En 1987, gracias a un grato cúmulo de circunstancias, tuve una oportunidad irrepetible de irme con un amigo casi tres semanas de vacaciones a EEUU, by the face. Con la edad que tenía, era como tocar el cielo gratis. Anécdotas, mil. Recuerdos divertidos y tiernos, otros mil. Risas tontas, innumerables. En especial aquel viaje de vuelta de Las Vegas a Los Angeles en un coche de alquiler a punto de reventar.
Suzanne Vega – Solitude Standing
3