Ayer recorrimos la mayor distancia jamás cubierta por el ser humano para acudir a un concierto, seis mil quinientos millones de kilómetros, para escuchar la canción más vieja jamás emitida, de hace cuatro mil quinientos millones de años, Ays Mi Churri, interpretada por el cometa Chury. Hoy toca otro rodeo, hasta el big bang, cuando empezó todo -me gusta la idea de un principio, la noción de infinito en el tiempo y el espacio me marea, para eso me tomo unas copas-. Viajemos hasta el cataclismo cósmico en el que nació el rock salvaje de The Sonics. Rock’n’roll.
Chury – Ays Mi Churri
Y yo que pensaba que todos los gruñones del mundo se encontraban en Francia desde que el hombre es hombre. Pero se ve que este gen tan galo ha mutado y ya se ha convertido en virus, y sin que nadie se inmute, sin que los medios se abalancen sobre él, está contaminando a cada vez más españoles, vinagrosos y cascarrabias. Salir a la calle y reclamar es sano y necesario, gruñir en su barba es feo y triste.
Radio Elvis – Juste Avant La Ruée
Dentro de un año, o cinco, o cuarenta y siete, si dios Elvis me presta vida, miraré el blog e inevitablemente haré un juicio de valor sobre la selección de artistas y discos que estoy haciendo desde el siete de febrero del año pasado. En la mayoría de los casos no me arrepentiré, de tener que lanzarme de nuevo, los volvería a incluir. Luego estará la lista de los que me harán dudar de mi legendario buen gusto musical, seguro que más de uno hasta cierta vergüenza me provocará. Y finalmente habrá algunos que ni me sonarán, que me obligarán a releer el post para acordarme. Lo más probable es que Radio Elvis se encuentre en este reducido grupo.
Scott Walker – Soused
Hay una tendencia clara en este blog en cuanto a las visitas: el sábado no hay quien os saque de la cama, pedazo de vagos, u os separe de la aspiradora. Y si no, cómo explicar que se lea el post la mitad de veces de otros días, ¿eh? No se puede achacar al artista de turno, el sábado pasado le tocó a Roy Orbison y su súper bonita y alegre Pretty Woman, aún así aquello se parecía al Desierto de los Tártaros. Pues nada, dedicaré el espacio del sábado a propuestas musicales imposibles, como la de Scott Walker.
Cyndi Lauper – True Colors
Pues sí, lo confieso –oye tampoco es plan ir y contárselo a todo dios, uno tiene un buen nombre que defender-, tengo cierta debilidad por True Colors. Bonita canción que esta delicada endecha de Cyndi Lauper, que significó para esta cantante US un trocito de butaca en el altar. Más le valió, porque a partir de ahí empezó uno largo descenso de cerca de treinta años hacia el casi olvido. Ays mi Cyndi, ¿qué pasó?
King Crimson – In The Court Of The Crimson King
El álbum In the Court of the Crimson King, de King Crimson, no está en la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos de la revista Rolling Stones. Lo acabo de comprobar, me ha dado un bajón… Pensaba llamar a Tele Búlgaro para poner un poco de orden en esta revista que se está desmadrando. ¿Cómo, qué dices, que no sabes quién es King Crimson? Porca miseria… y yo que pensaba tener una audiencia digna… This is the end…
The Cigarettes – Will Damage Your Health
Hoy me encontré por casualidad –parece que hay eco en el blog, siempre se lee la misma frase- con un grupo del que no había oído hablar en tropecientos mil días. Un tropecientos es una unidad matemática subjetiva para medir en días el tiempo que pasa, pero que no puede ser inferior a 10.000. En el caso de The Cigarettes, hablamos de algo más de 13.000, así que hace “un tropecientos coma tres” mil días que no los había escuchado.