Ayer leí una noticia que me dejó cogitabundo. Cómo mola la palabra, no la conocía. Según la Fiouckipedia se puede sustituir por “Mierda, éramos tan jóvenes” o frases morriñosas y calimeriscas del estilo. Una noticia de las que no requieren de mucha extensión para sumirte en un estado semi nostálgico. Concretamente, esta no llegaba ni a cuatro líneas.
Archivo de la categoría: 80’s
Giorgio Moroder – Scarface (BSO)
Cinco de abril de 1980. Puerto de Mariel, a 40 kilómetros al oeste de La Habana, los primeros expulsados se agolpan en unos buques que durante seis meses van a realizar cientos de viajes de ida y vuelta entre Cuba y Florida, trasladando de una costa a otra a cerca de 125.000 hijos de la revolución un tanto desengañados.
Joyce Sims – Come Into My Life
Domingo doce de abril; bostezo como si me quedasen todavía 205 entradas que publicar en el blog. Me entra la risa -del conejo-. Entre la astenia primaveral y el día de perros que toca, como que apetece cero patato estar aquí frente al mac para subir tu ración diaria de música. ¿No podrías simplemente no entrar hoy, como si tuvieras cosas súper importantes que hacer –tus ventanas dan un poco de vergüenza, francamente-, volver mañana tan pancho, y ambos miramos para otro lado?
Double – The Captain Of Her Heart
Oye, si no te importa, vamos a hacer como si yo también tuviera derecho a tocarme las narices en el mar, que me siento idiota por haberme quedado en Madrid. Porque viendo la pereza inaudita que me daba buscar a un artista para la entrada de hoy, no te quiero contar lo que me está contando subir sus canciones y redactar el post. Así que será cortito.
Coolio – Gangster’s Paradise
La 1h45 de la madrugada. Como que el blog sucks. Te dejo con una cosita –un cositón, un cositazo, realmente una enormidad-, una canción que me/te/nos/os/les gusta a casi todos, Gangster’s Paradise. De estos temas rap pegadizos que llevamos tarareando desde hace veinte años -¡20!-.
Romeo Void – Never Say Never
27 grados. Veintisiete grandiosos, bárbaros y prodigiosos grados. Esto marcaba el termómetro de mi coche esta tarde –por ayer- a las 16h30 en la M-30 de Madrid. Un 30 de marzo. Después de veintidós años viviendo en España, sigo sin salir de mi asombro. Y como soy buena persona por naturaleza, en estos casos me encanta sacarle una foto al termómetro para compartirla con mis amigos diseminados por toda Europa.
Kajagoogoo – Too Shy
Hubo una época no tan lejana –pongamos el año 2000-, en la que tener un dominio internet con dos “o” seguidas apuntaba al no va más y olía a éxito asegurado. La anomalía de las dos vocales repetidas evocaba comunicación, universalidad, redondez, suavidad, infancia. Hoy, quitando Google, tiene cierto tufillo a pedoo prehistórico y marcas como Yahoo, Wanadoo, Kelkoo, Fuckyoo o Keeboo –más de 16.300 dominios con dos “o” finales se habían registrado antes de iniciarse el siglo XXI- apenas tienen presencia ni reconocimiento.