Flako – Natureboy

No estoy el próximo fin de semana. Un NO acontecimiento para el común de los mortales, pero para Fiouck el Tomate cretino, supone un desafío. Quiere decir que hoy, mañana y pasado, tengo que escribir dos posts al día, para enlatarlos y conseguir -¡aleluya!- que salgan como dios Elvis manda a las 7h00 de la mañana.

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Darkside – Psychic

Me han engañado! Y esto me cabrea. Hace algunas semanas, un amigo me mandó una canción de un grupo que no conocía, Darkside, llamada Heart. La canción me gustó a la primera, tenía un no sé qué que me ponía de buen humor, incluso después de múltiples escuchas. Intuía que el álbum iba a prometer mucho, y así me lo confirmaban los artículos que empecé a leer para poder dedicarle un post.

Puah. Aburrimiento con una A mayúscula de 5 metros de alto, con cacas de pájaros en lo alto.

Hay una rama de la música electrónica, signo de los tiempos, que es puro onanismo. Masturbación con los cascos puestos. Música para redes sociales sin salir de casa. Que sólo funciona en sesiones live –no me atrevo a llamarlo concierto- después de tragar media docena de M&M’s psicotrópicos, de lo contrario, “no mola, tronco”. No me llames tronco, idiota. Ays, que me saca de quicio. Dónde está el alma en esta música? Hay más de ella en el estribillo de cualquier canción de Justin Bieber que en todo el disco de Darkside, Psychic.

darkside psychic

Darkside es uno de los proyectos de Nicolas Jaar, en colaboración con un guitarrista llamado Dave Harrington. Antes de este dúo, este mozo de origen chileno yankee había dado sus primeros pasos en solitario. Este tío va de sobrado, en plan Ronaldo, con un melón que sólo le entra en un saco de patatas de diez kilos –me gusta meterme con este futbolista, pero en el fondo creo que es un tipo con corazón-. Los medios especializados le venían siguiendo desde la época en la que mandaba sus primeros collage a lo “más cooooool” del gremio, todos muy atentos a cualquier movimiento del chaval. Así que su primer álbum, Space is only noise –nunca mejor dicho- publicado en 2011, recibió muy buenas criticas pero sólo vendió 25.000 ejemplares. Vamos, en una época en la que medio planeta se vuelve loco con su mentor, Daft Punk, vender 25.000 ejemplares de un disco muy parecido no da para fardar, digo yo. Aunque, con los tiempos que corren, mejor que nada.

Luego formó el famoso dúo, Darkside. Hace dos meses, publicaron un primer disco, Psychic. Pitchfork, al que le gusta ir de indie redentor, va y le mete un 9.0/10.0 y encima lo califican con un “best new music”. Gustos y colores, como siempre. A mi me recuerda, en peor, a Eric Serra en El Gran Azul, John Carpenter y Alan Howarth en Rescate en Nueva York, Art of Noise, Georgio Moroder a finales de los 70’s y ya puestos, Daft Punk. Muy aburrido. Muy creído.

En fin, ya que estamos, te dejo con la canción que me engañó, Heart.

 

 

Soledad Velez – Angel’s Song

Buf. Estoy pensando en cambiar el dominio y el reto del blog. Rebautizarlo como undia-unhuevodecantantesfolk.net y publicar veinte reseñas diarias sobre esta cantidad sospechosa de discos de pop folk rock que salen al mercado. Digo sospechosa porque tanta producción me lleva a pensar que sacar un disco de este género será lo más “fácil”. Hoy toca una chilena, afincada en Valencia.  Soledad Velez. A Chile hemos ido? Creo que no. A Chile le pasa lo que a Polonia –ver este post sobre Rykarda Parasol de este lunes-, es tierra de grandes escritores e intelectuales, aunque también de algún militar miserable afortunadamente pasto de los gusanos; pero de rock, cero patato. Vale que sí, algo habrá, pero seamos sinceros, nada del otro mundo. Me preguntas por artistas chilenos, y a duras penas contesto Violeta Parra y Victor Jara. Y que yo sepa, con el rock poco tuvieron que ver.

Soledad Velez tiene la cara de la música que toca. La ves y al instante sabes qué va a cantar. Un poco pálida, cierto encanto físico desconcertante, melena en la frente propia de las personas un pelín torturadas –o será una pose-, una cara que se ilumina cuando se digna en esbozar una sonrisa –la pose, maldita pose-.  Guitarra acústica en mano, sacándole suaves acordes para acompañar relatos más bien melancólicos y tristes, o guitarra eléctrica ligeramente distorsionada, para cuando se pone fiera e instintiva en sus historias de deseo. Sólo cuando canta nos sorprende Soledad Velez. Tiene un pedazo de voz que parece que sale de otro cuerpo. Algunos dirán que abusa del efecto trémulo, otros que cuando eran muy chiquitines una tal Janis Joplin ya cantaba así, y muy poquitos bostezarán preguntando qué hay de cenar. Reconoce tener unas influencias que parece que como te reclames de otras artistas, te van a fulminar en el acto: Patti Smith y PJ Harvey. También menciona a Cat Power y Aimee Mann. Bien, un poco de originalidad por dios. Por lo menos sincera es, reconoce sin avergonzarse que el primer póster que colgó de niña en su habitación fue uno de Backstreet Boys. Oye, todos hemos sido jóvenes y tontos, yo tenía un mini póster del real Madrid, para que veas –aunque también uno del aleti, con un jugador italiano dando un cabezazo de gol, nunca he logrado saber quién podía ser-.

Wild Fishing Soledad Velez

No sé lo que hace Soledad Velez en Valencia, ni cuándo llegó, ni por qué. Qué hace que talentos así procedentes de fuera –pienso también en Josh Rouse, pop folky yankee- se establezcan en la ciudad políticamente más vilipendiada del país? Que se vengan a la capital, nuestros representantes son impolutos y adoran la música, hacen todo lo que pueden para que la podamos disfrutar en condiciones.

Soledad Vélez acaba de sacar su segundo álbum, Run With Wolves. Es sumamente bonito, mucho talento ha invertido en él, déjate seducir. Mira, yo te dejo con un único tema, de Wild Fishing, su disco anterior. Se llama Angel’s Song y a parte de ser muy representativa de su estilo de música y voz, es hermosa.

 

 

Escucha Angel’s Song, de Soledad Velez