A mediados de los 80’s, trabajé durante tres años en una radio en París. En la última época, tenía que alimentar un talk show nocturno con invitados del mundo “cultural”. Músicos, escritores, artistas de todo tipo. Bendita época profesional la verdad, me lo pasé bomba. Por suerte, con el presentador teníamos los mismos gustos, así que podía invitar a quien me daba la gana. Encima por circunstancias ajenas, no teníamos que preocuparnos para nada de la audiencia. Una gozada disponer de tres horas diarias de antena en estas condiciones. Invitábamos a personajes famosos y a auténticos desconocidos, sólo por el placer de conocerles durante un rato. Tengo anécdotas para llenar dos wikipedias, hoy me conformaré con una acerca del invitado de una noche, Bill Pritchard, un cantante inglés sin pedigrí y del que tenía el vinilo –eran otros tiempos, las discográficas mandaban cientos de álbumes a las radios para la promoción, me quedé con unos cuantos-.
Archivo por meses: marzo 2014
Hank Mizell – Jungle Rock
OJO que hoy toca canción de culto. Estaba repasando mi colección de vinilos en busca de inspiración para el post dominical, cuando cayó entre mis manos un disco que no escuchaba en treinta años. Hank Mizell, Jungle Rock. Hank Mizell… wow. Un pedazo de la historia del rock’n’roll que estuvo a punto de pasar desapercibido –y tú diciendo, Fiouck quita “a punto”, porque este pollo no me suena nada-. Espera, te cuento la historia, es divertida. Bueno, más que divertida, curiosa. De estas anécdotas que a mi me encantan.
Fredrika Stahl – Off To Dance
Me ha dicho el médico que me ponga más al sol, que me falta vitamina D. Pues se ve que no conoce a Fredrika Stahl. La pobre, más que blanca, es diáfana. Es lo que tiene nacer en un país donde el sol apenas se digna en salir 6 meses al año. Tanta noche también explicará sus tremendas ojeras, dormirá hasta la extenuación –excelente Fiouck, you are the milk-. Por lo demás, es guapa. Bueno, más que guapa, atractiva. Y eso que es rubia rubia rubia. Muy sueca vamos. Ah claro, ojos azules y manos delgadas. En la portada de su último disco, sale en blanco y negro con un corte de pelo que le da un aire Hollywood de los años 50. Llama la atención la moza. De hecho es lo que ha hecho que escuchara su disco. Estaba convencido de que su música no iba a estar a la altura de la foto. Me equivoqué.