Es raro que la colaboración entre dos músicos de renombre –léase divas insufribles con egos hinchados con helio- desemboque en un trabajo digno. Cuando te pasa, es decir, cuando escuchas un disco de estos y llegas a la conclusión de que el resultado es grande, muy grande, mantén la calma, mira a tu alrededor y trata de identificar qué ha podido influir en tu buen juicio. Como ayer, estaba yo escuchando el disco que John Cale y Brian Eno sacaron en 1990, y dije, “esto no puede ser, algo habrá echado el camarero en la tortilla, o algo se habrá caído a ella”. Buf. Dado el bar cutre en el que me encontraba, de todo podía haber pasado. ¿Tienen las cucarachas asadas poder psicotrópico de tal forma que cualquier chorrada musical te parezca una obra maestra?
John Cale & Bian Eno – Wrong Way Up
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