Richard Hell – Blank Generation

Richard Hell no se fue al infierno. Ni al paraíso. Simplemente sigue vivo, y aunque suene a poco, para un tipo que fue uno de los primeros en pisar el escenario del CBGB de la gran época, es un milagro. Fue gamberro, mochilero, poeta, bajista, cantante, escritor, crítico de cine, actor, guionista, padre, esposo. Vivió la vida que quiso. Hoy es una leyenda, figura en los libros, entró en el rock’n’roll Hall of Fame, estuvo en Television, montó The Voidoids, fue amigo de Tom Verlaine y de Patti Smith, pero seamos sinceros, todo esto te suena a chino, a que sí.

Nació en 1950, en Kentucky. Se educó en un entorno comunista y ateo, gracias a un padre judío que renegaba de la religión. Por desgracia este se murió cuando Richard tenía tan sólo siete años. A partir de ahí su vida cambió, perdió rápidamente el interés por el colegio y la vida social. Con quince años se fugó de casa con su amigo Tom Miller –años más tarde se le conocerá como Tom Verlaine, del grupo Television-, pero a los quince días la policía les detuvo por vandalismo. Devueltos a sus respectivas familias, Tom vuelve al colegio pero Richard se marcha de nuevo, a Nueva York, con el beneplácito de su madre. Durante algunos años vive como puede –la información relativa a esta época es escasa, no se estira mucho ni en su biografía-. Conoce a un joven poeta, David Giannini, con el que viajan hasta Santa Fe, Nuevo México, durante algunos meses, desde donde funden una pequeña editorial llamada Genesis:Grasp. Editarán libros de poesía hasta 1971, año en el que se separan. A finales de los sesenta, se mete de lleno en la escritura de poemas, y con tan solo veintiún años, no es raro poder leerle en bastantes revistas, especialmente en Rolling Stones. Con Tom Verlaine que también había venido a vivir a NYC en 1969, publican un libro en común bajo el seudónimo de Theresa Stern, y una foto que resultaba ser una composición de las caras de ellos dos. En paralelo, crean un primero grupo, The Neon Boys, al que se une un guitarrista, Billy Ficca. En 1973 pasa a llamarse Television, y empieza la furia. Entra Richard Lloyd, otro guitarrista. Canta Tom, el bajo es para Richard.

Blank

Se hacen con el CBGB y un grupo cada vez más grande de seguidores. Crece la fama a la vez que los egos de los dos creadores. Tom tiene una idea muy clara de a donde quiere ir, Richard también. Finamente es Richard quien se marcha. La misma semana que dos componentes de los New York Dolls, Jerry Nolan y Johnny Thunders. Los tres forman un nuevo grupo , The Heartbreakers, en 1975 –nada que ver con la formación de Tom Petty-, que tampoco dura mucho. Al año siguiente Richard Hell se vuelve a marchar para intentarlo con otra formación, The Voidods, con un tal Marc Bell de batería -en 1978 este se incorporará a The Ramones como Marky Ramone-. En 1976, Richard Hell vive malamente, su ropa se resiente. Empieza a atar sus camisetas y pantalones destrozados con imperdibles, y se peina como puede con los dedos, hasta tener puntas en el pelo. Aquel año Richard Hell se inventa sin querer una moda que los punks ingleses van a adoptar enseguida, en especial los Sex Pistols, de la mano de su manager McLaren, que ve en Richard Hell un modelo a seguir. En septiembre 1977 sacan su primer álbum –de dos-, Blank Generation, con diez canciones con sonido punk rock, terriblemente bien interpretadas y tocadas –a la diferencia de mis queridos Pistols– gracias al nivel de juego de los dos guitarristas, Robert Quine e Ivan Julian. La portada es icónica, es de las más reconocibles de esta época. Pero la fama del disco se debe sobre todo al tema homónimo, Blank Generation, gozada energizante rock’n’rollera. Tengo el vinilo original, a veces me quiero mucho.

Escucha Blank Generation, de Richard Hell & The Voidods

Joe Jackson – Look Sharp!

Ecléctica. La palabra que mejor define la música de Joe Jackson. Esto es lo bueno de tener una formación clásica –está diplomado en percusiones por la Royal Academy of Music de Londres- y vivir la segunda parte de los 70’s con veintipocos años. A lo largo de cerca de 35 años de carrera, le ha dado a una infinidad de géneros y estilos: punk, rock, pop, reggae, jazz, soul, latino, sin renegar nunca de ninguno de sus diecinueve discos. Ahora con cerca de sesenta años, puede presumir de una discografía original y variada, llena de calidad y talentos, por mucho que no “goce” de la fama de otros músicos ingleses.

