Mashrou’ Leila – Raasuk

¿Qué fue de la primavera árabe y los brotes de esperanza que representaba para una población harta de los barbudos necios y la falta de libertad? No creo que la pregunta –para la que no tengo respuesta- sea tendenciosa, defiendo la idea de que las aspiraciones eran las que evoco. Sólo me da la sensación de que no han servido para mucho, aunque espero equivocarme. Hoy quitando alguna excepción como Túnez, parece que la situación, lejos de mejorar, ha empeorado. Es más, ni ha reforzado nuestro propio apego por los valores democráticos, aquellos que tanto nos envidiaban los que han muerto en las calles de las grandes urbes árabes. Basta con mirar el auge en Europa de los partidos xenófobos, populistas y nacionalistas. No aprendemos de nada, qué vergüenza.

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The Jazz Butcher – The Best Way

España es un país formidable, no paras de aprender nunca. Todos los días te acuestas con la certeza de haberlo visto todo acerca de la necedad humana, y te levantas medio ignorante, como que todavía te quedan unas cuantas lecciones por aprender. Ya sé lo que vas a decir, vaya con el franchute, por qué no miras para tu país. Miro, miro, y estate tranquilo, me da la misma vergüenza ajena. Pero esta tarde, al leer los medios on-line de siempre, me encontré con un “tan mal no estaría para ir a la peluquería”, y me quedé asombrado –la palabra se queda corta-. ¿Alguien, de verdad, en su sano juicio, puede pronunciar esta barbaridad? Sr. Rodríguez, es usted ruin. No, perdone, quiero rectificar mientras pueda, es usted un mierda.

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Gene Vincent – Be Bop A Lula

He tenido un domingo un poquitín delicado. Uno de estos que entran directamente y sin rodeos en el “Top 3 Domingos Delicados”, arrastrando un saco enorme de reflexiones y preguntas mil. ¿Por qué no le hice caso a mi frase dominical de siempre, “zumito y a misa”? Porque en el fondo no mandamos nada, las cosas ocurren y no hay más remedio que enfrentarse y vaciar el saco, en ayunas a poder ser. Era mi minuto “reflexión sobre la vida”, prosa neo filosófica de dos duros, parecida a aquellas frases o citas insoportablemente mediocres que circulan por Linkedin. Así que, volvamos a las raíces; nada mejor que las raíces cuando las cosas de repente no pintan igual que antes.

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Elvis Costello – This Year’s Model

Elvis Costello ha hecho, creado, compuesto, realizado, colaborado con, participado en, declarado que, y publicado tanto que…. resulta cansino. Vale, sí, en el buen sentido de la palabra, porque es un crack, pero si lees su biografía –lo acabo de hacer, he tenido que comer un saco de chuches y beber dos litros de Red Bull para no tener una pájara-, nada más terminar, vuelves al principio para comprobar su edad. Tendrá que tener 150 años, piensas, no pueden caber tantas cosas en menos tiempo. Pues cero patato, cumplió sesenta años en agosto.

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Divine Fits – A Thing Called Divine Fits

Casi se me olvidaba. Hacer el post, digo. Esta mañana –por ayer-, dediqué en encontrar un grupo para la entrada de hoy un tiempo que normalmente invierto en redactarla. Así que cuando acabé con las cosas que me dan de comer de verdad, no me acordaba que me quedaba todavía toda la tarea de escribir el post. Sí, esa tarea que me quita el apetito. ¿Quieres saber cuál es el modelo económico de este blog? Pregunta inútil, porque como siempre digo, ya que escribo yo, te aguantas y lees lo que hay.

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Benjamin Booker – Violent Shiver

Un hombre llama a una cadena de radio y explica al locutor que acaba de encontrar una cartera, con cincuenta mil euros dentro. En directo en antena, dice que a parte del dinero, la cartera contiene el DNI de su dueño, “pertenece a un señor que se llama José Alberto Iridoy Zabala, por si nos está escuchando”. El locutor, intrigado, le dice “Genial, y ahora qué quiere que hagamos?”. A lo que el hombre contesta: “Sería tan amable de dedicarle una canción?”.

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Of Montreal – The Past Is A Grotesque Animal

[Recomendación mía, enchufa el player abajo antes de iniciar la lectura.]

Povaya. Con todo esto –no sé muy bien el qué, sólo que abulta en el espacio y el tiempo-, se me olvidó en el post de ayer que era mi cumpleaños. Fíjate tú, el tomate más simpático de la huerta musical cumplió cincuenta y un años –escrito así, con letras, parece menos-, y tan pancho, sin querer matar a medio planeta. El año pasado sí que lo pasé mal, llegar a medio siglo es un palo [así lo escribía en este mismo blog]. Por cierto, ¿a qué viene esa sonrisita irónica cuando digo eso del “más simpático”? Yo que tú, estando a domingo y a puntito de tomarte el zumito antes de ir a misa, daba muestras de mansedumbre.

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