Underworld – Born Slippy NUXX

Me lo he justificado a mí mismo de todas las maneras. Que no era para tanto, solo una pequeña traición, o que nuestras vidas habían ido por caminos cada vez más distintos, ese tipo de cosas. Pero afrontémoslo, le di el palo a mis supuestos colegas. A mí Bergbie me importaba una mierda, y Sick Boy, él me habría hecho lo mismo si se le hubiese ocurrido primero, y Spud, bueno, vale, lo sentí por Spud, él nunca le hizo daño a nadie. Entonces, ¿por qué lo hice?. Podría ofreceros un millón de respuestas, todas falsas. Lo cierto es que soy una mala persona, pero eso va a cambiar, yo voy a cambiar. Es la última vez que hago algo así. Ahora voy a reformarme y dejar esto atrás, ir por el buen camino y elegir la vida. Estoy deseándolo, voy a ser igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, el equipo de compact disc y el abrelatas eléctrico, buena salud, colesterol bajo, seguro dental, hipoteca, piso piloto, ropa deportiva, traje de marca, bricolaje, teleconcursos, comida basura, niños, paseos por el parque, jornada de nueve a cinco, jugar bien al golf, lavar el coche, jerseys elegantes, navidades en familia, planes de pensiones, desgravación fiscal… ir tirando mirando hacia delante hasta el día en que la palmes.

Con este monólogo en off de Mark Renton, finaliza Trainspotting, película de culto de los 90’s, realizada por Danny Boyle, con Ewan “you should have seen his face when i told him i was his father” McGregor y Robert Carlysle, acompañado por la canción Born Slippy .NUXX de Underworld. Escuchas las primeras notas, e instantáneamente te vuelve en mente los retazos de vida de esta pandilla de amiguetes heroinómanos, sociópatas, mentirosos, suicidas y medio locos.

La película fue criticada duramente en su día -1996- por hacer apología de las drogas duras, cuando en el fondo decía justo lo contrario. De todos modos no impidió que fuera un éxito de taquilla en el mundo entero y considerada por una generación entera como su película de cabecera. Más allá de lo que narra, Trainspotting es eminentemente musical. La BSO es para enmarcar: Iggy Pop, Blur, Primal Scream, Lou Reed, Elastica, New Order, Brian Eno, Pulp, Damon Albarn. Un concentrado de tres décadas de lo mejor del punk, rock, y britpop. Sin embargo la canción que mejor identifica la película no es ninguna de estas. Dale al play más abajo, me entenderás.

born slippy

Underworld es un grupo inglés de música electrónica, fundado por Karl Hyde, cantante, y Rick Smith, teclados. Después de pasar o crear varias bandas a principio de los 80’s –The Screen Gemz, Freur, etc-, forman Underworld en 1987 con otros tres músicos. Publican dos discos de funk electropop que no funcionan, Underneath the Radar en 1988 y Change the Weather en 1989, fin de la primera etapa. Los dos fundadores retoman las riendas, reclutan a un DJ, Darren Emerson, que reorienta la música del grupo hacia un estilo más techno bailable. Dance, vamos, pero talentosa. El primer álbum de esta segunda etapa, Dubnobasswithmyheadman, publicado en 1994, recibe muy buenas criticas. Dos años más tarde, golpe de suerte, sacan un segundo disco al mismo tiempo que se estrena Trainspotting. De la noche a la mañana están en boca de todos, Born Slippy .NUXX invade las radios y las discotecas de toda Europa. El tema Born Slippy –del nombre de un galgo de carrera sobre el que apostaron y que ganó- había sido inicialmente editado en 1995 como cara B de un single que no figuraba en ningún disco. Nadie se había percatado del potencial hasta que Danny Boyle la eligió para la banda sonora de Trainspotting. Fue elegida mejor canción dance de la década, vendió más de un millón de ejemplares sólo en Inglaterra. Según contó más tarde el trio, la palabra NUXX que se añadió al nombre original apareció accidentalmente en el fichero del PC con el que trabajaban y no se quitó a la hora de sacar el remix.

