Hoy otro día sin, otra jornada perdida; las cosas no avanzan, qué desesperación. Y encima me queda encontrar al artista para la entrada de hoy. Necesito a una pandilla de cretinos para desahogarme. Lo bueno es que el cajón “Años 80, Metal rock para chiquillas” está repleto de bandas punching ball. Sacas una al azar y en un plis plas tienes un post enervado para el día siguiente.
Archivo del Autor: fiouck
Anastacia – Not That Kind
Hacía mucho mucho que no ofrecía un álbum entero con el post. Un Día Un Disco es mentira, como mucho cuatro o cinco canciones, muchas veces una sola. De todos modos escucháis poco lo que subo -¡vagos, no sabéis lo que os perdeís!-, por qué me voy a molestar, ¿eh? Pero esta mañana redescubrí un viejo disco y me ha hecho ilusión, mucha más que cuando sonaba en casa hace quince años. La música perfecta para un domingo soleado y cálido. Ya, sé que tú lees esto el lunes, pero te propongo una cosa: ¿por qué no haces el idiota como en estos anuncios cutres en los que de repente todos los de una oficina se ponen a bailar en sus mesas? Mola, manda el vídeo.
Rumer – Into Colour
Tres artículos y tres comparaciones casi idénticas: “…la nueva Karen Carpenter…”, “Karen Carpenter resucitada…”, “…estás escuchando a Karen Carpenter”. Cuando no sabes WTF es Karen Carpenter, difícil hacerse a una idea de quién o cómo es Rumer.
The Notwist – Close To The Glass
The Notwist es el arquetipo de la banda indie para fans con barba de tres semanas. Es decir, un grupo que no se sabe muy bien por qué está en boca de todos ya que nadie lo escucha. Fulano dice, “parece que le mola a Mengano, va a ser que están muy bien, eso diré si me preguntan”. Luego va Zutano que justamente se lo pregunta a Fulano fíjate si las cosas están bien hechas. “Buf, si eso dice Fulano habrá que estar atento” y lo postea en Facebook. Al leerlo, Perengano apunta en su lista de tareas “escuchar The Notwist y decírselo a Mengano, que Zutano habla la mar de bien de ellos”. Y así hasta el infinito pero no me sé más nombres de estos.
Ronald McDonald’s – Qué coño nos das de comer
Esta mañana, de camino al país de “nunca se sabe qué coño va a pasar”, escuché en la radio una historia curiosa, de estas sin el menor alcance socio geo político o económico, pero que uno no se cansa de escuchar nunca, no sólo porque nos reconocemos en ellas sino porque nos gustaría ser el máximo protagonista. Claro, con tanto tiempo al día dedicado al blog, no me queda tiempo para lucirme con tonterías del estilo para los siglos de los siglos.
The Commodores – Commodores
Buscando leer algo sobre The Commodores, me encontré con la página wiki de Commodore International, un trozito de mi juventud y uno de los eslabones imprescindibles en el desarrollo de la informática doméstica como la usamos hoy, partiendo prácticamente de nada en los años 70, a base de chispas de genio y un olfato tremendo. Pet 2001, Vic-20, Commodore 64 y 128, Amiga (para la comercialización), buf, cuantas maravillas con las que movías personajes cuya cabeza cabía en un pixel.
My Name Is Nobody – Self Travel
Se me hace cada vez más complicado dedicar la entrada del día a discos que se acaban de estrenar. ¿La razón? Para su plataforma Youtube, Google ha desarrollado una serie de herramientas y filtros que ayudan a los derechohabientes a preservar sus contenidos de las descargas o las copias ilegales. Entre otros, y es el que me afecta de lleno, las canciones de un disco subido por un sello en muchos casos ya no se pueden descargar en ficheros mp3.