Joe Jackson creció en un entorno familiar muy humilde. Padeció asma toda su juventud, por lo que, privado de cualquier actividad física, se refugió en los libros y la música. Con pocos años, sus padres lograron inscribirle a clases de violín y piano, y es cuando decide que de mayor “seré compositor”. No sé cuál es el truco de estos niños, dicen “de mayor seré tal”, y pasa de verdad. Yo de pequeño dije “quiero ser astronauta”, se me daba bien estar en la luna, pues ya ves, lo más parecido a ingravidez que he experimentado, es con los gin tonics…  A lo que iba, el pequeño Joe empezó a tocar en bares con dieciséis años, estándares del jazz sobre todo. Luego se abrió al rock progresivo propio de la época, y cuando irrumpió el punk, se enamoró de la energía del movimiento, la simplicidad de su música y el tono agresivo de las letras. A pesar de la educación clásica que estaba recibiendo en la escuela, no le supuso ningún problema incorporar aires punk rock a los primeros temas que estaba componiendo por aquel entonces (76/77). El año siguiente, le descubrió un caza talentos que trabajaba por cuenta del sello A&M, y le hicieron firmar un contrato, con un primer single prometedor, Is She Really Going Out With Him. A principios de 1979, se publicó el primer álbum de Joe Jackson, Look Sharp!. El éxito no llegó enseguida, tuvieron que salir de gira durante meses hasta que por fin los medios empezaran a fijarse en ellos. El primer single había pasado prácticamente desapercibido, el segundo también –Sunday Papers, en el que arremete contra los tabloides dominicales ingleses-, y sólo el tercero logró sacar el álbum del abismo. Got The Time era la canción más enérgica del álbum, mitad punk mitad new wave a lo Devo. Look Sharp! logró finalmente entrar en las listas de venta en UK, y posteriormente en los US. Eran años de The Police, Ian Dury, Elvis Costello, The Jam.

En 1979 y 1980, salen otros dos álbumes, I’m The Man y Beat Crazy, con estilos new wave parecido al primero. Pero en 1981, le da un giro completo a su carrera y saca Jumpin’ Jive, un disco homenaje a los más grandes compositores de jazz del siglo XX. En 1982, le toca el turno a Night & Day, uno de sus mejores discos, con suaves ritmos latinos, en el que se encuentra la perla Steppin’ Out –posiblemente su mejor canción-. Dos años más tarde, sigue con esta dirección con el álbum Body & Soul. En 1986, vuelve a cambiar de estilo y se mete de lleno en la world music, con el disco Big World –que contiene una de mis preferidas, Shanghai Sky, con esta maravillosa intro al piano, uch-. Y en fin, así hasta el año pasado, cuando sacó The Duke, último álbum de la casa Joe Jackson, punto final –de momento- a una genial carrera de un genial músico, que hizo exactamente lo que daba la gana. Qué lujo…

Look sharp

Look Sharp! no ha envejecido, treinta y cuatro años más tarde sigue siendo un álbum de rock enorme, con canciones que el artista no duda en seguir interpretando en sus conciertos. Y más allá de su contenido, está la portada, una de las más icónicas de la época, con estos zapatos blancos puntiagudos. Rolling Stones la sitúa en el #22 de las cien portadas más emblemáticas de todos los tiempos. Venga, escucha Got The Time.

 

Escucha entero Look Sharp, de Joe Jackson

Gang Of Four – Damaged Goods

Domingo 28 de julio de 2013. Hoy no pasaremos de 27 grados, Madrid time, dice el Maldonado. Bendita pausa. Sabanas al poder. Así que hoy, a entrar en calor antes de que vayas a escuchar la palabra de Elvis dios, para ello nada mejor que uno de los grupos más relevantes y energizantes de finales de los 70’s, Gang Of Four.

