Boulpik – Neg Dafrik

Hay países así, olvidados por todos –yo el primero, vergüenza de tomate-, de los que se oye hablar sólo cuando las desgracias que asuelan sobrepasan el entendimiento. Haití ha sufrido en treinta años lo que pocos países en el mundo: dictaduras, terror, desidia de los organismos internacionales, abandono por parte de la inversión privada, huracanes mortíferos y terremotos aniquiladores. En estas condiciones, que sigan existiendo chispas de buen humor gracias a la música, roza el milagro.

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