Kajagoogoo – Too Shy

Hubo una época no tan lejana –pongamos el año 2000-, en la que tener un dominio internet con dos “o” seguidas apuntaba al no va más y olía a éxito asegurado. La anomalía de las dos vocales repetidas evocaba comunicación, universalidad, redondez, suavidad, infancia. Hoy, quitando Google, tiene cierto tufillo a pedoo prehistórico y marcas como Yahoo, Wanadoo, Kelkoo, Fuckyoo o Keeboo –más de 16.300 dominios con dos “o” finales se habían registrado antes de iniciarse el siglo XXI- apenas tienen presencia ni reconocimiento.

Kajagoogoo, que seguro veía venir el fenómeno con una capacidad de anticipación de los grandes –Limahl, animahl profetisahl-, y por si las moscas, decidió que necesitaba 4 “o” para lograr fama y éxito. Corría el año 1983, los años ochenta estaban empezando a ofrecer lo peor de una década que por otra parte acuñó algunas maravillas.

En 2015 resulta complicado pensar en los 80’s como una década primordial en la evolución de la música popular. Pero el abuelo Fiouck lo puede certificar: así fue, por muchas paradojas que nos tengamos que tragar, como Kajagoogoo. Esta banda pop efímera está a la altura del corte de pelo legendario de Limahl, su cantante: cutre y hortera.

Kajagoogoo White Feathers

Sin embargo, más de treinta años después, cuando suenan las primeras notas de Too Shy, estés donde estés, nadie es tan fuerte como para impedirte tararearla. Ni Tele Bulgaro ni Chuck Norris. Es así, forma parte del imaginario colectivo de los cuarentones para arriba.

Too Shy shy, hush hush, eye to eye. Cuántas miles de millones de veces habrá sido canturreado este estribillo debajo de la ducha por millones de no ingleses, pensando en que no tenía ningún sentido, como muchas de las canciones de la época. Pero en contra de todo pronóstico, sí que se puede traducir; pasado por google translator, dice: Demasiado tímido tímido, muy secreto, ojo a ojo. Nada del otro mundo, pero según lo entendido, no es peor que Cincuentas Sombras de Grey.

El engendro, que reunía a Christopher Hamill –sin parentesco con Mark Hamill, aka Luke Skywalker-, el del corte de pelo absurdo, y Nick Beggs -bajista, el único digno del combo-, fue fruto del esfuerzo de Nick Rhodes, cabeza pensante de Duran Duran, de hacer fructificar el dinero que ganaba con su grupo. Le funcionó bastante bien la inversión, puesto que Too Shy estuvo varias semanas en los primeros puestos de las listas de venta de muchos países.

Sacaron en total tres álbumes, siendo el primero, White Feathers, el único mencionable. Del disco se extrajeron otros dos singles, Hang On Now y Ooh to be ah, que confirmaron que Too Shy se iba a quedar como One Hit Wonder. El año siguiente, Limahl, que todavía no había salido del armario, se convirtió en estrella mientras duró el fenómeno The Never Ending Story, canción de la BSO de La Historia Interminable.

Y eso. Buen chico.

 

 

 

5 pensamientos en “Kajagoogoo – Too Shy

    • Buf, habrá más detalles de aquel cumpleaños?
      Yo no celebré mis 16 años, en aquella época tenía que bajar doce horas al día a la mina y luego tenía que hacer la contabilidad del chiringuito familial y si quedaba algo de tiempo, planchaba la ropa del vecino para sacar algún dinerillo más. Mff…

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