No son los más conocidos, y eso que su álbum de debut, Entertainment, es uno de estos iconos de oro del rock. En 2003, Rolling Stones lo situó en el #490 de la lista de los 500 álbumes más grandes de todos los tiempos –en una actualización de 2012, el disco avanzó hasta el puesto #483-. Ojo con menospreciar eso del nº 490, figurar en esta lista está reservado a muy pocos grupos, a comparar con el total de los álbumes publicados en algo más de 60 años. Cuántos han sido? Sumamente difícil estimarlo, posiblemente entre 300 y 500 mil. Así que estar en la Fucking Golden VIP List de RS es como formar parte del 1 por 1.000 elegido para la gloria. Chapeau para los 500, por mucho que mi propia lista diferiría bastante. Pero me complace pensar que ni la Gaga ni el D. Jeta llegarán a entrar nunca, ni en la mía, ni en la de RS.

Gang Of Four es de Leeds. Ni Liverpool, ni Manchester, ni Londres, sino Leeds. En Leeds, en julio, la temperatura media no llega a 20 grados,  no me hago a la idea. La industria textil, especialmente la de las sabanas, será próspera, digo yo. Leeds es un ciudad tipo Zaragoza en cuanto a tamaño y fútbol, no destaca ni por una cosa ni por otra. Pero en cuanto a música, it is the milk: Gang of Four claro, pero también Soft Cell, Kaiser Chiefs, Wedding Present, Sisters of Mercy, Corinne Bailey Rae, etc. Zaragoza tiene a Heroes del Silencio y Amaral. Que cada cual opine.

En 1977, John King y Andy Gill forman el núcleo inicial de la banda, siendo ambos estudiantes y seguidores de las ideas marxistas de la escuela de Frankfurt. El nombre Gang Of Four viene del nombre la Banda de los Cuatro, dado a cuatro alto dirigentes del partido comunista chino, expulsados del mismo después de la muerte de Mao, por ser reconocidos culpables de los crímenes cometidos durante la revolución cultural. Fue una banda políticamente muy comprometida. Claro que hoy, esto prácticamente ya no existe, hay tanta libertad para decir lo que te apetezca que ya nadie se molesta en ser molesto, “a ver si voy a fastidiar la venta de los 27 discos que pensaba vender”. Quitando los quince que iba a comprar tu madre, eso sí.

Gang of 4

En junio 1978, el grupo publica Damaged Goods, que se convertirá luego en el título emblemático del álbum Entertainment, publicado el año siguiente. Enseguida recibe las mejores criticas de buena parte de los medios especializados. John Peel lo mete en su cajón de los favoritos, y les invita a dos sesiones en las que su actuación live les confiere inmediatamente una fama internacional, mientras que del rodaje de Top of the Pops de la BBC, prefieren salir pitando antes que aceptar cambiar parte de la letra de la canción At Home He’s a Tourist. El álbum, aunque con sonido propio, es como una formidable mezcla de los mejores grupos de la época, The Clash, The Cure, Public Image Limited, Devo, dándole cada fuente al disco una tremenda energía. AllMusic le dio un 5 de 5, Pitchfork un 9.5 de 10.0, Spin un 10 de 10. Wow, esto es rock, el resto son tonterías.

Sube el volumen, escucha y baila, luego zumito y a misa.

 

 

Escucha Damaged Goods, de Gang Of Four

Arno – Putain Putain

Arno Hintjens, belga amarillo –no por Eddy Mercks y sus cinco tours, más bien por su hígado hipertrofiado- lleva más de 40 años mezclando blues y punk, chanson y new wave, ginebra y whisky, cerveza y vino, pastis y raki. En sus primeros conciertos, a principios de los 80’s, con veinte años, ya tenía pinta de cincuentón abusón cargadón. Empezó con un grupo llamado Tjens Couter en 1970. En 1977, forma TC Band, que se convierte en TC Matic tres años después. En 1980, Bélgica, artística y culturalmente, no deja de ser esa especie de almacen trasero de Francia, en la que se criaron artistas francófonos geniales que la historia retuvo como franceses. Jacques Brel, el más grande de todos los intérpretes de la Chanson Française, era belga. Hergé, creador de uno de los personajes de comics más famoso del siglo XX, Tintín, era belga. Y más recientemente, una de las escritoras más respetables y que más vende en el país galo, Amélie Nothomb, es belga.

