St. Paul And The Broken Bones – Half The City

El genero soul no da mucho que hablar. Apenas sale en los medios y pocos son los que se preguntan acerca de su salud medio siglo después de su irrupción en el mercado discográfico. No se ven graffittis “Soul’s not dead”. Nadie viste soul ni se peina soul, no se conocen zapatos asociados al soul. Parece que no molesta, cosa de pocos, como si en la puerta de las salas donde tocan hubiera un cartel “prohibido a los menores de cuarenta años”. De vez en cuando sale una nueva reina con moño imposible y tatuajes rock’n’roll, invadiendo corazones y mentes, pero precisamente por vender muchos millones de discos nadie se percata que es soul music.

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