Quítale la música –como protagonista o acompañamiento sonoro- a la parrilla de programas de cualquier cadena de televisión y a los tres días vendes tu aparato en ebay, por aburrido. Apaga la música en un bar o restaurante y dejas de ir. Elimínala cuando haces la compra y la faena se convierte en tortura. La música permite sobrevivir a una infinidad de negocios, ¿por qué los autores y/o músicos no van a cobrar unos derechos por la emisión de sus canciones en ellos?
Solomon Linda – Mbube (The Lion Sleeps Tonight)
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