Johnny Clegg – Asimbonanga

Y hablando de zulu –me refiero al post de ayer sobre Solomon Linda-, aquí tenemos a otro, blanco esta vez, Johnny Clegg. Este post no es exactamente un encargo –no me chifla este artista, a mi eso de zulu blanco me recuerda a estos perroflautas con dreadlocks a lo Bob Marley, como que no pega-, pero digamos que tengo una hermana que se está volviendo insistente con que le dedique una entrada, y como no la ponga le va a dar el patatús. Y una hermana mayor es peor que una madre, hay que O BE DE CER.

Sigue leyendo

Solomon Linda – Mbube (The Lion Sleeps Tonight)

Quítale la música –como protagonista o acompañamiento sonoro- a la parrilla de programas de cualquier cadena de televisión y a los tres días vendes tu aparato en ebay, por aburrido. Apaga la música en un bar o restaurante y dejas de ir. Elimínala cuando haces la compra y la faena se convierte en tortura. La música permite sobrevivir a una infinidad de negocios, ¿por qué los autores y/o músicos no van a cobrar unos derechos por la emisión de sus canciones en ellos?

Sigue leyendo

Keith – 98.6

¡¡¡Estaba sentado a dos metros de Keith!!!” Así empezó un amigo de Paris a relatarme vía whatsapp su cena del pasado miércoles. Había coincidido en un restaurante con la mítica Piedra Rodante -casi la de Rosetta, si quieres entender la historia del rock’n’roll-, quien iba acompañado de unos cuantos guarda espaldas y una hermosa planta de dos metros de alto y tres tetas –es imposible que sólo dos ocupen tanto volumen-. La presencia del mítico guitarrista más las innumerables copas que se tomaría luego llevó a mi amigo a plantarse de madrugada en casa de su novia que le había echado dos semanas antes. Volvió a salir disparado. Con lo que han sido los Rolling Stones. Porca Miseria.

Sigue leyendo

Destroyer – Poison Season

No sé por qué creíamos haberlo leído todo sobre la insondable estupidez del yankee rural, paleto y zafio, cuando tienen esa rara capacidad de asombrarnos cada día un poco más. Siguiendo un proceso evolutivo que les es propio, resulta que su amor por las armas se ha convertido en enfermedad de transmisión sexual.

Sigue leyendo

Johanes Brahms – Deutsches Requiem

El Whalalla es algo así como el Rock’n’Roll Hall of Fame en alemán y versión clásica, donde se erigen bustos de ilustres compositores teutones para mayor gloria del pueblo germánico con tufillo a ario. En este templo neo-dórico situado en Donaustauf, en plena Baviera, no encontrarás rastro de guitarras ni pedal wah wah, menos aún de colillas de cigarros LP o botellas de cerveza vacías. Como mucho chupitos de schnaps polvorientos –que despidan al equipo de limpieza-.

Sigue leyendo

Beach House – Depression Cherry

Mis abluciones matinales me dan para escuchar un máximo de seis canciones, según la duración que tienen y las ganas que tengo de ponerme a currar. Me las sirve aleatoriamente mi Nexus 5, vía un pequeño bafle bluetooth –Bose, genial-. Todas vienen del blog, aún así no te creas que cada día me arrodillo ante mi legendario buen gusto musical. Pero esta mañana se lució especialmente Android, no le di un beso porque estaba demasiado ocupado haciendo de batería en bolas delante del espejo. Ya, uno pierde el tiempo como puede.

Sigue leyendo