Cuando seas muy mayor –ya sabes, cuando te pases el día fastidiando al resto del mundo para vengarte de no tener otra cosa que hacer-, recordarás con cariño esas entradas raras en un blog de música más raro aún, que no paraba de hablar de grupos y cantantes más desconocidos unos que otros. El de hoy lo puedes enmarcar y colocar encima de la chimenea del radiador eléctrico, por si te termina fallando la memoria –que va a pasar, no lo dudes-.
Archivo de la categoría: 80’s
Lenny Kravitz – Let Love Rule
Creo que ya sé por qué me perdí por completo la trayectoria de Lenny Kravitz. Por decirlo pronto y sin tapujos, no recuerdo haber escuchado nunca a este señor, quitando las veces que le escucharía por casualidad por ahí. Y creo que ya sé por qué. Consultando mis fuentes habituales, se ve que no es amigo de los medios, que desde el principio han tachado su música de falta de originalidad y de conformarse con copiar a sus maestros, Hendrix y Lennon.
Guns N’ Roses – Appetite For Destruction
Guns N’Roses. Uch, ponte el casco anti-disturbio Tomate, igual te despachurran a la primera. Sé que uno no se adentra en la carrera de la Mega Banda de hard rock californiana de finales de los 80’s sin antes firmar un seguro especial. He encontrado uno que cubre hasta los daños de Tele Bulgaro.
Phil Collins – Another Day In Paradise
Hace mucho que he fumado la pipa de la paz con un montón de grupos de mi juventud, que el buen gusto me prohibía escuchar. Era una época en la que los gustos musicales te definían en todas tus facetas. Como amigo – Elvis Dios los cría y ellos se juntan-, como ex –“Cómo una chica tan guapa como tú puede escuchar esta bazofia”-, como alumno –“No Fiouck, no vamos a estudiar Nevermind The Bollocks Here’s The Sex Pistols en clases de inglés”-, como retoño –“¡Pero hijo no pretenderás salir con estos zapatazos azul eléctricos!”. Era amar cierta música y detestar otra por igual.
Martin L. Gore – Counterfeit
Acabo de leer un artículo sobre la lacra de las imitaciones y demás falsificaciones, con unos números que dan el vértigo: millones de empleos destruidos y un lucro cesante de miles de millones de € tanto para las empresas afectadas como para los gobiernos. Bolsos, relojes, gafas, esto para la parte conocida, en la que uno compra a un precio irrisorio un bien malamente copiado. Pero mucho menos conocidos lo son otros sectores en los que puedes adquirir sin saberlo productos imitados lejos de ofrecer las mismas garantías de seguridad, como medicamentos, sacos de cemento, pilas o piezas de automóvil. ¿Ays, será mi Frenadol Hot Lemon un fake?
Europe – The Final Countdown
Hoy otro día sin, otra jornada perdida; las cosas no avanzan, qué desesperación. Y encima me queda encontrar al artista para la entrada de hoy. Necesito a una pandilla de cretinos para desahogarme. Lo bueno es que el cajón “Años 80, Metal rock para chiquillas” está repleto de bandas punching ball. Sacas una al azar y en un plis plas tienes un post enervado para el día siguiente.
Anita Baker – Rapture
Cuando Anita Baker era pequeña, sus padres adoptivos –fue abandonada por sus progenitores con tan sólo dos años- solían pasearla en Navidad a orillas del lago Saint-Clair, por el barrio de los adinerados habitantes de Detroit. Miraban los grandes chalés impolutos con acceso directo al lago, posiblemente con muecas de envidia y resignación, antes de volver a su piso humilde de las afueras. ¿Se juraría Anita Baker que un día ella también viviría en uno de estos casoplones?