The Byrds – Mr Tambourine Man

The Byrds –volatyl en español- son unos listillos como pocos en la historia de la música popular. Llevaban ya algunos años tocando en Los Angeles en una banda llamada The Jet Set, hacían música folk, y como tal eran grandes admiradores de Bob Dylan –y también de los cuatro sosos de Liverpool-. Un día de 1964, estando con él bebiendo leche de soja y fumando marlboro light, interpretan una versión de un tema que Dylan todavía no había publicado, Mr Tambourine Man, que supuestamente se iba a incluir en su próximo álbum de estudio, Bringing It All Back Home. En contra de todo pronóstico, Dylan se entusiasma por la versión electrificada que The Jet Set pensaba sacar en breve, y les da su beneplácito.

The Jet Set era Jim McGuinn –guitarra, banjo, voz, procedente de The Limeliters-, Gene Clark –pandereta, armónica, guitarra, The New Christy Minstrels-, y David Crosby –guitarra, voz, Les Baxter’s Balladeers-. Este último será también famoso algunos años más tarde por ser miembro de la banda Crosby, Stills, Nash, Furay, Tork, Coolidge, Russel, Campbell, Lewis, Ready, Hathaway & Young -¿me he pasado?-. Fortalecidos por la bendición de su amo, se lanzan desesperadamente en busca de otros dos músicos para completar la formación, una discográfica para editar el disco, y un nuevo nombre. Rápidamente se integran Michael Clarke –batería- y Chris Hillman –bajo, mandolina-, firman con Colombia gracias a una recomendación del mismísimo Miles Davis, y pasan a llamarse The Byrds. En enero del año siguiente, entran en los estudios del sello, para grabar su primer single, con Mr Tambourine Man en la cara A, y I Knew I’d Want You en la B. Mientras esperan a que el tema se publique, se hacen clientes regulares de un nightclub de LA, donde entablan amistad con una pandilla de jóvenes que algunos años más tarde les ayudará a relanzar una carrera en entredicho, con Peter Fonda, Jack Nicholson, Sonny & Cher como miembros destacados.

The Byrds

El single sale el doce de abril de 1965, tres semanas después del álbum de Dylan donde se encuentra el tema original. Este es acústico y dura 5’29”, guitarra y voz únicas, para una de las canciones folk más importantes del repertorio de Dylan. La de The Byrds sólo dura 2’30” y es interpretada con guitarras eléctricas. Con esta versión nace una nueva rama en la música popular, el folk rock. Es una canción hecha para los superlativos: ambas versiones alcanzan el #1 de los charts US americanos, consiguiéndolo además la de Dylan en UK. Con el Walk This Way de Aerosmith y Run-D.M.C. y el Blue Suede Shoes de Carl Perkins y dios Elvis, Mr Tambourine Man es la única canción en aparecer dos veces en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos establecida por Rolling Stones. Ambas han entrado en el Rock’n’Roll Hall of Fame, y ambas han permitido que sus respectivos álbumes suban hasta el #6 de las listas de venta. Empate. Aunque convendría no olvidar quien es el creador de la canción.

El mismo año, The Byrds encadenan con un segundo disco, Turn! Turn! Turn!, repitiendo un modelo que les ha ido muy bien con el primero: el single que vende y les convierte en reyes del mambo es otra versión, la de la canción Turn! Turn! Turn! de Pete Seeger, músico al que le falta poco para cumplir un siglo, pionero de la música folk con Woodie Guthrie. Luego empiezan los problemas, su tercer álbum –Fifth Dimension– sufre el boicot de las radios, hartas de estas “músicas de yonkies”. El cuarto –Younger tan yesterday– no funciona, se marcha del grupo Gene Clark por su miedo a volar en las giras –haberse metido en The Trayns-, McGuinn se cabrea a menudo con Crosby, y lo peor de todo, dejan el rock por el country. Y publican, y publican, cayendo poco a poco en la mediocridad. Tendrán una última reacción de orgullo, al componer la famosa Ballad of Easy Rider, incluida en la BSO de Eady Rider, con el viejo amigo Peter Fonda, y Dennis Hopper, antes de separarse definitivamente en 1973.

