“Sgt. Peppers es un batiburrillo de basura”. Aunque bien podría ser, no lo he dicho yo, y eso que nunca me he cortado a la hora de hablar mal de los cuatro sosos de Liverpool. Para muchos es como una blasfemia, simplemente porque de pequeño les dijeron que los Beatles eran los más grandes –esto no es una blasfemia, sólo una impostura de dos duros-, y “no vayas a ensuciarlos que te lavo la boca con jabón”. Ya, y un jamón.
Keith Richards – Trouble
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