con musgo y liquen para tapar sus genitales.

Sigue leyendo

Johhny Hallyday – L’envie

[No estaría mal que enchufaras el reproductor antes de leer esta entrada. Es más, es una orden. Hala, hop]

Sábado 23 de noviembre de 1996. Veinticinco aviones despegan de Orly con destino Las Vegas. Vuelo directo especial, nunca antes se había hecho. Cada avión ha sido rebautizado para la ocasión. A bordo, siete mil franceses con el corazón y la mente al borde del colapso, con la vista borrosa que les hace leer Puertas del Paraíso donde sólo ponía salida de emergencia. Cada uno ha pagado la friolera de 9.000 francos para ocupar su asiento, lo que serían hoy 2.500 euros. Muchos tuvieron que ahorrar durante un año, romper huchas, pedir dinero prestado, hacer extras, renunciar a cualquier otro menester superfluo. De no llegar, algunos hubieran atracado a una anciana en el atrio de la iglesia del pueblo, o algo peor. Lo que sea, pero estar. Luego se podrían morir.

Sigue leyendo

La Fille De La Côte – La Fille De La Côte

Todos los años, desde hace medio siglo, en muchos rincones del planeta, miles de artistas, cantantes, grupos, bandas, dúos, tríos y combos de todos los géneros, perfiles y edades se levantan un día con la luz encendida: “Jefe, que tengo el próximo hit del verano, dimito de tu m… empresa, ya me verás en la tele y te invitaré a subir a mi yate, te enseñaré dónde está la fregona, capullo”.

Sigue leyendo

Love – Forever Changes

Estaba leyendo la prensa en paz, zumito en mano, pero no vi llegar el puñetazo: a plena página, la cara sonriente de Meïr Ettinger. A este pestilente sucedáneo de ser humano, la policía israelí le detuvo cuatro días después de que matara a un bebé palestino al incendiar -¿tirar una granada?- el dormitorio donde dormía la pobre criatura. En la foto, ya entre rejas, sonríe triunfante, en plan… la verdad es que no sé en qué plan.

Sigue leyendo

Lil’ Kim – Lighters Up

Nada más levantarme esta mañana –para el lector distraído, la mañana de ayer-, sabía que el post de hoy no se iba a extender mucho. La culpa la ha tenido una agenda muy cargada en la que no pararon de inmiscuirse imprevistos que hacen resoplar en vano. Estuve todo el día con el runrún “Fiouck, Fiouckiño, who the fuck are you going to poner en tu blog, querido?”. Se ve que me escuchó el hada buena, me mostró una pequeña pista hacia la lucecita: a un post corto le tiene que corresponder una artista corta. Short. Diminuta. Muy.

Sigue leyendo