El título del post es un cebo. Ya usé el truco hace quince meses en una entrada que se llamaba Sexo duro con ositos peludos, desde entonces una de las más leídas del blog, salidos. Y con Holocausto Caníbal pienso desvelar otra faceta tuya, la de voyeur y/o amante de sensaciones fuertes. Y de paso ofrecerte un bálsamo para tu alma atormentada por fantasías inconfesables.
Riz Ortolani – Holocausto Caníbal (BSO)
Responder