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Y Arno, cantante belga, se quedó belga, -ya tenían los galos los eructos fétidos de Depardieu- a pesar de tener su periodo estrella en Francia. Europeísta convencido –sobre todo para la libre circulación del alcohol-, cantó siempre en tres idiomas, inglés, neerlandés y francés, muchas veces mezclándolos en una misma canción. Inspirado en el rock roots americano –o será en el bourbon?-, se dibuja una trayectoria a la Tom Waits, yendo a su bola, componiendo textos y melodías sin complacencia, sacudiendo las buenas conciencias. A veces dandy a lo Brian Ferry, a veces borrachy a lo Shane Mc Gowan de The Pogues, Arno se hace un hueco de músico culto que no falta nunca en los ambientes rock de la época. Primero con Oh La La La, rock etílico frenético festivo, en 1981. Y luego con Putain Putain c’est vachement bien, on est quand même tous des européens, algo así como Joder Joder, cómo mola, somos todos europeos, rock etílico frenético festivo –ya lo sé, la misma frase que antes, no es un copiar/pegar, es que es así-, himno irónico pro comunitario cantado en sus tres idiomas nativos, que arrasará durante un tiempo en los clubs de toda Europa. Pero también sabe emocionar, con canciones de amoooooor, emocionantes, simplemente hermosas, como Elle adore le noir pour sortir le soir –Adora el negro para salir de noche-.

Arno es un crack, en 2013 sigue en la brecha, más joven que a sus principios, divirtiéndose, divirtiéndonos. Nunca renunció a ello. En 1985, TC Matic hizo de telonero de Simple Minds, grupo de rock muy serio de los 80’s, en París. Al público que acudió no le gustó el delirio gracioso de Arno y su Putain Putain, la banda no tuvo más remedio que huir en plena actuación ante los violentos abucheos de pobres cretinos con dos dedos de frente. Después del concierto, a un periodista le espetó: “Eramos nosotros contra el mundo entero”.  Qué más da Arno, si no fuera por este blog y Mandela, hoy quien se acordaría de Simple Minds….

Hoy domingo, ya sabes, te dejo que espabiles con dos canciones etílicas frenéticas de Arno/TC Matic, luego zumito y a misa.

Ah, también te dejo con Elle adore le noir… wow…

Escucha Putain Putain, de Arno

The Troggs – Wild Thing

Mediados de los 60’s. Reginald Maurice Ball, albañil en su ciudad natal de Andover, en el sur de Inglaterra, decide probar suerte montando una banda, con su amigo Ronnie Bond, The Troglodytes. Como buen albañil que es, Reginald decide no darse contra el muro nada más salir, por lo que hace dos cambios importantes: la banda pasa a llamarse The Troggs, y él Reg Presley –mucho más rock’n’roll di que sí-.

Troggs

La primera canción del grupo se llama Lost Girl. En ella se intuye la marca de la casa, riffs de guitarras y voz que derrapa en aullidos primitivos. A la segunda la vencida, cuando The Troggs saca Wild Thing, se hacen grandes para siempre, tan diferentes del resto. Wild Thing se instala en pocas semanas en el #2 de los charts en UK y #1 en los EEUU, y viendo entre quienes tuvieron que hacerse un hueco, tiene más merito la cosa. 1966 es el año soso por excelencia: los cuatro de Liverpool, The Lovin’ Spoonful, Herman’s Hermitt, Neil Diamond, Joan Baez, Jefferson Airplanes, Cream, Simon & Garfunkel, y no se sabe cuantos más del estilo. Vale que también tenemos a los Stones, The Who o The Animals, pero Wild Thing va mucho más allá. El tema es garage rock o incluso punk rock antes de tiempo, y que haya logrado su propósito de convertirse en hit es asombroso. Lo curioso es que ni siquiera fueron los primeros en interpretarlo. La canción la compuso un autor americano llamado Chip Taylor, que se la dio primero a una banda US, The Wild Ones, que no supieron sacarle tajada. Wild Thing es de estas canciones que reconoces en la primera nota, es un clásico entre los clásicos, tema culto que Rolling Stone situó en el puesto 257 de su lista de las 500 canciones más grandes de la historia. Muchos serán los grupos en versionearla o adaptarla. Para lo peor –Amanda Lear en 1987, patética aquí-, o lo mejor –Jimmy Hendrix, en una versión apoteósica en el Festival Pop Monterrey de 1967, aquí-. Después The Troggs seguirá sacando algunos hits hasta 1967 –With a girl like you, I can’t control myself, Love is all around– pero poco a poco decaerá hasta separarse en 1969.

Reg Presley falleció en febrero de este año. Se había convertido en especialista de los OVNIs, con programa en la tele inglesa incluido. Y los extraterrestres quitándose el sombrero, con Wild Thing resonando en el universo.

