St. Paul And The Broken Bones – Half The City

El genero soul no da mucho que hablar. Apenas sale en los medios y pocos son los que se preguntan acerca de su salud medio siglo después de su irrupción en el mercado discográfico. No se ven graffittis “Soul’s not dead”. Nadie viste soul ni se peina soul, no se conocen zapatos asociados al soul. Parece que no molesta, cosa de pocos, como si en la puerta de las salas donde tocan hubiera un cartel “prohibido a los menores de cuarenta años”. De vez en cuando sale una nueva reina con moño imposible y tatuajes rock’n’roll, invadiendo corazones y mentes, pero precisamente por vender muchos millones de discos nadie se percata que es soul music.

Pues es una enorme tontería y no te digo bravo por estar de acuerdo con ella. Hay que darle una patada a esta sensación de que es un genero menor, sin mucha historia. ¿Por qué hay escuchar música soul? Porque es vital, porque desprende una energía propia del punk más desenfrenado y transmite una alegría exuberante. Yo ya hice los deberes hace poquitos años, la primera vez me arrastraron y… me quede rendido. Los conciertos de soul music son una gozada, si no me crees ve al concierto que van a dar St. Paul and The Broken Bones el dieciséis de marzo en Madrid –el quince en Barcelona-.

St. Paul and The Broken Bones

St. Paul and The Broken Bones son todo un fenómeno, y sin querer minimizar el trabajo de sus seis fantásticos músicos –una guitarra, un bajo, un batería, un teclista, un trompetista y un trombonista, o cómo se diga en español- se lo deben sobre todo a su cantante, Paul Janeway. Tiene un físico de banquero aburrido que siempre falla a la hora de elegir entre una hamburguesa o correr en la cinta. Pero cuando se pone delante del micro, por dios… Basta con escuchar la versión que hace de I’ve Been Loving You de Otis Redding, pone los pelos de punta. Enorme.

Son de Alabama, algo así como la meca del soul music. Después de intentarlo varias veces a lo largo de la primera década de los 2000, estuvieron a punto de tirar la toalla. Y de repente la chispa, el duende de cobre que les hace una visitilla de cortesía, y todo cambia. Un primer EP publicado en 2012 llamó suficientemente la atención como para que la industria les abriera sus puertas. El año siguiente entraron en un estudio para grabar su primer álbum, Half The City, que se estrenó a principios de 2014. Y yo sin enterarme, como de costumbre.

La voz de este señor, ¿es esto posible? Asombrosa y milagrosa. Paul Janeway es un regalo del cielo.

Te dejo seis temas del disco para que te hagas una idea. Como no vayas al concierto te mando 10.000 voltios vía el teclado. Tú sabrás.

 

 

 

2 pensamientos en “St. Paul And The Broken Bones – Half The City

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