Hop, te dejo con ambas versiones de Mr Tambourine Man. Hala, a currar.

  

  

 

Escucha y compara Mr Tambourine Man, Dylan y The Byrds

 

Bob Dylan – Highway 61 Revisited

A principios de 1965, Bob Dylan saca su quinto álbum, Bringing It All Back Home. Una de las caras es acústica, la otra eléctrica. Por primera vez el rey del folk electriza sus composiciones. Siempre le ha fastidiado bastante que los US no fueran capaces de sacar buenas canciones rock para impedir la imparable invasión británica. Sigue una gira por UK de la que no sale nada satisfecho. La acogida del público inglés no ha sido la esperada. Claro que teniendo en casa a los Rolling Stones, Animals, Who, Yarbirds, Kinks, Shadows –relee esta lista en voz alta y alucina-, para qué se iban a molestar en sacar la alfombra roja al representante del folk yanqui. Al volver a Estados Unidos, hasta piensa en dejar la música.

Después de dejar de un lado la novela que estaba escribiendo –Tarantula, que finalmente se editará en 1971- a Bob se le hace la luz –eléctrica-: “si los ingleses quieren rock, démosles rock, y a la mierda mis fans folk”. Bueno vale, no lo diría así, posiblemente fuera mucho más basto. Así que reúne a músicos esencialmente rock, compone catorce temas, selecciona nueve y los enlata en su sexto álbum de estudio, Highway 61 Revisited. Estamos a finales de agosto de 1965, y la música popular da un giro.

highway61revisited

Desde hace casi cincuenta años, los más grandes artistas han rendido los homenajes más extáticos al disco. Si bien en el lanzamiento no llega al #1 de las ventas en los US, su importancia e influencia en la música rock es innegable. Rolling Stones, la biblia, lo pone en el #4 de la lista de los 500 álbumes más importantes de todos los tiempos. Bob dijo de su obra: “No voy a ser capaz de hacer un disco mejor que aquel… Highway 61 es demasiado bueno. Hay mucho material en él, que yo mismo escucharía”. Mucho material?

Está Like A Rolling Stone. No es que el resto no cuente o sobre –más quisieran miles de grupos haber compuesto la tercera parte de las canciones del disco-, es sólo que Like A Rolling Stone asombra, maravilla, fascina –la lista de sinónimos se podría estirar hasta el infinito-. 6’09” de duración. Bob Dylan revoluciona las ondas –ver el post de ayer sobre Nudozurdo y las canciones largas-, las radios inicialmente se oponen a programarla, incluso la discográfica, Columbia Records, tendrá la osadía de enviar copias a los medios en los que la canción está cortada en dos, publicándose cada parte en su cara. Pero algunos DJ’s se atreven y el público la reclama en su versión íntegra. Desde entonces las canciones han ganado un minuto de duración media, de tres han pasado a cuatro, gracias al efecto Like A Rolling Stones. En su primer día de emisión radiofónica, estaba un joven -15 años- Bruce Springsteen, escuchando la radio en el coche con su madre, cuando salió la canción. Declaró muchos años después: “sonó aquel golpe de caja como si alguien hubiera abierto la puerta de tu mente de una patada. De la forma en que dios Elvis libera tu cuerpo, Dylan libera tu mente y nos demostró que porque la música es física, eso no quiere decir que sea anti-intelectual. Tenía la visión y el talento para componer una canción de pop de forma que contuviera el mundo entero. Inventó una nueva forma en que un cantante de pop pudiera sonar, traspasó las limitaciones de lo que una canción podía alcanzar y cambió la cara del rock and roll para siempre”. Creo que aquel día el Boss necesitaba el coche de Dylan para salir y se pasó, pero no mucho. La canción desde entonces es un caso de escuela, todos los músicos sueñan con crear algo similar. Ninguno lo ha conseguido. Rolling Stones, con toda la razón del mundo –sobre todo si es para fastidiar a los cuatro sosos de Liverpool- la colocó en el #1 de la lista de las 500 canciones más importantes de todos los tiempos. No envejece, es eterna.

 

Escucha entero Highway 61 Revisited, de Bob Dylan