Hala, escúchala y mueve el culo, luego zumito y a misa.

Escucha Wild Thing, de The Troggs

MC5 – Kick Out The Jams

¿Qué fue primero, la gallina (Iggy & The Stooges) o los huevos (MC5)? No es que me impida dormir –para esto está mi p… nariz- pero no estaría mal zanjar de una vez por todas el tema de quién c… es el padre de la punk music? Algo así como el padre putativo, el pater punkus putativus. Pepe IggyPop o Pepe FredSonic.

En un post anterior sobre Iggy Pop (clic), yo le daba a MC5 cierta ventaja cronológica. Pero finalmente, tampoco queda muy claro: hay constancia de que MC5 empieza por el 64 a torturar las guitarras de la época, por otra parte hay fuentes que sitúan a Iggy Pop de batería en el 63, para un grupo llamado The Iguanas (de ahí su mote). Tampoco ayuda la fecha en la que firman ambos grupos su primer contrato con un sello: la misma. Resulta que el representante de Elektra fue a ver a MC5 en concierto, pero aquella noche ambos grupos tocaban a la vez, y fue el líder de MC5 quien le recomendó que firmara también con Iggy y los suyos. Si nos referimos a la música en sí, tampoco gana ninguno. Al principio ambas bandas producen el mismo caos acústico: guitarras + bajo + batería + letra rabiosa. Por decir algo. Pero en el planteamiento mismo termina MC5 vistiendo el amarillo.

MC5

En 1964, Wayne Kramer y Fred Smith (Fred Sonic, futuro marido de Patti Smith), amigos de la universidad, montan cada uno por su parte un grupo de rock. Ambos tienen las mismas influencias –considerando la música que están a punto de tocar, no se sabe muy bien a quien escuchaban, aunque se habla de Chuck Berry, The Ventures, cosas así-, pero deciden intentarlo por separado. Finalmente, después de perder poco a poco cada banda a sus músicos, deciden unir esfuerzos y pasión en un grupo único. Primero como Headhunters, luego como MC5 –iniciales de Motor City Five, puesto que la banda es originaria de Detroit, Michigan, ciudad del automóvil-. Después de estabilizar la plantilla con músicos y cantante –Rob Tyner, muy comprometido políticamente con grupos izquierdistas, si bien hay que considerar con cautela la palabra izquierda en EEUU-. Enseguida el grupo conecta con muchos movimientos sociales de los sesenta: the Black Panthers y the White Panthers –ambos partidos anti racistas, de obedencia marxista, pero uno con miembros negros y el otro con blancos, welcome to the USA-, la Beat Generation de Allen Ginsberg –y sus recetas de zumo de zanahorias-, etc. “Contratan” los servicios de un “manager”, John Sinclair, co-fundador de las White Panthers-, y empiezan a producirse delante de cada vez más público. Corre la voz que MC5 toca un sonido radical y nuevo, y montan unos shows provocadores, en los que llaman a la revolución y se escucha más “motherfucker” que “flower power”. En 1968, la empresa de John Sinclair, Trans Love Energies –¡los sesenta tio!- edita el primer single de la banda, con dos temas: Lookin at you y Borderline. Se venden 7.000 copias en pocos días, todo un éxito para la música producida. Después de las revueltas de Detroit de 1967, la banda se instala en la ciudad vecina de Ann Arbor para seguir componiendo más temas. En octubre de 1968, vuelven a Detroit, para actuar en el Russ Gibb’s Grande Ballroom, dos noches seguidas. El dueño de Elektra, que tiene olfato, decide grabarlos para editar un álbum. De aquellas dos noches de locura nace el mítico disco Kick Out The Jams. ¿Es este el primer disco punk de la historia de la música? Que cada cual opine, yo digo que sí. No es tanto porque sale un año antes que el disco The Stooges, del Iggy y sus acólitos, sino porque detrás hay un compromiso socio político que no le interesa a Iggy Pop. Y esa es la antorcha que retomarán siete u ocho años después John Lydon/Rotten (The Sex Pistols) y Joe Strummer (The Clash) cada uno con su estilo.

