Dentro de un año, o cinco, o cuarenta y siete, si dios Elvis me presta vida, miraré el blog e inevitablemente haré un juicio de valor sobre la selección de artistas y discos que estoy haciendo desde el siete de febrero del año pasado. En la mayoría de los casos no me arrepentiré, de tener que lanzarme de nuevo, los volvería a incluir. Luego estará la lista de los que me harán dudar de mi legendario buen gusto musical, seguro que más de uno hasta cierta vergüenza me provocará. Y finalmente habrá algunos que ni me sonarán, que me obligarán a releer el post para acordarme. Lo más probable es que Radio Elvis se encuentre en este reducido grupo.
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The Cigarettes – Will Damage Your Health
Hoy me encontré por casualidad –parece que hay eco en el blog, siempre se lee la misma frase- con un grupo del que no había oído hablar en tropecientos mil días. Un tropecientos es una unidad matemática subjetiva para medir en días el tiempo que pasa, pero que no puede ser inferior a 10.000. En el caso de The Cigarettes, hablamos de algo más de 13.000, así que hace “un tropecientos coma tres” mil días que no los había escuchado.
Dead Man’s Bones – Dead Man’s Bones (Ryan Gosling)
Qué cabrón. Resulta que Ryan Gosling –sí, Josefina, otra vez él, siento apretar donde duele- no es sólo un excelente actor, un genial cineasta, un productor avispado –cómo mola esta expresión, ¡a que de repente parece un periódico de verdad!-, también es un súper músico. Parece mentira que algunos concentren tanto talento en todo lo que se proponen, dejando al vulgo con pequeñeces. ¿¡Qué hace Podemos!?
Roy Orbison – Oh Pretty Woman
Y la gran farsa sigue. Me acabo de enterar, mejor dicho, el mundo entero se acaba de enterar de que el guión original de Pretty Woman tenía una realidad muy distinta a la que pintaron en pantalla. La estrella de la sonrisa milagrosa acaba de revelar que inicialmente, su personaje, Vivian, era una “puta drogadicta, malhablada, inculta y malhumorada”. Y que él de J.F. Lawton Edward –el guapísimo Richard Gere- era él de «un hombre de negocios horrible, maleducado y malhumorado también«. Y claro, en estas condiciones, no había sitio para un final feliz, las perdices las aplastaba con su limusina el business man después de dejar tirada en la acera a su acompañante, después de un «romance» bronco de una semana.
Me queda un año, ¡rock’n’roll!
¡Tachaaaan!
Hoy me queda un año antes de tirar la toalla. Un año de blog, o cómo publicar todavía 365 reseñas sobre 365 artistas diferentes. Cierto, la mayoría de ellas idiotas, pero es que muchas veces es la única forma que encuentro para cumplir con el reto. Después de 635 entradas, sigo sin saber ni recordar por qué rayos me he metido en esta faena. Bueno me quejo me quejo, pero he de confesar que a veces, cuando los once planetas están alineados, me gusta.
Perry Blake – Perry Blake
Imagina un poco, un día más o menos lejano en el futuro. Se ha cumplido lo que todos intuíamos que podía pasar, se nos fue de las manos y pum, ya no existimos. Quiero decir, los humanos, nos hemos volatilizado –mala suerte para el Madrid, justo el día antes de optar a ganar su duodécima Champion’s y así igualar al Atleti-. Mucho tiempo después, el planeta, que nos agradece de verdad el habernos extinguido, recibe la visita de unos tipos de fuera, bastante raros según los criterios actuales, pero en fin, ya no estamos para dar lecciones. Vienen de allá muy lejos vamos. ¿Ves Tatoon? Pues mucho más lejos aún. Exploran, cavan, remueven, seleccionan viejos vestigios nuestros y llenan cajas enteras –de estas que flotan solas, mola- y se lo llevan a su nave para triturarlos.
Martin Carr – The Breaks
Anoche –bueno, el viernes- fui a Mad Live, un mini festival “rock” en el antiguo Palacio de Deportes. Antes de entrar me fije en que el recinto había sido rebautizado, ahora lleva el nombre de un banco inglés cuya marca está llamada a desaparecer, después de haber sido adquirida por otra entidad con hambre. Pensé que esto empezaba mal, debí salir corriendo. Además digo festival rock por decir algo. Craso error Fiouck.