A mi no me gusta la dance, salvo raras excepciones. Esta es una; cada vez que escucho las notas de teclado de la intro, me entran tremendas ganas de bailar –cosa que hago muy mal por cierto-.

Hala, abre la ventana, sube el volumen, luego zumito y a misa.

 

 

Escucha Born Slippy NUXX, de Underworld

 

Des’ree – Feel So High

Si tuviera que elegir la canción que tarareaba sin parar cuando llegué a España, ésta sería sin duda Feel So High, de una joven cantante inglesa llamada Des’ree. El tema formaba parte de su primer álbum, Mind Adventures, publicado pocos meses antes de mi llegada aquí. 1992, España está en boca de todos. Que si los JJOO de Barcelona, que si la Expo de Sevilla, que si Madrid con la estampa de “Capital Cultural Europea”. En todo el continente se la empieza a llamar La California de Europa. Ya. Más bien Californication, como decía los Red Hot Chili Peppers, porque perdura esa desagradable sensación de que nos han jodido, y bien.

Desiree Annette Weeks había nacido veinticuatro años antes, en Londres. Madre de British Guyana, padre de Barbados, creció en un ambiente muy musical, con ración diaria de Reggae, Calypso y Jazz. Desde muy pronto sabía que se iba a dedicar a la música, y se puso en marcha a la vuelta de un periodo de varios años en Barbados con su familia. Encontró un trabajo en la Tate Gallery de Londres, como asistente de investigación, y aprovechó que transcurrían los días de forma muy aburrida para componer y escribir sus primeras melodías y letras. Cuando por fin se lanzó, juró solemnemente que nunca más volvería a hacer de asistente en la Tate.

Des'ree

Mind adventures fue muy bien recibido tanto por la crítica como por el público. Esa mezcla suave de soul, dance y R&B encontró su hueco en los charts de media Europa. Se benefició de una vía abierta cuatros años antes por Tracy Chapman y su Talkin’ Bout a Revolution. Menos comprometida, más ligera, Des’ree me deleitaba los oídos con su voz grave, pelín ronca. Logró la consagración con su segundo disco, I ain’t movin’, dos años más tarde. El primer single, You Gotta Be, arrasó. La letra no era gran cosa, parecía uno de estos libros tipo Cómo sentirse seguro o 10 lecciones de autoestima. Pero la melodía suave, el tono alegre y un vídeo elegante y muy efectivo ayudó a vender varios millones de copias.

En 1998, Des’ree saca un tercer álbum. Con Supernatural, va a afianzar su éxito en ventas, a la vez que estar el centro de una pequeña controversia acerca de la letra de Life, el tercer single extraído del disco. Life fue sin duda el gran éxito de su vida, se colocó #1 en muchos países europeos, aquí en España también. Pero fue también, de alguna forma, el principio del fin para esta artista. En una curiosa encuesta radiofónica de la BBC, a la pregunta ¿cuál es la peor canción pop jamás escrita? (en cuanto a la letra se refería), se hizo con el primer puesto con Life, por, bien es cierto, unos versos tontos –muy-, juzga tú mismo :

I don’t want to see a ghost  /  It’s the sight that I fear most  /  I’d rather have a piece of toast  /  Watch the evening news

No quiero ver a un fantasma  /  Es la visión que más temo  /  Prefiero comer una tostada   /  Ver las noticias

Ya, muy brillante no es la verdad. En esta votación, la seguía Snap (Rythm is a dancer, por la frase I’m as serious as cancer /  When I say rhythm is a dancer), Razorlight (Somewhere else, And I met a girl/ She asked me my name/ I told her what it was), pero también Oasis, U2, Black Sabbath, etc

Años más tarde denunció a la BBC por el trato vejatorio recibido en esta encuesta. Lo que está claro, es que nunca volvió a ser la misma, sacó otros dos discos, pero de forma discreta, el último hace ya diez años. Y por cierto, desde entonces pasó algunos años en una universidad de Londres para completar su formación, y mientras estudiaba, volvió a hacer de asistente de investigación en la Tate Gallery. Mujeres…

Escucha las mejores canciones de Des’ree.