Escucha entero Kick Out The Jams, de MC5

 

Red Hot Chili Peppers – Blood Sugar Sex Magic

Red Hot Chili Peppers. A veces el talento y la perseverancia no lo son todo, muchas carreras han resultado exitosas gracias a un detalle tonto, divertido o desgraciado, el azar, o simplemente la decisión correcta en el momento adecuado. En el caso de los Pimientos Rojos Picantes, es una mezcla de todo un poco. En una de sus primeras actuaciones en directo, en un cuchitril de LA, allá por el 1983, los cuatro miembros de la banda, que todavía se llama Tony Flow and the Miraculously Majestic Masters of Mayhem, después de ver como las strippers les están robando el protagonismo, deciden, bajo los efectos del LSD, aprovechar una pausa en el show para volver al escenario en pelotas, tan sólo vistiendo un calcetín para tapar su pene. No conocen el éxito de inmediato, no, pero es cierto que durante meses el rumor de la anécdota les ayuda a repetir conciertos por todo Los Angeles, llenándose las salas mayormente de chicas -haciendo que miraban para el techo eh?-.

Luego pasan dos o tres años durante los que la banda, que se ha rebautizado Red Hot Chili Peppers después de entender que con un nombre así no iban a ninguna parte, pasa por bastantes desgracias. Salen parte de los músicos justo cuando se preparaban a grabar su primer álbum, entran otros que no encuentran su sitio ni el sonido deseado, vuelven los que habían salido, sacan discos que no satisfacen a nadie, ni al público y menos a la crítica, que carga contra estos blancos que hacen rap y funk, salen de gira desastrosa, sacan otro disco con la misma acogida mala. Lo que no se les puede quitar, es la perseverancia. Cualquier hubiera tirado la toalla –o el calcetín-, ellos no.

En 1986, por fin logran recomponer la banda de los principios y sacan un nuevo álbum, el tercero, The Uplift Mofo Party Plan. La letra de algunos temas huele a sexo, como en otros muchos discos de rock, pero corren nuevos tiempos en los US con Reagan de inquilino de la Casa Blanca. Dos años antes, la ex mujer de Al Gore –¡demócrata!-, con otras tres mujeres de políticos yanquis, crea el Parents Music Resource Center, un grupo de presión que intenta suprimir los contenidos sexualmente explícitos en la música. Se van a “cebar” con una de las canciones del disco, Party In Your Pussy, y conseguir que no solo se le cambie el nombre –Special Secret Song Inside– sino que además se le pegue, por primera vez en la historia de la música popular americana, la famosa advertencia de risa “Parental Advisory Explicit Lyrics”. Lógicamente, este hecho ayuda las ventas del disco, que llega al medio millón de copias, cuando los dos anteriores no habían superado los 25.000.

Sin embargo las desgracias no paran ahí. En 1988, durante la gira por Europa que sigue la salida del tercer álbum, crecen los problemas ligados a las drogas. Hillel Slovak, guitarrista del grupo en aquel entonces, intensifica su consumo de heroína. Logran terminar la gira pero a la vuelta, en junio, fallece de sobredosis. Su amigo y batería, Jack Irons, decide dejar el grupo en ese momento. Sin embargo, Anthony Kiedis, el cantante, y Flea, el bajista –aquel que participó en la grabación de una de las joyas presentadas en este blog, de Cheika Rimitti-, no se dan por vencidos y los sustituyen por otros dos músicos. Uno de ellos es el joven John Frusciante, guitarrista virtuoso de tan solo 18 años, que forma parte de la historia del grupo por todo lo que aportó. Sacan un cuarto disco, Mother’s Milk, que se convierte en el primer disco de oro de los Red Hot.

red

Sin embargo la gloria llega con el quinto, Blood Sugar Sex Magic, editado en 1991. El sonido es nuevo, al funk/rap de siempre los músicos integran rock duro, casi heavy metal. Parte de los temas del disco nacen de sesiones de jams en las que improvisan. Así crean Give It Away, el mayor éxito de los Red Hot hasta la fecha, que nace de una línea de bajo que se inventó Flea en el estudio, al que poco a poco los demás añadirían su parte, hasta la voz de Kiedis y el famoso estribillo Give it away give it away give it away now, casi íntegramente improvisado. En el álbum también destaca Breaking the Girl, la única de la banda en treinta años de carrera. Seguirán otros cuatro discos, hasta el último de 2011, I’m With You, pero Blood Sugar Sex Magic quedará como el mejor de los Red Hot. No por nada se habrá vendido quince millones de copias de él.

 

 

Escucha entero Blood Sugar Sex Magic, de Red Hot Chili Peppers.